7 de maig de 2008

Jebel Toubkal

Iniciamos nuestros trekking de 5 días por el Atlas donde encontramos el descanso que no encuentras en la gran urbe. Han sido días de silencio, camino, arena, naturaleza, agua, paz y tranquilidad en compañía de un guía, un cocinero (ambos Mohammed) y de dos mulas que han soportado el peso de nuestras vacaciones a sus lomos. Hemos visto la felicidad reflejada en el rostro de quien no necesita nada para ser feliz; esa felicidad se transmite y acabas creyendo que has sido trasladado a otro siglo, lejos de las tecnologías y los avances modernos, donde se valora más una conversación a la luz de las velas que una película con palomitas. Hemos gozado de esa libertad que supone no tener nada que hacer. He aquí una muestra de todo lo que comento.

DÍA 1: De IMI OURHLAD a TIZIANE

Tras un viajecito en taxi de 64 km desde Marrakech, nos encontramos con nuestros muleros en Imi Ourhlad, donde me compré un turbante para paliar los efectos del calor, me entró envidia de JR (MENDIAK.NET) cuando le vi en Marrakech...


Comenzamos a caminar y pronto dejamos atrás las casas rojizas del pueblo.


Poco a poco fuimos avanzando hacia el collado de Tacht sufriendo los estragos del sofocante calor de las tierras africanas. Las mulas cargaban con casi todo.

Una vez en el collado descendimos por sendero hasta una larga pista que nos iba a conducir hasta nuestro destino final en el pueblo de Tiziane.


Una paradita técnica para comer antes de proseguir el viaje.

Tras el descanso tuve la suerte de encontrar una herradura de las que llevan las mulas en sus pezuñas, a la butxaca.

En el collado observamos una de las primeras panorámicas de lo que vamos a ir descubriendo los siguientes días.


Refrescándonos una vez llegamos al pintoresco pueblecito de Tiziane.


En las tierras cercanas al pueblo montamos las tiendas mientras los críos curioseaban. Les sobornamos con unas galletas para que se dejasen fotografiar, aunque cuando sacamos el mapa que Carles nos prestó en Marrakech se acercaron sin necesidad de sobornos...



Para cenar: Tagin a la luz de las velas. Por la noche, concierto del imán de la mezquita a las 4 a.m, un lujazo.


DÍA 2: De TIZIANE a TIZGUI.

Si de alguna manera podemos definir esta jornada es como la más calurosa de todo el trekking. Partimos de Tiziane tras un suculento almuerzo dirección al collado de Teouti.


Mohammed, el guía, hablaba algo de español mientras que el cocinero, también Mohammed que se hacía entender en una mezcla de idiomas.

Fuimos encontrando pintorescos pueblos a medida que ascendíamos víctimas del calor.

Una vez en el collado el descenso nos ofrece una visión muy distinta de la zona.


Poco a poco nos acercamos al pueblo de Tizgui donde captamos algunas de las imágenes más curiosas de los lugareños.




Parada para comer y descansar a mediodía antes de seguir nuestro camino más allá del pueblo de Tizgui.

Por la tarde nos esperan un par de horas de continuado ascenso antes de llegar a las zonas de pastoreo donde plantaremos el poblado.


Un bañito en el río y sentados en las rocas vimos caer el sol antes de cenar.


DÍA 3: De TIZGUI a AZIB TAMSOULT

Empezamos por la mañana una subida mantenida hasta el collado de Tougdal. Muchas zetas para empezar el día.



Tras el collado nos espera un larguísimo descenso de 2 horas a través de bosque frondosos y atravesando el río AZADEN de aguas bravas aunque no demasiado ancho antes de acercanos al pueblo de Tizi Oussem donde pararemos a comer.








Por la tarde empezamos el ascenso por una de las zonas más bellas de todo el trekking, un desfiladero surcado por las aguas más bravas que hemos visto y plagado de pequeños saltos de agua.


Un poco más de esfuerzo y llegamos por fin a Azib Tamsoult, donde montaremos el poblado, nos refrescaremos en el río y haremos un amplio reportaje de un rebaño de cabras-bebé muy cariñosas y juguetonas.





A medida que caían las luces del sol, fuimos a cenar unos spaguettis con tomate...uhmmmm.


DÍA 4: De AZIB TAMSOULT hasta el refugio de Toubkal.

Larguísima etapa de más de 1300 metros de desnivel positivo más un buen desnivel de descenso que nos conduce de lleno a las faldas del coloso marroquí.
Partimos de buena mañana dirección a las altas cumbres al lado de las aguas del río que se embellecen enormemente en la catarata de Irhoulidene.





Un poco más arriba echamos vistas al camino recorrido tras de mí y a las cumbres que en otra ocasión visitaremos detrás de Carmina.


Un poco de nieve para ambientar antes de afrontar una interminable sucesión de zetas que nos llevará al collado de Aguelzim desde donde podremos observar el Toubkal.


Las cámaras sacan humo mientras degustamos un suculento surtido de frutos secos made in morocco.




A nuestra espalda, el Toubkal (4167 m).

Descenso vertiginoso hasta los llanos del refugio de Nelter no sin antes atravesar de nuevo alguna zona comprometida de nieve con abismo fluvial debajo.



El refugio de Nelter queda un poco más arriba del hotel Mouflon, donde nos alojamos y donde literalmente alucinamos con sus instalaciones, ya quisieran muchos "hotelitos-refugio" pirenaicos tener los cojines que allí se gastan.



Y para cenar: pollo con patatas fritas...


DÍA 5: CUMPLEAÑOS DE CARMINA en la cima del TOUBKAL y descenso a IMLIL.

Partimos aún de noche monte p'arriba mientras poco a poco el día iba naciendo.



Un centenar de metros por encima del refugio la nieve dura cubría las laderas y aunque nadie se ponía pinchos, nosotros decidimos cramponar y hacer nuestra vía alternativa fuera de la aglomeración de la huella principal. Un lujazo atacar las palas nevadas del coloso con el fresquito de la mañana.



En el collado nos queda detrás el Toubkal W, pero lo dejamos para otra ocasión dado el poco interés suscitado.

A lo lejos ya se ve la pirámide cimera, sólo hay que hacer un poquito el cabra en la cresta o por el sendero nevado que discurre bajo ella.

4167 m y cumpleaños de Carmina en la cumbre con canción de cumpleaños y vela para soplar.



www.mendiak.net

Descenso rápido hasta las inmediaciones del refugio, cada uno con su técnica particular...



Bellos saltos de agua antes del merecido descanso antes de la bajada a Imlil.



Después de comer afrontamos el descenso por la autopista principal del Toubkal antes de regresar a la civilización, con sus paraditas de zumo de naranja y otros cachivaches varios.




¿Todavía queda la pista esa que se ve al fondo?...

Hubo quien tuvo más suerte que otros...


Un buen rato después de empezar la calcetinada por pista llegamos a Imlil donde nos despedimos de nuestros guías y dimos por finalizado el trekking con la degustación de otro té a la menta.




UNO DE LOS MEJORES VIAJES QUE HEMOS TENIDO LA OPORTUNIDAD DE DISFRUTAR. Volveremos.




3 comentaris:

ldiegoes ha dit...

JAJJAJAJJAAJJA que bueno, Carmina montada en la mula!!! jajajajjaa

Fer ha dit...

Enhorabuena.
Slds

Desi Almarcha ha dit...

ni un arbol en todo el atlas....