16 d’abril de 2006

Sima de la Pinosa

Sita en la localidad castellonense de Fuente la Reina, a escasos kilómetros del límite provincial con Teruel, se encuentra la Sima de la Pinosa, una curiosa y escondida cueva descubierta en 1964. En la época actual, tras un incendio acontecido en los años 90s, la vegetación de bajo bosque ha cubierto de aliagas la ladera del monte donde estaba situada la boca de entrada.


Nos armamos con el material necesario para localizar la entrada abriendo camino desde la pista de la Fuente de la Pinosa.


A media tarde conseguimos alcanzar la zona de entrada. Dejaremos para mañana la exploración del interior.



Por la mañana, cargados con algo de material, nos acercamos de nuevo hacia la cueva.


Detalle de la boca de entrada a primera hora de la mañana.


Preparamos una cuerda de 30 metros atada a un árbol cercano para descender.


Tras un corto rapel de unos 7 u 8 metros, se abren ante nuestros ojos dos galerías muy bien diferenciadas.


La primera de ellas es casi horizontal y recorre varias salas llenas de curiosas esculturas naturales formadas por estalactitas y estalagmitas que embellecen las estancias de una forma inigualable.
Detalle de la entrada de la primera de las dos cavidades.


Donde encontramos una placa conmemorativa del hallazgo de la cueva.
Tenemos el honor de venir acompañados de Delfín, el descubridor original de la cueva.


Ya desde el principio, nos sorprende la belleza del lugar.


Es hora de meterse en faena.


La cuerda nos permite descender hacia la zona baja de la cavidad.


Capas de distintos sedimentos en la roca.


Coladas de depósitos cálcicos.


Columnas.


En el fondo de la cueva localizamos unos curiosos pináculos del tamaño de un dedo.


Y unas pequeñas piscinas de agua que cierran la cavidad.




Carmina y yo posando ante una de las formaciones.



Rafa y Carmen con una de las más bellas formaciones de esta primera galería.



De regreso a la boca principal no podemos dejar de curiosear por los rincones.



Bellos rincones y detalles que contemplar.



Fantasmas



Posando ante las coladas de la entrada.



Un ojo en la roca nos permite observar.



Empezamos a salir.


Ya vemos la luz del exterior.


Fin de la primera galería.



La otra galería desciende casi verticalmente en dirección contraria siguiendo la inclinación de la ladera de la montaña. Para descender por entre los bloques de piedras es necesario material técnico: arnés, cuerda... llevamos algo de material, e iniciamos un descenso que no terminaremos dado que no tenemos la experiencia necesaria ni el material adecuado para poder regresar de las profundidades si quisiéramos descender del todo hasta el final de la cavidad. Recordemos que siempre será más difícil subir que bajar.


El primer obstáculo es una rampa encajonada que es mejor descender de espaldas.


La sensación puede resultar algo claustrofóbica, pero termina pronto.


Llegaremos a una primera terraza, que para nosotros será la última donde encontramos una sala con bellas formaciones en forma de bandera.


Llegando con la cuerda justa hasta ese punto.


A partir de aquí, hay un descenso hasta una segunda sala con grandes columnas y una tercera, la última, donde un descenso vertical de 12 metros nos esperaría en caso de querer llegar al final.
Lo dejaremos para otra ocasión ante la insistencia de Rafa de regresar a la superficie. La prudencia es importante de tener siempre presente, más aún cuando no tenemos toda la experiencia necesaria.


Padre e hija encajonados.


¡¡¡Ven hacia la luz!!!


Sólo nos queda un último esfuerzo para regresar a la superficie donde nos espera Delfín para el desayuno, parte más importante de la exploración..


Nos queda pendiente regresar con la experiencia y el material necesario para la exploración total de la segunda cavidad.
¡¡VOLVEREMOS!!




Croquis de la Sima de la Pinosa señalando las zonas exploradas.


ESTA ENTRADA HA SIDO MODIFICADA EN ABRIL DE 2014:

Se han añadido más de una treintena de imágenes nuevas de la exploración de dicha cavidad, ya que tras la visita definitiva a la Cueva de la Pinosa hecha este mes de abril de 2014 se ha comprobado que un derrumbe parcial de una de las zonas de la cavidad horizontal ha destruido en gran parte la belleza de la cavidad que pudimos explorar hace 8 años. En concreto, la parte de la entrada, donde nos encontramos la formación del ojo que antes hemos comentado, ha visto disminuido su grosor y parte de las coladas de la entrada han desaparecido bajo un inmenso caos de rocas.
De ahí la importancia de este documento para poder contemplar lo que ya no es posible ver en directo.
Una pena.