
Los cuatro nos pusimos en marcha con el sol a la espalda.

El gélido ambiente llegó a alcanzar los -10ºC de camino al Pedraforca, de ahí la presencia de hielo al inicio del camino.

La primera parte del camino tras la pista de las cataratas heladas, nos interna en el frondoso bosque que hay a las faldas de la montaña.

El hielo está presente en la umbría de la cara norte.

Un buen rato de subida por la canal del Verdet nos acercará al collado desde donde iniciar la trepada por la arista.

A media arista el sol ya es protagonista de la ruta.

En la cumbre, unos bocadillos y un ratito al sol bastan para reponer fuerzas para la bajada.

Un rápido y entretenido descenso por la Tartera nos situa en el bosque de nuevo.

Media hora después estaremos degustando una clarita en el refugio antes de regresar a casa donde nos espera el resto del grupo para preparar la cena.
























