29 de febrer de 2004

Matagalls con raquetas

Una de las lecciones que hemos aprendido a lo largo de los años es que las raquetas de nieve suelen ser un trasto a la espalda que rara vez se puede utilizar con nieve en condiciones. No es ésta una excepción. La subida al Matagalls, teniendo en cuenta lo pisada que suele estar la nieve en la normal desde Collformic, no suele ser una buena ruta para usar las citadas raquetas.


Nos plantamos en la buena dirección con un sol imponente en un día que solo existe cada cuatro años, el 29 de febrero.


Los Pirineus como telón de fondo.


Nieve en abundancia en las laderas del Montseny. Las raquetas a la espalda...


La niebla juega con la cima del Matagalls.


Bebé de nieve.


Parece que la niebla se disipa y seguimos hacia arriba.


Como siempre, el Matagalls concentra a buena parte del excursionismo catalán.


Como se puede ver, las raquetas han ido a la espalda todo el día. Otra vez será.