1 d’agost de 2006

Guara es Guara

Tras muchos meses de espera, por fin han llegado las vacaciones y con ellas la tan esperada escapada a la Sierra de Guara en el Prepirineo oscense. Se trata de una sierra surcada por infinidad de cañones donde practicar el barranquismo, pero no es sólo ese su atractivo: una sencilla ferrata y la cumbre del Tozal nos esperan.
Vamos llegando al bungalow del camping de Rodellar desde distintos puntos de la geografía peninsular. Una vez nos hemos instalado es hora de empezar las actividades...

La tarde del día 1 de agosto la empleamos en darnos un chapuzón en las frías aguas del río y en probar suerte en una mini-ferrata situada en una de las paredes del cañón.

El miércoles 2 de agosto nos iniciamos en el interesante mundo de los cañones. El barranquismo, como cualquier actividad deportiva, si lo haces acompañado de un guía, es siempre una actividad de lo más gratificante. La verdad es que nuestro bautizo, y nunca mejor dicho atendiendo a la cantidad de agua que tuvimos, en los 17 kilómetros del cañón de la Peonera estuvo genial.

La jornada del jueves 3 de agosto la empleamos en acercarnos al centro de interpretación que la Fundación Amigos del Buitre tiene en la pequeña localidad de Santa Cilia de Panzano. Por la tarde, la ferrata de la Virgen con el descenso rapelado del cañón de la Virgen, en el mismo pueblo de Rodellar.


El viernes 4 de agosto, el segundo barranco, uno facilito: el Barrasil, donde disfrutamos enormemente del agua y de los saltos, y donde acuñamos la frase: " ¡Qué dura es la vida del barranquista...!"



La jornada del domingo 5 de agosto estaba reservada a la cumbre del Tozal de Guara (2077 m). Partimos de Rodellar a las 5 de la mañana dirección a Santa Cilia de Panzano, donde empezábamos a caminar con las primeras luces del día a eso de las 6:15. A pesar del miedo al calor, la jornada se mantuvo fresquita hasta nuestra llegada a la cumbre, sobre las 10 de la mañana. El descenso nos obsequió con una de las mejores panorámicas de al cordillera pirenaica.

Se han acabado las aventuras en Guara por este año, pero las ganas de volver a disfrutar de los barrancos, a pesar de lo incómodo que resulta el traje de neopreno nos hará regresar probablemente antes de lo que pensamos porque... "Guara es Guara".

1 comentari:

Kepa ha dit...

que dura es la vida del barranquista...el salto de la moto, la repisa de Carmina, el ahujero de la francesa, el salto de 10 metros...yo ya estoy viendo a que monte vamos a subir el año que viene, para que Koldo no pierda la costumbre de madrugar aunque sea una vez al año juas jaus juas juas