7 d’abril de 2007

Via ferrata de La Roque de Vidourle

Situada en una curva que describe el río Vidourle cerca de la población de St. Sèries en Francia, a unos 30 km de Montpellier, se encuentra la vía ferrata de La Roque de Vidourle. Se trata de dos itinerarios que tienen un origen común a pocos centímetros del agua y que se separan una vez atravesada la gran oquedad. El itinerario calificado en Francia como extremadamente difícil sube por un impresionante desplome en el techo de la gruta y sigue hacia arriba salvando otro desplome a media altura, después hay un puente tibetrano y finalmente una interesante arista hasta llegar a la cumbre. El otro itineario sigue la orilla del río en desplome hasta llegar a media altura y subir por camino hasta la cima.

El sábado pasado estuvimos allí. Eran las 9 de la mañana cuando dejamos el coche cerca del río donde un pastor alemán y un sucedáneo de rottweiler nos ladraban nerviosos desde el otro lado de una cerca.

Empezamos a caminar por un sendero en el bosque marcado con pintura verde y amarilla. Estos primeros pasos nos sirvieron para desperezarnos un poco.

A escasos 10 minutos de nuestro punto de partida encontramos un hito que marcaba un destrepe y allí mismo nos equipamos para afrontar la vía ferrata.

Los primeros metros son a escasos centímetros del agua. Ya en el primer tramo encontramos una dificultad añadida: uno de los anclajes estaba roto y la comba que describía el cable nos hacía tocar el agua.


Pasado ese primer tramo casi acuático, empezamos a trepar por a vía, que discurre a poca altura pero en contínuo desplome. Es interesante el uso de una tercera baga de anclaje así como el de guantes para evitar las dolorosas ampollas en las manos.


No siempre la mejor opción eran los anclajes artificiales. No en pocas ocasiones tuvimos que echar mano de las grietas en la roca para progresar con comodidad.


Poco a poco y con gran esfuerzo de brazos fuimos acercándonos hacia la oquedad que describe la roca en ese tramo. Para entrar en ella hay que hacer un descenso por una decena de grapas bastante cómodas.

El esfuerzo en los primeros metros de la oquedad es intenso, ya que el primer tramo es bastante desplomado a pesar que que la progresión sea horizontal. Ello provoca que tengamos que echar el peso del cuerpo hacia atrás con el consecuente esfuerzo añadido.


Por fin alcanzamos un rellano donde poder descansar y beber un poco de agua antes de afrontar la segunda parte de la vía ferrata.

Decidimos probar suerte con el techo de la cavidad.

El esfuerzo y la fatiga del inicio de la vía pasan factura y la progrsión es lenta. La tercera baga se convierte en el mayor aliado de Carmina para poder seguir subiendo poco a poco los peldaños. de vez en cuando un grito de esfuerzo se escucha retumbando por toda la oquedad.

Las imágenes que obtengo son impresionantes.

Unos peldaños más arriba y con un esfuerzo de brazos sobrehumano, decidimos que la mejor opción es la de regresar y seguir la vía que va por la orilla del río, ya que no sabemos exactamente cuánto queda de largo y no podemos quedarnos allí colgados en un paso si las fuerzas quedan agotadas...

Una vez abajo seguimos por el borde del agua con un esfuerzo similar al que hemos hecho en la primera parte del recorrido.



Un último tramo con un equipamiento bastante precario nos lleva hasta la parte alta de la vía ferrata y siguiendo un sendero hasta la cima de la montaña.

Una vez allí decidimos "explorar" un poco la otra zona y descendemos por la arista hasta llegar al puente tibetano, que se mueve bastante. En otra ocasión volveremos para completar la parte más aérea del recorrido.

Foto de cumbre con el río Vidourle de fondo.

3 comentaris:

rosa ha dit...

Estais hechos unas máquinas!!!!!!!!!!!

Borja ha dit...

Hola compañero:
sigo tu blog desde hace un par de meses y me ha gustado tanto que me he decidio a hacer uno propio también con mis pequeñas cosillas de montaña:
the-south-face.blogspot.com

Claro que aquí en Palencia no tenemos la suerte de tener los Pirineos tan cerca como tú, pero la Cordillera Cantábrica nos queda al lado.

En fin, que gracias por animarme, enhorabuena por tu blog y sigue abriendo huella, que yo voy detrás.
Un saludo.

Marc ha dit...

Me alegro, amigo Borja, de que te hayas decidido. Vamos a ver qué nos ofreces, que seguro será interesante. ánimo.