9 de juliol de 2006

Via ferrata de Les Baumes Corcades II

El domingo 9 de julio, tras pasar la noche en un camping de Taradell, nos fuimos junto con unos amigos a los pies de la vía ferrata de Les Baumes Corcades en el pueblo de Centelles. Allí nos juntamos gente de Navarra (Gabi e Isabel), de Reus (Joana y Lluís), de Artés (Pep y Pep) y de Barcelona (Carmina y yo).
Un corto paseo por el bosque nos situa a pie de vía. Organizamos el orden de progresión y empezamos a subir por la pared.


Una vez superado el primer largo nos encontramos con una canal que asciende vertical hasta un techo donde debemos cambiar de pared.


Una vez superado el flanqueo posterior al techo alcanzado, nos plantamos en la entrada del puente tibetano de unos 35 metros de largo que se sigue moviendo como hace un par de meses. Cuando llego allí ya han pasado Pep y Pep. Isabel camina despacico por la sirga metálica mientras Gabriel la anima diciéndole que ya le queda poco (todavía no ha llegado a la mitad). Gritos de júbilo desde la otra pared indican que Isabel ha llegado. Es el turno de Gabi, quien nada más pisar el puente se suelta de una mano para echarle una foto a Joana que se ha quedado abajo echándonos fotos. Su progresión es buena.
Ha llegado mi turno. Piso la sirga metálica y en mi mente aparece la frase: ¿qué coño hago aquí otra vez?

La progresión la hago bastante rápido. Esta vez he colgado un tercer mosquetón del cable de vida, hecho que a medida que voy progresando me hace ver que con mi peso estoy tensando el cable y el movimiento es menor. No tardo mucho en atravesar el puente, pero mi sufrimiento no ha hecho más que empezar, ya que detrás mío va Carmina y no estaré tranquilo hasta tenerla junto a mí al otro lado del puente.
Su progresión por los cables es para quitarse el sombrero. Pasa bastante rápido y en ningún momento se la ve ni tensa ni nerviosa. Al final se permite incluso soltarse de una mano para salir en la foto...

El último en atravesar el puente es Lluís, que ha estado algo nervioso, pero que al final lo ha atravesado como un campeón.


Una vez volvemos a la seguridad de la pared, un flanqueo por la montaña nos situa en la parte inferior de un extraplomo donde Gabi monta un ascensor para ayudar a Joana a subir, ya que lleva los músculos de los brazos bastante cargados.
Una vez arriba, desayuno y encuentro con Carles que nos ha venido a recoger.


Todavía nos falta el tercer tramo de la ferrata caracterizado por una escalera que supera un extraplomo bastante considerable. Es allí donde el grupo se acaba de romper, ya que Isabel sufre un pequeño vuelo a dos metros del suelo y se lastima un dedo (nada grave), Joana decide acompañarla hasta la cumbre por el camino alternativo a la ferrata. Los demás seguimos hacia arriba por los hierros y esta vez no hay necesidad de montar ningún ascensor donde sí lo montamos hace un par de meses. Era un reto personal y lo he superado. Detrás de mí: Carmina, Gabi y Lluís completan el grupo. Pep y Pep ya habían subido antes que nadie.



En la cumbre nos esperaba Carles que había aprovechado el rato que tardamos en hacer el tercer tramo para ir a buscar unas cervezas fresquitas para celebrar nuestra llegada a cumbre.

3 comentaris:

Kepa ha dit...

juijuijui que ya queda menos para cotatuero!!!, Brutales las fotos, el puente da canguelo....

P.D.: un besito de buenas noches....

Dora ha dit...

Que envidia! Que aventura! Mejor que un bungy jumping e incluso puede convertirse en uno!!! :)))
Me encanto el reportaje!

PD: ya veo que no te dejaran de vacilar con el comentario de Jim Carrey... ooooops, perdona!!! :)))

David ha dit...

Sois unos cracks. Fantástico tu blog. Cuando regreses a la ferrata de Centelles tienes que probar la opción que hay al final del segundo tramo. Una pasada.