5 de setembre de 2003

BALCÓN DE PINETA

Tras las lluvias en el país galo, entramos en España donde nos esperan un par de jornadas muy buenas meteorológicamente hablando. Estamos en Ainsa donde disfrutamos de su castillo.


Vistas de las Tres Sorores desde el Castillo de Ainsa.

Nos desplazamos hasta el Valle de Pineta y aparcamos el coche en la zona habilitada para ello.


El sendero inicial no tiene pérdida y discurre por pista dejando atrás el valle.


La catarata del Cinca se desploma desde las alturas del Balcón de Pineta, nuestro objetivo.


Abandonamos pronto la pista para remontar la pared del fondo del valle.


Tras remontar las imponentes zetas del sendero de Pineta, alcanzamos el Balcón del valle. Un mirador extraordinario.


La cruz del Balcón.


La recompensa la encontramos en la visión de la cara norte del monte Perdido, uno de los pocos glaciares que quedan en Pirineos.


Mi niña en el Balcón de Pineta.


Hemos pasado un buen rato arriba. Toca bajar por donde hemos venido.