24 de juny de 2004

PENYAGOLOSA

Penyagolosa, con sus 1814 metros, ostenta el rango de montaña más emblemática de la Comunitat Valenciana. No es la montaña más elevada, pero es la más querida por los montañeros de esta comunidad autónoma. Es por ello, y por la cercanía al campo base de Fuente la Reina, que aprovechamos un viaje a Albacete para acercarnos a coronarla.

Nos acercamos hasta San Juan de Penyagolosa desde donde parte la vía normal de subida.

Preparamos los bastones antes de adentrarnos en el barranco de la Pegunta.

Una vez fuera del barranco y del bosque, las vistas se abren a nuestras espaldas mientras vamos ascendiendo metros.

Poco a poco el sendero zigzaguea ganando metros a la montaña que se deja ascender sin demasiada dificultad.

Ya vislumbramos la caseta que hay en la cima. Estamos a menos de 30 minutos de la cumbre.

En la cima, cuidado con los acantilados que se desploman hasta la base del coloso.

Foto finish a 1814 metros.

Losa de piedra con poema dedicado al Gegant de Pedra.

Texto para los montañeros.

No me pude resistir a trepar hasta el vértice geodésico antes de abandonar la montaña y dirigirnos hacia Fuente la Reina. Mañana partiremos hacia Chinchilla (Albacete) para acudir a la boda de Robert y Nieves.


13 de juny de 2004

PUIG PEDRÓS - 2914 m

Mediados de junio. El calor hace días que está derritiendo la nieve y nos permitimos el lujo de acercarnos a la Cerdanya para atacar una de las cimas más emblemáticas del Pirineu, el Puig Pedrós, techo de Girona. Allí llegamos conduciendo hasta el Refugi de Malniu donde nos cobran el módico precio de 2€ por estacionar el coche.

Detalle del recibo del aparcamiento.

Estamos en las inmediaciones del Llac de Malniu.

Carmina, Robert y yo antes de acometer la ascensión al coloso gerundense.

Empezamos a caminar por un sendero que, al principio está bien balizado pero que luego tiene sus dificultades de orientación.

Atravesamos un torrente de forma un tanto peculiar.

Y comenzamos a remontar el barranco en dirección noroeste.

Las vacas pastan tranquilas...

Y los caballos permiten el acercamiento.

En ocasiones, demasiado.

Un buen rato después una zona llana del camino nos permite echar un vistazo al todavía lejano Puig Pedrós.

Remontamos por terreno un tanto incómodo la subida a la antecima. Un extenso llano cubierto por restos de nieve nos separa de la cima.

Por fin, coronamos Girona envueltos en un fuerte viento.