20 de gener de 2002

SOLO EN EL PEDRAFORCA

El Pedraforca me recibe una fría mañana de enero con sus galas de invierno y la tartera totalmente cubierta de nieve. He venido a buscar un paso más en mi proyección montañera.


Llego con el cielo tiñéndose con las primeras luces del alba.


La norte del coloso empieza a recibir sus primeros rayos de luz.


El sol sale en el horizonte.



Dejo atrás el mirador de Gresolet y subo hasta el refugio. La nieve está presente desde muy abajo.


He elegido la tartera nevada para acometer la ascensión.


En la parte baja de la tartera. No coincido con nadie en toda la ruta.



El asunto gana en desnivel.



Un vistazo atrás.


Agujas en el Calderer.



Llegando a la Enforcadura, todavía queda un rato.



Un último vistazo al par de guantes, uno de ellos resbaló y debe estar todavía perdido en la base del Pedraforca si nadie lo ha encontrado.


Paredes del Pollegó Inferior.


El sol se asoma por encima de ellas.


Desde la Enforcadura, un último esfuerzo para alcanzar el solitario la cima del Pollegó Superior.


Vistas desde la cima hacia el Calderer.


Vistas desde la cima hacia el Pollegó Inferior y la Gallina Pelada.


Desde la cima se puede ver el aparcamiento de Gresolet.