19 de agosto de 2015

PUNTA RUEGO: Primera cumbre de Isaac

Las vacaciones de este año comenzaron hace menos de un mes con la llegada del pequeño Isaac a la familia. Llegó de buena mañana para despertar a los vecinos y pronto se ha sumado a las aventuras familiares. Tras unas primeras semanas menos moviditas, hemos decidido programar una escapada familiar a Pirineos. 
Para quienes puedan asombrarse por nuestra decisión, quiero aclarar que todo lo que pueda hacer referencia a la seguridad del pequeño, como la de sus hermanos se ha consultado previamente con un pediatra que a su vez es muy buen conocedor de la montaña. Se le preguntó acerca de muchas inquietudes que nos han surgido las últimas semanas y nos tranquilizó al explicarnos que no hay que temer a un posible mal de altura si no se superan los 2500 metros. Nos aconsejó no dormir en altura ni tampoco permanecer mucho tiempo a gran altitud en caso de superar la cota de 3000 metros. Además insistió sobretodo en controlar la temperatura y el abrigo del pequeño, ya que no regulan bien su termostato interno. Por lo demás, sin problema alguno.
En definitiva: ¡Pasadlo bien en Pirineos!


Partimos el día 18 hacia la Bal de Chistau (Sobrarbe-Huesca) con intención de explorarla a fondo junto con algunas zonas cercanas limítrofes con el P.N. de Ordesa y Monte Perdido. Nos alojaremos en el CAMPING LOS VIVES, en Saravillo; un lugar muy recomendable por su sencillez, hospitalidad, buen hacer y profesionalidad. 
La mañana del 19, tras un buen desayuno, nos dirigimos hacia el norte y nos desviamos en Parzán. Pasamos por el pueblo de Chisagües y de ahí, por la pista de 4x4 hasta Petramula. El primer tramo es bastante "bueno", pero a partir del primer parking, la pista se vuelve más complicada y no aconsejable para coches de bajo perfil.
Ojo a las vallas para el ganado que pueden confundir a más de uno y tener que dejar el coche MUY  abajo.


Pasamos el aparcamiento de Petramula para seguir adelante por la pista en dirección a las Minas de Parzán, hoy en día en desuso.


A partir de aquí: SÓLO EN 4X4.


El día ha amanecido claro y diáfano y nos permite contemplar a las Treserols con Monte Perdido como monarca absoluto de la zona.


La pista asciende sin tregua por las laderas de Sierra Liena hasta las abandonadas edificaciones de las Minas de Parzán.


El paisaje se va ampliando, pero las primeras nubes orográficas comienzan a juguetear con las cumbres más altas.


Todavía nos queda mucho por ascender.
A lo lejos vemos la Punta Ruego.


Nosotros subiremos más o menos hasta los 2500 metros de altura, donde se haría la última curva antes de llegar al final de pista justo en el collado previo a Punta Liena. Nuestro objetivo era pasear por la zona y coronar alguna cumbre de manera sencilla con los pequeños de casa. 
Aquí con Isaac frente al glaciar colgado de Monte Perdido, que se ha cubierto de nubes en unos minutos.


Una vez equipados, decidimos atacar la Punta Ruego, que nos pareció la más estética del lugar y apta para la tropa.


Los primeros metros son por una pista en peor estado que lo que hemos circulado.
Repito que es IMPOSIBLE meter otro coche que no sea un todoterreno en esta pista.


Tras unos 100 metros de pista, ésta da paso a un senderillo que se dirige a Barrosa por el camino de las Pardas.


Hemos recuperado los bastones tras unos años en el armario por la imposibilidad de caminar con ellos (con los peques solicitándolos en todo momento para aporrear al más cercano).


Señal caída. Al menos marca la buena dirección.


Iván, atento a cualquier piedra potencialmente apta para ser escalada-saltada.


La aparente sencillez del trazado de la ruta contrasta con las abruptas paredes que caen a plomo hacia Barrosa. Cuidado en esta zona con los peques.


Las aristas se precipitan hasta el fondo del valle.


Nosotros seguimos la ladera sur de la sierra, mucho más amable por un agradable sendero que, de seguirlo, nos llevaría a la base de la Espluca de Ruego para bajar a Barrosa por las Pardas.


Atrás vamos dejando la Sierra de Liena y la Cima de Hércules.


Toca empezar a ascender e Iván solicita una parada en boxes.


Hoy estrenamos la TULA TODDLER, la nueva mochila para peques no tan peques y que permite portearles con mayor comodidad para el cargado y para quien carga.


Irene, feliz de no tener que compartir bastones.


Isaac, a lo suyo: comer y dormir.


De camino a la cima localizamos más de una y más de dos madrigueras de marmota.
De momento se esconden...


Ayudando a mamá en los puntos de mayor pendiente.


Hemos superado el collado entre Sierra de Liena y la de Ruego.


Campas herbosas nos esperan hasta la cima... o casi.


Las nubes juguetean con el Perdido y sus compañeros.


Atacando la cima directamente. No hay sendero, sólo la pista de 4x4 al fondo del valle.


Desde aquí podemos ver dónde hemos dejado aparcado el coche.


La cima está cerca.


La afilada Espluca de Ruega, antesala del Robiñera, que también se esconde tras las nubes.


Últimos metros de ascenso a la primera cumbre del chiquitín de casa.


Un hito marca la cima: 2589 m.


Foto de cumbre en la cima de Punta Ruego.


Sierra de Liena y el coche desde las alturas.


Robiñera y la Munia.


El glaciar del Perdido se ve completo a pesar de su retroceso alarmante.


Valle de Barrosa.


Isaac se ha dormido en su mochila tras mamar a casi 2600 metros.


Es hora de descender. Empezamos a estar cansados y buscamos algo para entretenernos...



¿Buscamos rastros?
Aquí un hueso.


¿Caca de zorro?
Ésta siempre triunfa.


Pisadas...



... que nos conducen a una cueva.


Las nubes parece que escampan en las cimas y el Robiñera se muestra despejado cuando ya estamos de regreso.


Es turno de Irene para probar la mochila nueva.
Excelente puntuación.


Dibujos en la montaña.


Waiting on a sunny day...


Finalmente hemos podido intuir la punta del Monte Perdido, pero ni rastro de los vecinos.


Robiñera y Munia limpios de nubes.


Panorámica que no teníamos al comenzar la ruta.


Caminando con los dos chicos.


Al llegar al coche, Isaac está despierto. Ha coronado su primera cima con apenas 26 días!!!


De nuevo en el coche y sin el viento que ha comenzado a soplar, podemos ver que lleva el mismo peinado que papá...
Je je je je.


Es hora de bajar, así que cada uno a su sitio y nos marchamos.
De bajada localizamos una de las minas que se utilizaron para extraer metal de la montaña.


La Punta Ruego desde unos metros más abajo.


Un vistazo hacia Petramula.


Caballos y vacas han invadido los prados durante la mañana.


Las edificaciones abandonadas afean el paisaje, una pena.


A media tarde, las marmotas salen de paseo y se acercan a los coches...cualquier día nos traemos una de mascota.


Cascadas en la pista de Chisagües.


Un croquis de nuestra primera salida juntos en familia desde antes del nacimiento de Isaac.


Felicitats, petitet, per la teva primera muntanya. Que en siguin moltes més.
Benvingut al món.
Petonets de part dels papis i dels teus germans.
T'estimem molt.