29 de desembre de 2007

Fontlletera y Balandrau

Como ya viene siendo una tradición, durante las fiestas navideñas siempre hacemos alguna salida al monte. Esta vez éramos tres: Carles, Javi y yo.
Tras recogerme en Granollers nos hemos dirigido hasta el pueblo de Tregurà de Dalt de donde parte una pista que nos ha dejado en las inmediaciones del collado de Fontlletera.


Allí hemos empezado a caminar intentando pisar el máximo de nieve posible.


Nuestro objetivo principal era el Balandrau, pero hemos decidido hacer una ruta circular desviándonos ligeramente para ascender en primer lugar al Fontlletera.


La nieve estaba presente en muchas zonas, donde se ha acumulado por efecto del viento. En otras, su grosor era nulo o casi.


Tras un par de horas de marcha nos hemos plantado en la cumbre de Fontlletera a 2575 m.


Las vistas panorámicas eran impresionantes, el día despejado y sin apenas viento.


Tras una parada de avituallamiento en la cima, hemos empezado el descenso hacia el collado entre ambos picos. Nuestro objetivo principal estaba frente a nosotros.


Poco a poco hemos ido ascendiendo por las rampas nevadas sorteando las cimas de Tres Pics.


La cumbre de Balandrau. 2584 m.


El rápido descenso nos ha dejado las mejores estampas nevadas, ya que los embudos que bajaban del Balandrau acumulaban la mayoría de la nieve presente en las montañas.


Al final, llegábamos al coche sobre las 15h, a tiempo de bajar a Setcases y comer un poco.

24 de desembre de 2007

Luna llena en el Montseny

Quien más quien menos aprovecha las últimas horas de la tarde de Nochebuena para preparar la cena y ultimar los detalles de la primera gran etapa de las comilonas navideñas. Nosotros salimos de casa a las 16h dirección al Montseny. Desde el coche vimos cómo el sol iba descendiendo poco a poco; y es que nuestro objetivo era subir el Turó de l'Home a la luz de la luna llena, que no tardaría en salir.


Llegamos a la Font de Passavets sobre las 17h y tras calzarnos las botas emprendimos la marcha por el bosque en un interminable zigzag contínuo.


La luna apareció cuando llevábamos un rato de camino.


La nieve hacía acto de presencia aproximadamente sobre los 1400 metros.


La brillante bola lunar subía lentamente, como nosotros, iluminando los pasos que dábamos en el manto blanco.


Así de bello se veía el Turó iluminado por las mágicas luces de Selene.


En el último collado antes de la cumbre, se acumulaba el mayor grueso de nieve de la jornada. Sólo nos quedan unos 100 metros de desnivel hasta la cima.


En la cumbre: viento frío y mucho silencio. A lo lejos se veían las luces de los pueblos al fondo de los valles.


Para despedirnos de la montaña, una última imagen de las muchas que se quedaron en la retina.



FELICES FIESTAS A TODOS.