24 de març de 2007

Gorro Frigi 1152

Hace casi un año que empezamos nuestra andadura por terreno vertical en las vías ferratas, aún hace más tiempo que desgastamos botas por los caminos más escondidos de la geografía del macizo de Montserrat buscando nuevas vías en un terreno casi exclusivo para escaladores. Hoy hemos pisado otra cima, la del Gorro Frigi, una de las más bellas y conocidas agujas de la montaña, por ser la que se ve desde el mismo Santuario de la Moreneta.


No ha sido fácil encontrar información actualizada del terreno que íbamos a encontrarnos, ya que no hay demasiadas reseñas de los caminos que están equipados para aquellos que no son escaladores. Sabíamos que había un itinerario alternativo a la cumbre del Gorro Frigi,: la ruta clásica que desvirgó Lluís Estasen en 1920 para llegar la cima de esta aguja y que ahora es la ruta normal que usan los escaladores para descender. La poca información que encontrábamos sobre el estado del terreno no era demasiado alentadora, ya que habíamos visto fotos de hace un año (marzo 2006) en las que aparecían espeluznantes cuerdas deshilachadas de donde debíamos colgar nuestra vida y roñosas cuerdas de nudos dispuestas para poder superar vertiginosas canales.



Así pues, decidimos salir a la aventura y ver por nosotros mismos el estado de dicha instalación. Teníamos claro que íbamos a explorar, nada de asumir riesgos innecesarios o meternos en berenjenales de los que no pudiésemos salir.

Esta mañana hemos salido de casa sobre las 10 y a las 11:30 nos paseábamos entre los cientos de turistas que cada día se amontonan en las calles del Santuario. Hemos ido tranquilamente caminando desde el aparcamiento hasta la zona de la ermita de San Miquel. Era más fácil encontrar gente con zapatos de marca y vestidos última moda que montañeros sudorosos.


Atrás hemos ido dejando peñas tan conocidas como la Momia, el Elefante y la Preñada.


Hemos visto hasta peces...


Al cabo de aproximadamente una hora y cuarto de caminar por el medio asfaltado camino cercano al Santuario, hemos llegado a la estación superior del teleférico de Sant Joan de donde parte una pista de tierra, sin apenas gente, que ofrece magníficas vistas a todo el macizo.


En primer término ya nos aparecen los Gorros de Montserrat; nuestro objetivo está coronado por una enorme cruz de hierro.


En unos minutos nos plantamos en un punto del camino que sabemos que es la bifurcación para llegar a la cumbre. Abandonamos la pista e iniciamos nuestra andadura por un empinado sendero ascendente.


Al poco de caminar por el sendero, perfectamente equipado con cuerdas a modo de pasamanos para evitar caídas en caso de resbalar en la arena, empezamos a escuchar los gritos de los escaladores en la pared.


Nuestro turno llega enseguida. Hemos venido cargados con todo el material que teníamos tratando de adelantarnos a cualquier eventualidad. Dado el motivo exploratorio de nuestra empresa, nos hemos equipado bien con arnés, bagas y pies de gato para afrontar los 150 metros últimos de nuestra ascensión, sin duda los más desconocidos.


Al llegar al collado entre el Gorro Frigi y la Magdalena Superior, encontramos una instalación nueva y recién equipada que dista totalmente de las imágenes que hemos ido recopilando desde hace unos días en internet. La cosa pinta bien, ya que el recorrido parece una vía ferrata sin llegar a serlo, ya que no hay apoyos artificiales para los pies, sólo una sirga o cadena (según el tramo) donde poder asegurarse.


Seguimos avanzando a buen ritmo y nos encontramos con un segundo tramo equipado con una cadena y un parabolt en su parte más alta. El resto de la canal se hace por un estrecho sendero entre bosque.


Llegados a este punto, justo al inicio del tercer tramo del camino equipado, el tiempo se ha puesto realmente feo y han empezado a caer gotas, así que hemos decidido retroceder y salir de la pared antes de que ésta se convirtiese en una resbaladiza trampa.


Hemos desandado el camino de hierro de los últimos 10 minutos y decidimos marchar con un agradable sabor de boca sabiendo que a pesar de que esta vez no hemos podido hacer cumbre, el objetivo es asequible con la nueva instalación. Lástima de lluvia...


En unos minutos estábamos de vuelta en el collado y ha sido entonces cuando hemos visto como sorprendentemente el cielo se despejaba totalmente y empezaba a lucir un sol impresionante.


Tras unos minutos de incertidumbre hemos decidido volver de nuevo a la pared. Sabíamos que al menos los dos primeros tramos eran asequibles aunque volviese de nuevo la lluvia. Pero no ha llovido más, una suerte.
En un momento estábamos iniciando de nuevo el tercer largo de la vía con el sol pegando fuerte en la roca. Ha sido el tramo más largo y más bonito de los 4 que componen la ruta.


Una vez arriba, el sol reinaba a nuestras espaldas. Increible que sólo 20 minutos antes amenazase con caer el diluvio encima de nuestras cabezas.


Antes de alcanzar el cuarto tramo hay unos tres o cuatro metros de trepada no equipados en los que hay que extremar precauciones al no ir asegurados. No hay dificultad alguna, pero un error puede precipitarte al vacío.


Un último tramo con un pequeño resalte bien equipado nos deja en unos minutos a escasos metros de la solitaria cumbre. Hemos permanecido unos minutos en la cima: sol, ausencia de aire y silencio... hasta la llegada de un sorprendido escalador que no sabía por donde habíamos subido al no habernos visto en la pared.


Les hemos dejado a él y su compañero en la cumbre y hemos iniciado el descenso por el mismo camino. En una hora y media estábamos de nuevo en el coche.
Finalmente lo que había empezado como una salida exploratoria ha culminado con el objetivo a explorar cumplido.



20 de març de 2007

1 + 1 = 2 años casados

Por mi amor,
ahora y por siempre,
mi corazón para ti,
mi vida por la tuya,
mi alma contigo comparto.

19 de març de 2007

Querido papá

Gracias por quererme sin haberme visto, apostaste por mí y vencimos. Gracias por tu ilusión al verme por fin.
Gracias por tus enseñanzas, tu paciencia y tu cariño. Gracias por ser siempre mi amigo: mi primer, más grande, incondicional y fiel amigo.
Gracias por quererme con todas mis cosas, siempre has estado a mi lado y siempre te lo agradeceré.
Gracias por intentar entenderme, aunque no siempre es sencillo comprender mis porqués.
Gracias por apoyar mis proyectos y mis locuras.
Gracias por creer en mí cuando en ocasiones ni yo mismo creo.
Gracias por estar, en las buenas y en las malas ocasiones, siempre ahí.
¡Te quiero tanto, papá!
Tu hijo
19.3.2007

15 de març de 2007

XXXI

Hoy es 15 de marzo, mi cumpleaños.

11 de març de 2007

Pic de la Dona 2704

Tras un mes en el dique seco por distintos motivos que no vienen al caso, por fin ayer domingo volvimos a pisar monte. Teníamos la intención de hacer alguna ruta cargada de nieve por la vertiente norte de la Cerdanya francesa, pero por culpa de un intenso viento del norte que ha barrido las cumbres durante la pasada semana, no hay manto blanco en las vertientes norte catalanas. Así pues, y acuciados por el tiempo ya que debíamos regresar a casa al mediodía, nos acercamos hasta las pistas de sky de Vallter2000 desde donde íbamos a hacer una ruta circular por el Circo de Morenç.


Habíamos salido dirección este desde el aparcamiento sobre las 9 a.m. Pronto el bullicio de las pistas dejó de escucharse y pudimos disfrutar de la soledad durante buena parte del recorrido hasta la cumbre del Pic de la Dona. Nuestro siguiente destino era el collado de Mentet a 2409 m.


Para llegar allí seguimos un itinerario propio a través del bosque de pinos. A medio camino nos cruzamos con tres sarrios que trotaban de piedra en piedra a través de los troncos.




La nieve brillaba por su ausencia, aunque algo pisamos; eso sí, el grosor de la misma era muy escaso, y en ocasiones inexistente.


Al cabo de un rato de caminar ya echamos vistas al Montseny.


El itinerario nos desvió del collado antes nombrado de Mentet y nos acercó a la cresta, donde nos recibió un poderoso viento del norte que rugía en nuestros oídos a la vez que nos anestesiaba la mandíbula. El frío intenso caló pronto en la cara y tuvimos que taparnos mucho más de lo que pensábamos.



Desde nuestra posición observamos nuestro primer objetivo: el Pic de la Dona de 2704 m. A su izquierda nos esperaban Bastiments y Gra de Fajol, también sin apenas nieve que cubriese sus faldas. En definitiva, la montaña gerundense más parece vestida de junio que de pleno invierno.


Contra viento y marea conseguimos transitar por la ancha y pedregosa cresta hasta alcanzar nuestro objetivo desde donde obtuvimos una panorámica de 360º que nos muestra nieve a lo lejos en las montañas de Andorra, aunque poca.




En la cumbre encontramos un viento infernal que nos obligó a agazaparnos tras el hito cimero. Sacamos la foto de rigor y decidimos regresar por donde habíamos venido dejando para otra ocasión el recorrido inicialmente planeado.


Regresamos al coche en poco más de una hora. A la que abandonamos la cresta el viento nos dio tregua y pudimos abandonar nuestro blindaje.

Casi dos meses de nuestra última salida juntos y más de un mes de mi última salida en solitario, fin hemos pisado monte. Ha sido una ruta cortita que a ambos nos supo a poco pero que marca nuestro regreso al monte...
HEMOS VUELTO