21 de agosto de 2014

REGRESO A CASA

Nos despertamos MUY TEMPRANO a pesar de estar allí mismo. Hay que ponerse a la cola de entrada al ferry. Mientras esperamos, saco esta foto nocturna del barco y veo algo que me parte de risa.
¿Alguien sabe qué hay en el techo del coche?


No tardan en enlatarnos.


Zarparemos en breve, con las primeras luces del día.


Todavía muchos coches por entrar.


La torre genovesa de Ile Rousse se empieza a iluminar.


Faro.


Saliendo de puerto.


Navegando.


Iván está más que despierto a estas horas de la mañana.


Mientras gestiono mi cansancio + mareo, los peques y Carmina me dejan descansar.


Casita de juegos.


¿No podríamos ir en avión?


A toda máquina.


Un polo de hielo para refrescarse.


Muffin de chocolate, lo que viene a ser la magdalena de siempre.


Ya avistamos tierra cuando nos sacan de los camarotes.


Salimos del ferry y nos despedimos hasta la próxima de todo lo que tenga que ver con la isla de Córcega.


Nos desean buen viaje.


Antes de llegar a casa, la anécdota del Ferrary... para haberlo grabado. 
Llega el coche al peaje y se da cuenta de que el conductor no llega a pagar por la altura del asiento, así que hace salir a la mujer (vestida con vestido entallado, taconazos y pamela en la cabeza). La señora lleva una bolsita con monedas y consigue dar con el importe correcto. Una vez se levanta la barrera, el coche sale disparado dejando a la mujer junto a la máquina. Ella sale disparada tras el coche con la pamela volando por los aires (al final la recupera).
El acontecimiento fue seguido por las taquillas cercanas siendo un hartón de reír generalizado.


Seguimos sin más contratiempos hasta la frontera.


Parada técnica para comer y jugar un rato.


La estrella del viaje a CÓRGELA.


La sorpresa nos la llevamos al cruzar la frontera y ver los nubarrones, parece que durante todo el viaje en casa el tiempo ha sido para aborrecer el verano.
¡QUÉ SUERTE!


Y colorín colorado este viaje se ha acabado.

20 de agosto de 2014

CORTE & CALVI


Estamos en la última jornada completa en Córcega. Acabamos de recorrer la tortuosa pista del Monte Cintu y nos aseamos en Lozzi antes de seguir nuestro camino.
¿Qué os parece ir a Corte y comer allí?


Curiosa señal a la entrada en muchos pueblos corsos.


No muchos kilómetros nos separan de Corte, donde aparcamos el coche en un aparcamiento enorme que da acceso al centro en pocos minutos. Nos pareció una localidad muy corsa, con su encantadora decadencia.


Había hambre, así que posponemos la vista para más tarde y nos vamos directos a comer una hamburguesa a petición de Irene.


Esperando la comida.


Hamburguesa.


Hamburguesa (II).


Hamburguesa con patatas.


Paloma esperando a ver si cae algo...


Después de  comer y antes de que el cansancio nos pueda...


Empezamos a subir por la Rampe de la Croix con sus buhardillas de los Aristogatos presidiendo la calle.


Una vez arriba, seguimos las indicaciones de la Ciudadela que nos acercan al centro turístico de la ciudad.


Casas.


Detalle en la pared.


Arcadas.


Princesa.


¡A correr!


Produits corses.


Por fin, el primer cenicero de toda la isla. 
Lástima que la gente siga tirándolo todo al suelo.


Siguiendo las indicaciones del BELVEDERE, llegamos a la estampa más famosa de la ciudad con su Ciudadela al fondo.


Antiguo mapa de la isla.


Antes de marchar de Corte, nos entretenemos un buen rato en un parque infantil.


Tobogán


Espiral.


Último vistazo a Corte.


Dejamos Corte y nos vamos al norte hacia la zona de Calvi. Paramos en un mirador de la zona de Agriates que será asignatura pendiente de cara a una próxima visita.


Posando a pesar del vendaval.




Sin detenernos más, llegamos a Calvi, última de las visitas que haremos en la isla.

Puerto de Calvi con su famosa Ciudadela.



A caballito.


Cadenas en el puerto.



Iglesia de Santa María.


Dejamos atrás las bulliciosas calles del centro de Calvi y nos encaminamos a la Ciudadela.
Monumento a Cristobal Colón.


Puertas valladas.


Casas habitadas en la Ciudadela.


Mirando al horizonte.


Calvi desde la Ciudadela.


¿Llamamos a la puerta?


En lo alto de la Ciudadela, la catedral.


Demasiado tarde se está haciendo, así que decidimos regresar.


Rincones de Calvi.


Rincones de Calvi (II).


Cabalgata de bichos.


Cuidado con la araña.


Charanga.


Dejamos Calvi con las penúltimas luces del atardecer.


A punto de dormirse.


Se acabó...


Nos vamos, ya de noche hasta el puerto cercano de Ile Rousse, donde los chicos de la 3131 nos indicaron un buen FP para pasar la última noche antes de coger mañana el ferry de buena mañana. Aquello era el festival de la pernocta.
Un buen rato después aparecieron y nos tomamos unas cervezas antes de recogernos cada uno en nuestro vehículo.
Mañana hay que madrugar.


Fantasmales olas en el acantilado.


Croquis de hoy.