13 d’abril de 2006

Gruta Helada de Casteret


Descubierta por el espeleólogo francés Norbert Casteret en el siglo pasado, se encuentra bajo las murallas del Pico Anónimo en el interior de los límites del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido una de las maravillas que la naturaleza esparce por todo el mundo: la gruta helada helada más alta del mundo: Espluca Negra en la toponimia aragonesa.
Tras recorrer la cresta de Sierra Custodia y coronar su cumbre el miércoles 12 de abril a mediodía, llegamos al refugio de Góriz donde un bien ganado ágape nos espera antes de recogernos bajo las mantas. La siguiente jornada será especialmente agotadora a la vez que excitante...



Son las 8:15 a.m. del jueves cuando salimos del refugio, piolet en mano y crampones en las botas. Somos los únicos que dirigimos nuestros pasos hacia el collado de Millaris por la parte alta del barranco de Góriz, por la parte baja avanzan rápidamente los esquiadores franceses que han molestado a todo el refugio con sus ruidosas conversaciones.


El sol hace su aparición por encima de Monte Perdido mientras nosotros atravesamos la inmensidad de los llanos de Millaris, bajo la Torre y el Casco de Marboré. Impresionado por la grandiosidad de ese circo me dejo llevar por sueños de libertad alcanzados por fin...¿no es realmente lo que tanto ansío, la LIBERTAD?...


Llegamos a buen ritmo hasta el Collado del Descargador donde escucho que alguien nos llama desde un centenar de metros más arriba. No le conocemos personalmente, pero Martín ha venido a esperarnos en la puerta de entrada de la gruta. Acaba de bajar del Casco de Marboré tras haber dormido en el refugio de Sarradets.


Juntos nos dirigimos al interior de la cueva donde descubrimos, no sin algo de desilusión, que el lago helado que debería cubrir la sala principal de la entrada de la gruta no es más que un arenal donde un sinfín de hoyos a modo de trampa nos hacen tropezar en más de una ocasión. Tras explorar la cueva hasta casi el final de una de las galerías decidimos empezar el reportaje fotográfico de la cueva. Hemos estado largo tiempo preparando este evento y la ilusión se refleja en nuestros rostros. Nos desesperamos un poco al descubrir que uno de los dos focos que hemos traído para iluminar la cueva se ha estropeado. Eso nos hace simplificar las técnicas fotográficas amoldándonos a la escasez de luz y a la necesidad de economizar al máximo la luz del otro foco.


Una a una vamos fotografiando las estancias de la galería. Cada una muestra sus maravillosas columnas de hielo fósil; un hielo que escuchamos como lentamente va derritiéndose y golpeando el suelo de la gruta en forma de resbaladizas placas de hielo.


Foto para el libro: la definitiva.
Mucho hielo en las paredes.
Tonalidades imposibles.
Hielo dorado.
Columnas de hielo.
Estalagmitas.
Cuchillos colgados.
Hielo que sale de cualquier agujero.
Por pequeño que sea.
Esculturas de hielo.

Cuidado no te distraigas con las fotos que el suelo está también helado.
Sumidero.
Es hora de salir.
El cañón de luz se apaga por momentos y debemos dirigirnos hacia la entrada para poder sacar las últimas fotografías de la Espluca Negra. En definitiva un buen reportaje digno de ser publicado en el libro del Parque Nacional que estamos haciendo.
Una última foto antes de despedirmos de Martín quien dirige sus pasos hacia la Brecha de Roland, paso fronterizo hacia el país galo, mientras nosotros descendemos de nuevo hacia el Collado del Descargador.

Un par de horas después divisamos de nuevo el refugio de Góriz. Cena y mantas calentitas nos esperan. Mañana marcharemos temprano hacia el coche, pero antes atravesaremos la Sierra Custodia... pero esa es otra historia y debe ser contada en otro momento...


Nos despedimos del Parque por esta vez.


"P'habernos matao".
OS DEJO UN VIDEO DE LA AVENTURA:


CASTERET from MARC on Vimeo.

1 comentari:

Marita ha dit...

me ha emocionado tu blog, por una razon absurda. Mi padre me regalo hace muchos años, cuando yo tenia 14 o 15, el libro de las memorias de Norbert Casteret, y hoy leyendo aqui me acorde de un montonb de cosas de aquella epoca, y sobre todo de mi papa, que ya no esta conmigo. Un beso y suerte.