15 de juliol de 2001

PEDRAFORCA

Tras la reciente visita al Puigmal, me he quedado con ganas de más monte. Me acompaña en esta ocasión mi gran amigo Dani, que no ha querido perderse la ascensión a tan mítica cima. Nos plantamos en Saldes por la mañana con intención de subir el Pedraforca que nos recibe majestuoso con esta bella estampa.

Dejamos el coche en el aparcamiento y encaramos la subida clásica circular que sube hasta el Coll del Verdet y se encarama por la arista hasta la cima pasando por varias antecimas. Flanqueando la montaña.

Pasado el Coll del Verdet, nos encaramamos a la roca. Es una trepada sencilla, bien protegida pero en la que hay que extremar las precauciones.

Trepando por las rocas en una de las múltiples canales que ascienden el Pedraforca.

Una vez en la parte alta, ya se vislumbra a lo lejos la cima.

2497 metros.

La bajada se hace destrepando hasta la enforcadura y, una vez allí, descendiendo por la tartera. La mejor técnica es dejarse llevar por la inercia y "correr" por los ríos de grava que nos acercan al aparcamiento de inicio.

Una vez abajo, nos sorprendemos de la hazaña conseguida.

Estado en el que quedan unas botas nuevas tras pasar por la tartera del Pedraforca.