21 de gener de 2007

La arista del pico de Algas Norte 3032 m

Es domingo. El despertador suena... son las 5 a.m!!!! Me he olvidado de cambiar la hora...
Es domingo. El despertador suena... son las 6 a.m. Nos desperezamos y bajamos a desayunar. Entre que recogemos los bártulos, preparamos las mochilas y nos calzamos las botas, son las 7:30 a.m. cuando nos disponemos a empezar la dura ascensión que nos espera de casi 1400 metros de desnivel positivo. Nuestro destino: el pico de Algas Norte, de 3032 metros.


Las luces el alba nos alcanzan cuando ya hemos salvado casi 200 metros de desnivel y nos encontramos en uno de los pocos llanos que nos ofrecerá el camino. Acabamos de salir del bosque sobre el Balneario de Panticosa.


De momento el terreno se mantiene libre de nieve y el hielo empieza a aparecer esporádicamente en forma de placas de distintos tamaños.


Cuando la nieve empieza a teñir de blanco el suelo que pisamos, nos encontramos a casi 2000 metros. Decidimos calzarnos los crampones. Todavía nos falta un largo camino hasta alcanzar la cumbre.



Nuestro paso es lento pero seguro.



Un par de canales de nieve dan paso a interminables pasillos blancos que nos conducen de terraza en terraza hasta alcanzar, tras un interesante flanqueo horizontal, la última pala antes de llegar al collado que nos situará frente a nuestro objetivo.



Todavía nos faltan unos 200 metros de desnivel en un valle colgado cargadito de nieve que permite que disfrutemos de un manto virgen donde debemos abrir huella, otra vez. Tras una última pala de nieve nos situamos en la cota 3030 m, donde nos sacamos la foto de cumbre los 4: Joana, Luís, Carmina y yo. Es es único sitio donde cabemos juntos...


Una fina arista de nieve con huella marcada conduce a la cumbre del pico. No es difícil, así que decidimos pasar por turnos.


La bajada la hacemos muchísimo más rápidamente que la subida, practicando autodetención con piolet. Unos cientos de metros más abajo nos quitamos los crampones para terminar nuestra jornada montañera 10 horas más tarde de la hora de inicio. Un refresco y unas risas en el refugio marcan el punto y final de esta ascensión a un tresmil en invierno. Hemos pisado nieve, aunque de momento sólo hay nieve en las más altas cumbres.

Esta semana ya está nevando fuerte en el norte, así que a partir de ahora el manto blanco cubrirá, esperemos, los montes hasta bien entrada la primavera. Desde aquí os insto a consultar los partes de tiempo, a medir los riesgos en la montaña, a preveer los riesgos de aludes, en definitiva, a no arriesgar. Ningún monte vale un solo dedo de la mano. Que lo sucedido a quienes han fallecido en el monte nos sirva de advertencia a todos.

6 comentaris:

Raul ha dit...

Bonita ascension, con el relato y las fotos lo has ilustrado perfectamente. Imagino que pillariais bastante hielo.

Como bien dices a ver si tenemos suerte cae la nieve que tiene que caer y aguanta bastante.

Saludos.

Joana ha dit...

Un día magnífico e inolvidable, nuestra primera invernal, invernal en muy buena compañía.

Cuándo repetimos?? jajajajajaja

PD: hasta ayer que tuve agujetas en los gemelos.

Kepa ha dit...

ciertamente Marc, no vale la pena. Panticosa es brutal por los desniveels en tan poca distancia lineal, hay que estar bien bien para afrontar una subida al Garmo o al Algas, etc

Brutal

rosa ha dit...

Bonitas fotos y sabio consejo...aunque a veces no tiene nada que ver la imprudencia...

Fer ha dit...

Buen relato, buenas fotos. Me ha traído a la mente los recuerdos del Garmo Negro que hice hace un par de inviernos.
¡Quiero volver a Panticosa!

gxt ha dit...

Bonita ascensión y sabio consejo que hay que tener presente siempre.

Las fotos preciosas!