20 de desembre de 2006

El último cartucho fotográfico en el parque

Nos ha costado mucho tiempo, esfuerzo y dinero el poder llegar a decir esto: hemos acabado, por fin, de fotografiar el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido en su totalidad.
Está claro que siempre habrá rincones por descubrir, pero el tiempo que hemos invertido en fotografiar el parque durante el año 2006 nos ha permitido conocer ampliamente la extensión, fauna y flora del parque. Quizás no hayamos podido retratarlo todo, pero nuestras retinas han grabado para siempre momentos inolvidables.
El sábado 16 de diciembre partimos de Barcelona con unas previsiones meteorológicas bastante buenas, pero al llegar a Ainsa, descubrimos con horror que la zona de Escuaín, el último territorio que nos faltaba por "pulir", estaba cubierta de nubes.
Decidimos explorar el Valle de Pineta, el cual queríamos visitar por la mañana del día siguiente. Llegamos sobre las 14 horas a Espierba y tuvimos la grata sorpresa de encontrar abierta la pista para 4X4 que conduce casi a 2000 metros hacia la Estiva.
Estuvimos tomando posiciones y decidimos madrugar el domingo para tomar las fotos con la mejor calidad de luz posible.


El domingo de madrugada subimos de nuevo por la pista y alcanzamos el lugar localizado por la tarde del día anterior justo para ver salir el sol por el fondo del valle de Pineta. Las cumbres de Monte Perdido, el Añisclo, el Cilindro y demás cumbres ardían al ser acariciadas por los primeros rayos de luz.


Una vez hechas las fotografías necesarias, partimos hacia Escuaín, mientras veíamos como las nubes ganaban terreno desde el sur.


Alcanzamos el pueblo de Escuaín y las cumbres desde las Tres Marías hasta Puntas Verdes estaban tapadas por espesas nubes grises.


Resignados recorrimos la pista de tierra que conduce hacia el puente de los Mallos, aunque a la altura del comedero de quebrantahuesos empezó a llover y decidimos dar marcha atrás y regresar a casa.


Estando a una media hora del coche, el cielo nos dio una tregua: cesó la lluvia y un azul intenso empezó a ganar terreno hasta conseguir destapar las cumbres. Pudimos, por fin sacar las últimas fotos para el libro.


Ahora nos queda el trabajo en casa, con el ordenador, la maquetación, las fotos, los textos...pero podemos avanzar sin necesidad de esperar una ventana de buen tiempo, una nevada, una pista abierta...eso queda atrás; lo vamos a recordar con cierta nostalgia. A mí particularmente me ha dado mucha pena saber que ya nunca más volveremos al parque del modo que hemos subido este año... o quizás sí...

3 comentaris:

Raul ha dit...

Enhorabuena por tan amplio y duro trabajo. Debe de ser una gran experiencia preparar algo asi y mas de un lugar como Ordesa y alrededores.

Estare atento a ver cuando sale el libro.

Un saludo.

Joana ha dit...

Felicitats a tots dos!!

rosa ha dit...

esperem el vostre llibre...felicitats