1 de novembre de 2004

Mallorca: sa illa

Fin de semana relámpago en la capital balear. Llegamos el sábado en avión a primerísima hora d ela mañana y allí nos estaban esperando Arantxa y Marc para iniciar nuestra corta visita a la isla de Mallorca. El tiempo no acompaña demasiado, pero no llueve.

Puesto que ninguno de los cuatro conocemos la isla, decidimos hacer una visita general sin profundizar demasiado en nada. Decidimos ir a ver las costas y sus pintorescos pueblecitos junto al agua.


Magníficos acantilados caen de golpe hacia el Mediterráneo.

Una Roca Foradada, como tantas otras.

Por la tarde, seguimos visitando calas.

El agua rodea por todas partes esta curiosa isla.

En ocasiones, las playas resultan algo complicadas de visitar.

En el túnel de acceso al agua.

El mar nos besa los pies.

El día siguiente, pese a todo, amanece más sereno.

De nuevo en los acantilados.

Junto al faro.

Para comer: sopa mallorquina.

Y por la tarde, de visita a les Coves del Drac.

En el interior de las cuevas.

Y para terminar nuestra visita, un contraluz con magnífico atardecer al sur de Palma.