14 d’abril de 2007

Chocolateando I

Es tradición en Catalunya que el padrino de un niño sea el encargado de regalarle lo que aquí llamamos una "mona" a su ahijado el día de pascua. Puesto que las tradiciones las llevamos un poco "de aquella manera", siempre vamos un tanto atrasados, pero ayer hicimos la primera de las dos monas de este año.
Carmina empezó por la mañana preparando una base de bizcocho relleno de crema de chocolate.


Estuvo fundiendo chocolate y moldeándolo para crear un pasisaje montañero de fondo y tiñó de diversos colores el chocolate para crear verdaderas maravillas para la vista y el paladar.



Una vez creado el fondo y vaciados ciertos elementos decorativos en chocolate, me tocó el turno de jugar a las casitas y montar ventanas y puertas pegando los detalles con chocolate fundido. Lo que sobre... te lo comes, es lo mejor.



Una vez tuvimos todos los elementos preparados, llegó la hora de montar el pastel.


Y perfilar los últimos detalles...


... antes de dar por terminada la tarea.



Por la noche llegó el momento de llevarles la mona a Ana y Carla, que esperaban ansiosas desde hacía días su pastel... ¿por los muñecos o por el chocolate?


Quien fuera niño...

4 comentaris:

cuarte ha dit...

Quién fuera niño.. ¿no lo sois vosotros? El ser un niño no es cuestión de edad... y creo que somos muchos los niños que ya tenemos cierta edad.

rosa ha dit...

Parececis dos niños!!!!!!!! no se quien disfruto mas si vuestras ahijadas o vosotros!!!!!!!

Joana ha dit...

Menos mal que he venido a la tienda desayunada!!!

Las monas no me gustan nada pero esa tiene una pintaaaaa, uuff!!

Itxaso ha dit...

Bueno, esto ya es la leche!!! Cuando me dijisteis que estabais haciendo una mona ni de lejos imaginaba esa maravilla. jaja, es una pasada. Menudas manitas tienes Carmina.