13 de maig de 2006

Via Ferrata de Les Baumes Corcades

Es sábado, la ciudad duerme mientras el sol hace su tímida aparición entre las nubes que cubren la mayor parte del cielo. Pequeñas gotas de lluvia chispean mientras conduzco hacia el punto de encuentro con Ramón y sus amigos.


El trayecto hasta Centelles es corto y enseguida nos encontramos a los pies del Puigsagordi (932 m) con el resto del grupo. Somos 10.


Hay dos vías para llegar a la cumbre: el camino normal y la vía ferrata de Les Baumes Corcades. La vía de ascenso está clara antes de salir de casa, así que no tardamos demasiado en equiparnos con el material necesario para ferratas: arnés, casco y un par de bagas con disipador de energía. La cámara tampoco puede faltar.


Somos unos cuantos, así que la progresión por los primeros largos verticales de la vía resulta bastante lenta, hecho que nos permite familiarizarnos con el material y la técnica de progresión.


Tras las primeras paredes verticales nos encontramos un pequeño claro en el bosque que nos acerca hasta una zona donde un largo flanqueo a media pared nos conduce hasta uno los mayores alicientes de la vía: un puente tibetano de 35 metros de largo.


Ese puente tiene 3 tiras de cables metálicos ancladas en la pared:
1. El cable para los pies está formado por dos sisgas metálicas unidas que permiten una segura progresión siempre y cuando vayas despacio.
2. El cable de vida: es una sisga situada a media altura donde se ancla una de las bagas que llevas en el arnés. Su función es la de agarrarte en caso de caída.
3. El cable pasamanos: además de servir para agarrarse con las manos y facilitar la progresión, también sirve para asegurarse anclando la segunda de las bagas en él.
Sólo puede haber uno en el puente, así que la espera se hace interminable.


Por fin llega mi turno: el principio no parece muy complicado, pero hay un pequeño problema: se mueve un poco. A medida que me voy acostumbrando a la manera de progresar lenta pero segura, lo que al principio era un movimiento moderado se va convirtiendo en un intenso vaivén del puente. La adrenalina corre a raudales por mi cuerpo. Sé que estoy asegurado. Si me caigo no pasa nada. El instinto te dice que te agarres del cable de vida, hecho que haría que perdieses el equilibrio y quedases suspendido a 30 metros del suelo colgando de una par de mosquetones. Las vistas desde aquí son impresionantes pero lo que más impresión da es estar aquí suspendido de estos cables. Aprieto los dientes mientras intento mantener la cabeza fría para controlar el movimiento. Una ligera flexión de piernas permite ese control, así que el avance es más rápido.


Poco a poco el intenso movimiento va cesando y me permito mirar a Pep que no ha parado de sacar fotos desde el final del puente. Han sido 7 u 8 minutos intensos, pero ha valido la pena.


Lo más duro ha pasado y nos podemos permitir unas fotos en zonas más espectaculares que peligrosas.





Cuando ya volvemos a estar todos reunidos al otro lado del puente, flanqueamos la muralla del Puigsagordi y nos acercamos hasta una pequeña explanada que da acceso a los dos últimos largos de la vía ferrata.
El último obstáculo lo encontramos en un par de tramos extraplomados:
El primero de ellos está equipado con una escalera de metal suspendida a unos 10 metros del suelo, pero que en ningún momento me supone ningún esfuerzo mental, y menos después de atravesar el puente. Al menos la escalera no se mueve...


El segundo es un tramo vertical con un resalte que a más de uno se nos hace lo suficientemente difícil de atravesar como para necesitar el seguro de una cuerda que desde arriba nos lanzan. Asegurados con esa cuerda en el mosquetón del arnés, acabamos de subir hasta el último tramo: un par de escalones y llegamos a al cumbre.


Foto de rigor y bajamos por pista hasta los coches. Nos esperan en Centelles para comer.

6 comentaris:

Josep ha dit...

Vaja, quins collons teniu

Anònim ha dit...

Julio

Menuda aventuara, guaaaaaaaauuuuu

miranda ha dit...

Me ha encantado la explicación del paso por el puente!!! que nervioooosssss!!!!

Zuriñe y Pablo ha dit...

Que envidia...muy guapas las fotos....y que cerquita estuvimos(montmeló) ya me acordé de vosotros

photo-effe ha dit...

belle fotografie di montagna.
Mi ricordo di quando ero giovane e scalavo le montagne svizzer

Kepa ha dit...

pareces el hombre araña!!! yo yo aún no he probado de eso.A ver si em lleva Cuarte de una puñetera vez!!!!