15 d’octubre de 2006

Taillón: una cuenta pendiente

De nuevo me remonto al año 2001:
Hace días que viajo solo por las montañas españolas. Han caído Veleta y Mulhacén en Sierra Nevada; Almanzor en la Sierra de Gredos; Peña Vieja en los Picos de Europa; Urbión y Moncayo. Mi próximo objetivo es la Breche du Roland desde territorio francés.
He dormido en Sallent de Gállego. Hay niebla en Col d'Aubisque. La supero en el mismo collado y puedo contemplar uno de los mejores amaneceres que jamás he visto. no me entretengo demasiado ya que debo llegar a Gavarnie, donde se encuentra la catarata más alta de Europa. Dejo el coche en Col de Tentes y me dirijo sin dudar hasta el refugio de Sarradets, a los pies de la famosa grieta que separa España de Francia. Cuenta la leyenda que el héroe galo Roland, intentando quebrar su espada Durandal para que ésta no cayese en manos infieles en el momento de su muerte, rompió la montaña dejando una impresionante fractura en la roca. La espada no se rompió.


Dirijo mis pasos hacia la frontera española y al llegar allí me sorprende una impresionante ráfaga de aire que atraviesa de un lado a otro la puerta natural hacia España.


Me refugio tras enormes rocas antes de decidir que no voy a ir al pico Taillón (3144 m) debido a la cantidad de gente que se dirige hacia allí. Mi objetivo será el Casco de Marboré, un modesto pico de tan solo 3006 metros, algo más exigente técnicamente y muchísimo más soltario que su vecino. Una hora más tarde corono el coloso.


El año 2003:
Hace ya días que estamos hospedados en Lourdes. La lluvia no ha cesado de caer sobre el país galo. Un día incluso nos hemos ido a comer a San Sebastián huyendo de las lluvias.
Hoy parece que el tiempo nos va a dar una tregua. Nuestro objetivo: el Taillón. Abandonamos la carretera que sube al puero de Bujaruelo para iniciar nuestra andadura hacia la Brecha de Roland. Atravesamos un paso "acuático" equipado con una cadena.


Al llegar al refugio de Sarradets contemplamos como las nubes que hemos tenido a nuestros pies durante toda la mañana están subiendo hacia las cumbres. ya no se ve nada en absoluto a partir de los 3000 metros.


La Brecha todavía es visible, así que decidimos superar los 200 metros de desnivel que nos separan de España para echar un vistazo.


Al llegar a la Brecha: niebla. La nada se apodera del territorio español mientras empieza a granizar...esta vez la montaña ha ganado su batalla, pero a la tercera será la vencida.
Año 2006:
Hemos visto la Brecha en varias ocasiones desde territorio español, sobretodo este año con motivo del trabajo de campo para el libro de fotografía que estamos elaborando, pero este fin de semana es el elgido para hacer la única incursión al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido desde tierras galas.
Tras varias horas de coche llegamos al Col du Tourmalet. Allí es donde unos curiosos y sorprendentes personajes nos dan la bienvenida: unas llamas. Es de noche.
Llegamos a Gavarnie sobre las 22:30 h del sábado 14 de octubre. Él cielo está despejado, hecho que augura una buena jornada para mañana. Nos echamos a dormir pronto, ya que mañana nos espera un buen palizón de monte y de coche.
A las 7 a.m. empezamos a caminar en dirección al puerto de Bujaruelo, donde abandonamos el asfalto y empezamos a pisar tierra y rocas. Un rato más tarde las primeras luces del alba hacen su aparición.
Atravesamos el paso de la cadena, muchísimo menos cargado de agua.


Ya vemos el Taillón.


El camino está libre de nieve más ariba incluso del refugio de Sarradets, aunque la última trepada antes de llegar a territorio español está helada; nos calzamos los crampones.


No puedo evitar pensar en cómo alcanzaron la duquesa de Berry y su séquito en 1828 ese mismo punto, ya que la duquesa iba cómodamente sentada en un butacón que cargaban varios hombres. Hoy buscamos el graffitti que dejaron como testimonio de su presencia en el paso fronterizo.
Nos quitamos los crampones. En España no hay nieve, apenas alguna pequeña placa de hielo que se puede evitar. No los volveremos a calzar hasta el momento de rodear el Dedo por su cara norte, helada, fría y peligrosa por la caída que tenemos hacia el glaciar del Taillón. Antes de llegar allí contemplamos con estupor cómo el hielo se desprende de la parte alta del Pico Bazillac. No quiero imaginar lo que puede caer de allí en invierno: espadas de hielo, supongo.


Tras superar el Dedo y con un viento infernal alcanzamos la cumbre, desde donde se observa una panorámica impresionante del Pirineo.


De regreso nos desviamos unos 200 metros hacia el sur para ir a buscar uno de los más desconocidos rincones del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido: los lagos de la Brecha. Se trata de unos pequeños lagos situados a unos 2600 m, justo debajo de las paredes del Bazillac. Desde allí, la imagen de la Brecha y el Casco es de libro.


Regresamos al coche no sin antes entretenernos en fotografiar el graffitti de la duquesa de Berry y su séquito, un sinfín de fósiles en la Faja Roya, la cadena del paso de los sarrios y la sombra de la Brecha proyectada hacia Francia.


Estamos contentos porque esta vez la montaña nos ha dejado subir antes de desaparecer tras una capa de nubes blancas.

4 comentaris:

Zuriñe y Pablo ha dit...

esos lagos de la Brecha...ni los había oido y tienen una pinta muy buena.....fotos guapas....

Kepa ha dit...

brutal brutal brutal, y el paso de los sarrios más brutal jejejej

rosa ha dit...

Parece ser que se ha arreglado mi conexion asi que...jo con la duquessita...voy a tener que contratar a varios para que me suban en el butacón...pero van a tener que estar fuertes!!!!!!!!!!

Joana ha dit...

A la duquesa la van a engañar!!!!!

La foto del lago bajo la brecha me ha sorprendido mucho, nunca lo había visto, será la primera vez.

Otra cosa, a ver, que panorámica no es impresionante en el Pirineo???? aunque creo que desde Ordesa es desde donde mejor se ve todo, jijijiji.