22 d’agost de 2016

GROTTA DI NETTUNO

Última jornada entera en la isla, nos queda un objetivo: la Grotta di Nettuno, que ayer encontramos cerrada por el estado del mar. Haremos servir el Día Comodín para visitarla. 
Llegamos al Capo Caccia a las 9:15 h y vemos con alegría que hoy sí la gruta está abierta.


Hay varias opciones para visitarla, los barcos que zarpan del mismo Capo Caccia o incluso desde Alghero que te acercan a la entrada de la gruta por mar (hoy tampoco se acercan por el oleaje), o bien la Scala del Cabirol.


Según nos explicaba el guía en la gruta, es un total de 654 escalones.


Es temprano pero el calor ya se empieza a notar.


Primera de las puertas metálicas que encontramos y que barran el paso en caso de estar cerrado el itinerario.


Olas luchando contra la roca.


Recorriendo la escalera en dirección a la gruta vamos paseando por los acantilados.


Maromas.


En la entrada de la gruta las olas pegan con fuerza.


Espolón de roca a la entrada de la gruta.


Tapón de gente en la entrada.


Toca esperar con buen ánimo a que llegue hora del siguiente turno.


Es más o menos media hora lo que nos toca esperar turno, ya que hay otra visita en el interior de la cueva.



Desde nuestra posición, se adivina un poco lo que vamos a encontrar dentro.


El mar lucha por entrar dentro de la gruta.


Y en ocasiones lo consigue.


A la hora en punto, nos toca atravesar este Puente de Mahoma y cruzar al otro lado de la puerta del mar.


En esta gruta se permiten las fotos.


Pero no el trípode.


Entrando en la gruta.


Columna sobre el agua.


Estalagmitas.


En descenso.


Foto familiar en la Grotta di Nettuno


Espadas colgando del techo.


Con el lago interior.


Formaciones que caen al agua.


Indicaciones.


Columna principal, con muchos millones de años depositando sedimentos.


Con la gran columna.


Estalagmita a modo de campana.


Cuidado con la cabeza.


Una de las zonas más interesantes es una sala con el techo lleno de finas agujas.


En detalle


Una mano que cuelga.


Cuidado no te agarren del pelo.


Con la gran columna.


El regreso lo hacemos solos, ya que el grupo se dispersa para sacar fotos.


De vuelta a la salida.


¡¡Vamos que nos vamos!!


Las olas machacan las rocas y con el tiempo ganarán, pero hoy no.


Nos despedimos de la gruta dejando en su puerta un nutrido grupo de gente que tendrá que esperar mucho, antes de disfrutar de la visita. Se nota que es agosto.


Acantilados de la Scala del Cabirol.


Toca subir a pleno sol y cargados, pero se lleva bien.


Ya se ve el final.


Hemos cumplido el reto.


Un buen rato de descanso y recuperación antes de salir hacia el Algher para mandar las postales que tenemos escritas desde hace días, pero que por una cosa o por otra no hemos podido mandar todavía.


Por la tarde, con la faena hecha y sin objetivo que ver ni ganas de hacerlo, montamos fiesta con globos y todo.


Han sido días intensos en la isla, pero nos la hemos acabado comiendo.


Es hora de poner rumbo al puerto, que mañana temprano zarpa nuestro buque hacia BCN.


Veremos caer por última vez el sol en Cerdeña y nos situaremos estratégicamente en el aparcamiento del puerto para ser de los primeros en embarcar mañana de madrugada.