29 de febrer de 2004

Matagalls con raquetas

Una de las lecciones que hemos aprendido a lo largo de los años es que las raquetas de nieve suelen ser un trasto a la espalda que rara vez se puede utilizar con nieve en condiciones. No es ésta una excepción. La subida al Matagalls, teniendo en cuenta lo pisada que suele estar la nieve en la normal desde Collformic, no suele ser una buena ruta para usar las citadas raquetas.

Nos plantamos en la buena dirección con un sol imponente en un día que solo existe cada cuatro años, el 29 de febrero.

Los Pirineus como telón de fondo.

Nieve en abundancia en las laderas del Montseny. Las raquetas a la espalda...

La niebla juega con la cima del Matagalls.

Bebé de nieve.

Parece que la niebla se disipa y seguimos hacia arriba.

Como siempre, el Matagalls concentra a buena parte del excursionismo catalán.

Como se puede ver, las raquetas han ido a la espalda todo el día. Otra vez será.

18 de febrer de 2004

LA MOLA NEVADA

A pesar de su altitud, la cercanía a la costa suele privar a la Serra de Sant Llorenç del Munt del manto blanco invernal. No ha sido así en esta ocasión tras las fuertes nevadas de los últimos días en cotas bajas, así que me he escapado a subir en solitario a este pico cercano a Terrassa.

Dejo el coche en un aparcamiento entre la Mola y el Montcau, que se aprecia algo nevado al fondo.

Los almendros en flor en las masías de la base de la Mola contrastan con lo que encontraré más arriba.

A medida que voy subiendo la nieve va haciendo acto de presencia. Hace calor, así que no durará muchos días.

Ya veo las edificaciones de la cima. En fin de semana suele estar lleno de gente ya que la cantina que hay en la cumbre ofrece buenos desayunos...

Pero hoy no hay nadie. A lo lejos el Montcau.

Foto de cima con un aspecto bastante diferente al habitual: ni un alma y todo blanco.

1 de febrer de 2004

TOSSA PLANA DE LLES

Si hay una montaña que nos ha resultado interesante para ascender con raquetas de nieve, ha sido la Tosa Pana de Lles desde el refugio de Cap de Rec. Una ascensión relativamente sencilla con nieve que no gana altura rápidamente, sino que ofrece rampas suaves ideales para iniciarse en el mundillo blanco.

Dejamos el coche en el aparcamiento a pie de refugio.

A nuestras espaldas el coloso que vamos a ascender.

Tras pagar el forfait obligatorio de la estación de sky de fondo por atravesar sus pistas con raquetas... comenzamos a subir entre bosques y con el paredón norte del Cadí a nuestras espaldas.

Una paradita para jugar con la cámara de fotos.

La nieve todavía no es buena para las raquetas, pero ya lo será.

Antes de salir del bosque ya las tenemos en los pies.

Mi niña.

Suaves laderas nos permiten ganar altura con comodidad. Las vistas hacia el Cadí son lo mejor.

Ya va quedando menos para alcanzar la cumbre.

Foto de cima a 2916 m.

Andorra como telón de fondo.

Un trago de agua y algo de comer antes de iniciar el descenso, que será rápido.

Posado.

Pronto llegamos al bosque.

El calor comienza a notarse y la nieve empieza a estar pastosa.

Últimas fotos con la montaña.

Posado (II).

Llegando a la parte libre de nieve, esto se acaba.

Croquis de la ruta.