3 d’agost de 2006

Espolón de la Virgen

La tarde de hoy, tras invitar a Koldo a un arroz con Oreos... la pasaremos en el Barranco del río Mascún en Rodellar, en plena Sierra de Guara.

Sólo hay que seguir el sendero que baja al río y acercarse a las paredes plagadas de escaladores ávidos por conquistar estos muros.

Todos los del grupo bajamos al río, pero sólo algunos nos pondremos el casco y el arnés mientras el resto se dedican a descansar junto al río.

El Delfín de Guara, una curiosa formación de roca que muestra la imagen que su nombre indica.

Nosotros cargamos con material, pero no vamos a escalar, sinó a disfrutar de la vía ferrata del Espolón de la Virgen que se encarama por una roca cercana al Delfín. Se trata de una vía corta, divertida pero muy expuesta y aérea.

La vía ferrata discurre por la arista izquierda de la roca.

Nos plantamos a pie de vía y más o menos preparamos el material.

Yo me quedo el último. Porteo una cámara de fotos que no es la mía y eso me incomoda un tanto, ya que sopla el aire y me reclaman constantemente que saque imágenes... y con este viento, no me gusta nada andar sacando la cámara de la funda y colgándome de las grapas sin agarrarme con las manos a algo firme.

Carmina en los primeros compases de la vía ferrata.

Kepa e Itxaso en la parte alta de primer tramo.

Foto de pareja, no se ve el fondo del cañón dada la oscuridad que reina casi siempre.

Kepa en el tramo más fotogénico de la vía tras salvar las mayores dificultades de la ferrata.
M:¿Dónde está tu casco?
K: ¿Mi casco?... ¡Itxaso!. ¿Dónde he dejado el casco?
I: Al menos no has subido en chancletas...

Desde la parte más alta ya se puede ver el fondo del cañón iluminándose con el sol de la tarde.

Carmina en el espolón, apunto de coronar la vía ferrata.

Detalle del paso.

Yo sorteando las últimas dificultades antes de acometer el ascenso al espolón.

Foto finish al final de la vía.

Un corto paseo nos acerca al barranco seco (Cañón de la Virgen) por el que descenderemos. Para ello tenemos que hacer un par de cortos rápeles que nos bajarán al río.

Últimos metros antes de tocar tierra firme de nuevo.

El regreso lo hacemos cuando la luz del sol decae y la luna hace su aparición.

Mañana de nuevo a hacer barrancos, le toca el turno al Barrasil.

2 comentaris:

ldiegoes ha dit...

Ésta ferrata no puede faltar en la experiencia de los ferrateros.

Es una clásica indispensable.

Que jovenzuelos se os ve...jajajajaj

Marc ha dit...

Ha llovido mucho desde entonces y España ha ganado un Mundial... imagínate.