2 de novembre de 2002

URBIÓN

Puente de noviembre, nos escapamos a Soria a disfrutar de la gastronomía y la estancia en un bellísimo lugar cerca de la ciudad.


Allí llegamos al mediodía, a punto para disfrutar un poco de sus instalaciones.


Y de ver pastar a las reses.


Por la tarde de visita a Soria.


Sus calles.


Sus monumentos.


El Duero.


A la ribera del Duero
existe una ciudad.
Si no sabes el sendero
Escucha esto...


A la ribera del Duero, amor te espero.


Se nos hace de noche callejeando por la ciudad.


Montaje a la vieja usanza.


Su atardecer nos indica que hay que ir recogiéndose que mañana toca madrugar.


Nos dirigimos hacia la Laguna Negra, un bellísimo paraje escondido.


Dejamos el coche bien aparcado y nos organizamos para ascender a la laguna.


Qué bonita por la mañana.


Panorámica de la Laguna Negra.


Desde otro ángulo.


Desde las alturas.


En pareja.


En solitario.


En solitario (2).


Emprendemos el sendero que nos tiene que llevar a superar las murallas que rodean la alguna.


Vamos dejando la laguna atrás mientras ascendemos por la canal.


Qué bonita a media mañana.


Pano del paisaje desolado de estas montañas quemadas por el sol.


Magnífico y peligroso mirador.


Lagunas lejanas.


Llegamos por GR hasta la Laguna Helada.


Laguna Helada.


Seguimos ascendiendo y dejamos abajo la laguna.


Contento de compartir estos montes que ya conozco con Carmina, quien es la primera vez que los pisa.


Nos acercamos a una zona más accidentada, el Urbión está a punto de ser vencido.


Pico de Urbión.


No hay duda.


La montaña se deja vencer pero nos envuelve una espesa niebla que impide disfrutar del paisaje.


Qué frío.


Comiendo panellets en la cima del Urbión.


Cachivaches en la cima.


Descendemos hasta una enorme cruz de metal que señala el camino.


La niebla parece ganar terreno.


Debemos alcanzar la parte baja rápidamente y qué mejor manera que seguir el curso del agua.


Regreso a la Laguna Negra.


El tiempo ha cambiado y la temperatura ha descendido drásticamente.


El otoño pinta el bosque.


En la Laguna Negra todo el estress de la niebla desaparece.


Descansamos de nuevo en Soria pero por la mañana nos tenemos que volver a casa, no sin antes hacer la obligada parada en Zaragoza para degustar un buen bocata de calamares.


Con la Basílica del Pilar.


Plaza del Pilar.


Plaza del Pilar (2).


A caballo.