10 de juny de 2008

La espinita de Zermatt

El pasado martes nos conseguimos arrancar una espinita que llevábamos clavada desde hace seis años, cuando en nuestra primera vista a Zermatt en los Alpes suizos no pudimos disfrutar de la magnífica visión de uno de los picos más famosos del mundo: Cervino o Matterhörn, al estar éste escondido tras un manto de espesas nubes grises.

Ha sido esta semana cuando hemos podido regresar allí. Lo hicimos el martes tras dormir en Saas-Grund pueblo aburrido donde los haya a una media hora en coche. El día amanece despejado,al menos dice el parte de la meteo que hasta el mediodía nos dará tregua y después no cesará de llover-nevar hasta que nos marchemos de los Alpes (sólo vimos el sol esa mañana y la siguiente un par de horas antes de decidir regresar, nos queda el consuelo de pensar que seguirán allí mañana y cuando decidamos regresar, nos toca volver a ahorrar y esperar. Eso no es lo peor, otras cosas o situaciones son peores y no tienen remedio).

Por fin le vimos: IMPRESIONANTE.


Cogimos el teleférico que nos deja en la segunda estación a 2929 m. Esta cerrada la parte alta que te sube a 3800 por viento y trabajos de reposición de cables. Es impresionante la vista totalmente afilada del Cervino desde aquí. Los helicópteros nos sobrevuelan durante toda la mañana.


Nos encordamos ya que íbamos a meternos en el glaciar de Furgg y para hacer prácticas de encordamiento, que nunca van mal.


Empezamos a caminar dejando a nuestra izquierda el Breithörn de 4165 m y al que hubiésemos querido ascender de funcionar el último remonte, pero dado el estado de la nieve en todos los Alpes y necesitando usar las raquetas para todo, era prácticamente imposible.


Decidimos atacar un par de tachuelillas de casi 3500 m cada una, THEODULHÖRN 3469m y FURGGHöRN 3457 m, que están situadas a ambos lados de una zona denominada FURGGSATTEL, no sé si es el nombre del collado o el del remonte de la pista de ski de Cervinia.


Tras remontar por llanos glaciares bastante extensos, la pendiente se pone interesante pero como nos hundimos un montón, tenemos que sufrir la penitencia raketera...


Finalmente hollamos la primera cumbre, la de la izquierda según vamos avanzando.




Tras las fotos con el Matterhörn y la familia, el té calentito de la mañana y para abajo.


Una vez en el collado, echamos vistas al otro objetivo del día mientras se va complicando por momentos la meteo.


Empieza a nevar mientras el sol brilla sobre nuestras cabezas. Hace calor, pero nos está nevando. El tiempo en Alpes está más loco que aquí.


El Cervino asoma para saludarnos cuando llegamos a la cumbre.


Pero pronto se pone a nevar de nuevo.


Decidimos regresar rápidamente a la seguridad que ofrece el trazado de las pistas de ski que nos dejarán en poco rato de nuevo en la estación del teleférico.


Foto en la cabina del huevo que te baja a Zermatt tras unas 6 horas de actividad.


Han pasado 6 años desde que la espinita se clavó, la hemos arrancado; pero al regresar a casa nos encontramos que muchos sueños e ilusiones se han roto en estos días de mal tiempo. Algunos los trataremos de cumplir en futuras ocasiones, pero otros ya no serán posibles de realizar porque alguien muy importante en mi vida nos ha dejado para siempre.

3 comentaris:

Fer ha dit...

¡Vaya sitio!
Hay que subir el Cervino, me repito cada vez que veo una foto suya.
Slds

Raul ha dit...

Que recuerdos, el Cervino, el Breithorn (espinita bien clavada), etc.. ya estoy deseando volver por allí.

La meteo es una lotería, a veces se tiene suerte y a veces no :P

Saludos!

ldiegoes ha dit...

Veeeengaaaa Marc!!!! ánimo!!!! nunca digas eso de "no volveremos"!!!!

Porque algún día volverás y te arrepentiras de esas palabras.

A ver si yo en Agosto me hago el cervino y el MB, tienen que caer... tienen que caer...