4 d’agost de 2006

BARRASIL

Segundo barranco de las vacaciones: el Barrasil. Se trata de un cañón más corto que la Peonara, más sencillo y más disfrutón para los novatos como nosotros. Dado que la aproximación supone una pateada por monte bajo el sol, Koldo propone la siguiente opción: comenzar el cañón por el final y una vez arriba, descender por el cañón.

Foto finish antes de comenzar en el Puente de Pedruel. La primera badina, la más larga y encajonada nos espera.

Al salir de allí llegamos a una zona de rápidos que hay que remontar. La zona ofrece descansos al borde de verdaderas y preciosas piscinas naturales. Un spa barato, vaya.

El Salto de la Moto consiste en echarse a correr por una pared y llegar lo más lejos posible antes de caer al agua. Un salto de lo más divertido.

Seguimos hacia arriba (¿o era hacia abajo?) disfrutando de zonas de espectaculares y encajonados saltos. En esta zona Kepa recibió el picotazo de una abeja en el descenso, pero Koldo le ofreció una pomada y solventó el percance.

Remontamos el cañón hasta la parte del caos de rocas y allí empezamos a probar suerte con las "atracciones de Koldo". En esta ocasión, teníamos que entrar por un miniagujero y salir unos metros más abajo. A la parte interna de esa zona se la bautizó como EL RELLANITO DE CARMINA, ya que ella comentó si había alguna zona dentro para pararse y charlar un ratillo, je je je...

El que escribe antes de meterse en la boca del lobo.

Toboganes naturales en el caos del Barrasil.

Kepa asomando entre las rocas.

¿De dónde sale esta chica?

Posando en una de las múltiples cataratas por las que cae el agua en el barranco.

Elastigirl en acción.

De regreso nos detuvimos en el Santo de la Moto durante un buen rato.

Perfeccionando la técnica.

El maestro en acción.

Koldo, único e irrepetible.

Carmina posando con el agua empujándola hacia el camping.

Descansando en las últimas piscinas antes de llegar a la badina final.

Merecido descanso antes de regresar a casa.


¡QUÉ DURA ES LA VIDA DEL BARRANQUISTA!