6 de setembre de 2005

Txindoki

El parte meteorológico de ayer por la noche anunciaba lluvias en todo Euskadi para la jornada de hoy, así que decidimos regresar de nuestras vacaciones sin intentar el último de los objetivos: Txindoki. Pero al salir por la mañana del caserío donde estamos alojados, la sorpresa es mayúscula al ver que el tiempo de momento aguanta y el monte se muestra sin apenas nubes.


Nos acercamos al aparcamiento y comenzamos a caminar sin saber a ciencia cierta si el tiempo nos respetará hasta el final.

La dirección está clara.

Hitos naturales marcan el camino.

Vamos en dirección al collado, que nos dará acceso al sendero de subida.

Cada vez más cerca del collado.

Restos karsticos en las verdes laderas.

La oveja negra de la familia.

El cono cimero se alza majestuoso desde el collado, la cima es accesible y el tiempo aguanta.

Finalmente el sol nos respeta hasta la cima. Un lujo poder estar ahí arriba con buen tiempo.

El Txindoki visto desde el pueblo al mediodía. Por la tarde las nubes ganaron terreno y se cumplió la previsión de lluvia que anunciaba el parte, pero nosotros ya estábamos camino de casa.


1 comentari:

Kepa ha dit...

como se nota que no era finde semana, sino habría 1000 millones de personas en la cumbre