23 de setembre de 2006

Nubes en Tresviso

A las 7:30 a.m. del sábado entramos en el coche de Josu. Nos ha recogido en el aeropuerto de Bilbao y nos dirigimos a los Picos de Europa tras recoger a Iratxe y Javi cerca de Santurzi. El tiempo es espléndido. Luce el sol mientras los kilómetros de costa corren bajo los neumáticos.
A medida que nos vamos acercando a tierras cántabras, las grises nubes que anunciaban los pronósticos empiezan a hacer acto de presencia. Nuestra intención inicial de escalar el mítico Naranjo de Bulnes la desechamos ayer. No hemos traído más que los pies de gato por si el sol nos permite trepar por alguna pared, aunque sin mucha intención de estrenarlos.
El desfiladero de la Hermida, tan impresionante como tantas otras veces nos confirma que estamos allí, en Picos. Es extraño llegar tan rápido a Picos, las otras veces habíamos conducido desde Barcelona. Esta vez, no.



De camino a Sotres nos detenemos al inicio del camino ancestral que conduce a la villa de Tresviso.


Nos esperan unos 900 metros de desnivel por un camino impresionante lleno de rincones donde impregarse de la magia de estas montañas.


Las nubes amenazan pero no descargan más que unas gotas en las 2 horas y media que empleamos en llegar desde el aparcamiento hasta nuestro destino: Tresviso.


Por el camino descubrimos un montón de rincones que fotografiar: curiosos agujeros en la roca, miradores vertiginosos, árboles que sobresalen peligrosamente del camino, fuentes...



Finalmente, tras el entretenido camino, llegamos al pueblo de Tresviso donde un ilustre lugareño nos recibe: un gallo de bella estampa.


Antes de que se ponga a llover decidimos desandar el camino recorrido y regresar al coche. La cena en Arenas de Cabrales y el alojamiento en Sotres.


Para el domingo, el día nos tenía reservada una intensa lluvia que nos hace desistir de nuestros planes de montaña. Volvemos a Derio, cerca de la capital vizcaína, donde un hotel con spa nos espera... Por la tarde, nos visitan Kepa y Joseba, que han querido acercarse a saludarnos sabiendo que estamos en su tierra.

5 comentaris:

igertu ha dit...

Es un sitio mágico Tresviso, me alegra que aunque sea pudierais hacer algo.

Fue un auténtico placer volver a veros, y espero volver a veros prontiko ;)

Salu2

Cuarte ha dit...

Una pena no haber podido escalar el Naranjo, pero la montaña es así. Al menos el viaje en avión desde Barcelona os ha ahorrado un palizón de coche. Y la ruta de Tresviso no deja de tener su encanto.

Kepa ha dit...

una faeno no haber podido ir al naranjo, pero ahí esta para otro día, una buena excusa para volver por estas tierras y un placer haberos visto tomando un cafecito.

Hasta prontito....

Joana ha dit...

Pues sí, una lástima. Parece que se va a hacer de rogar, no?

Zuriñe y Pablo ha dit...

Bonitas fotos!!.....y tarde me enteré yo de que estábais tan cerquita...ya me habría apuntado a la kdd relámpago