8 d’abril de 2007

Via ferrata de Thaurac

En la población de St Bauzille de Putois existen varias paredes para que los escaladores trepen, unas grutas para que los turistas se encandilen con las maravillas subterráneas y para los ferratistas hay una vía ferrata que lo engloba todo: Thaurac.
El domingo por la mañana, tras un buen rato tratando de encontrar el camino de acceso a la vía ferrata en el laberinto de caminos de las rocas de Thaurac, por fin localizamos el sendero correcto que parte de la misma carretera.


El primer paso de la vía ferrata lo hacemos sobre un tronco de madera bastante podrido y con signos de poca durabilidad.


Un primer tramo corto de grapas nos lleva directos a la entrada de una gruta en la que nos espera un simpático oso de peluche que nos recomienda el uso de luz en en siguiente tramo de la vía ferrata. Se trata de una gruta oscura donde dos series de grapas verticales ascienden por una chimena en penumbra.


La primera serie de grapas ofrece un recorrido casi a oscuras donde hay que intuir la posición de las grapas en la pared.




Llegamos a un rellano y allí cambiamos nuestras posiciones. Subo yo hasta el final de la chimenea donde veo la luz del día de nuevo y unas impresionantes vistas del río y las montañas que nos rodean.



Desde allí hay acceso a un par de tirolinas opcionales.


El camino pedregoso ladea la montaña hasta llegar a un tramo equipado con cuerdas.



Una vez superado, nos espera una segunda gruta mucho más iluminada pero con mucha variedad de pasos.


Primero una decena de grapas antes de entrar en la gruta por una ventana lateral.


Un segundo tramo de grapas en una de las paredes de la cueva, en ligero desplome.


El tercer tramo es el más interesante de esta gruta, ya que tiene una primera parte entretenida con grapas para pies y manos bastante bien distribuídas y luego un pequeño puente tibetano antes de abandonar la gruta por su parte superior.



Una vez en el exterior nos acercamos hacia la parte más aérea, más expuesta y más difícil de toda la vía ferrata. Primero el sendero es ancho y equipado con cable.


Llegamos a un callejón sin salida y hay que hacer un pequeño destrepe para situarnos en el camino correcto.


En esta zona, el equipamiento es precario llegando incluso a limitarse al cable de seguridad en algunos tramos, sobretodo en los más espectaculares y aéreos.



Atravesado el viraje más vertiginoso, encontramos de nuevo las grapas, aunque la primera de ellas se mueve bastante e incluso se sale de la pared uno de los extremos.


Finalmente las grapas van adentrándose de nuevo en la pared y el recorrido se torna más sencillo.


Estamos acabando la parte más complicada y los pasos se hacen menos expuestos.


Llegados al final, unas cuerdas nos permiten descender por los senderos sin más dificultades.


Foto-finish de la vía ferrata.

3 comentaris:

Fer ha dit...

Muy buen reportaje.
Slds.

Kepa ha dit...

FERRETERO!!!! jejejej, my chulo el reportage. A ver cuando te haces mayor y le das a la cuerda.....

Petonets

Raul ha dit...

Que ferrata mas wapa, por las fotos se ve que es espectacular y muy variada...

Saludos.