28 de juliol de 2008

Día de playa

Tras muchísimo tiempo sin ver el mar, el pasado lunes aprovechamos que Carmina tenía fiesta y nos fuimos a la playa la Boadella en Lloret de Mar.


Entre baño de sol y baños de agua salada pasamos allí algo más de tres horas desconectando de todo, escuchando la monótona canción del mar muriendo en la orilla, una canción que dejaba paso de vez en cuando al ruidoso golpe de mar contra las rocas. Así es la Costa Brava, y así la disfrutamos.

20 de juliol de 2008

La mano de Bruce

Este fin de semana ha sido el fin de semana reservado a Bruce en Barcelona. Llevábamos tiempo esperándolo y por fin ha llegado. A las 20 h del sábado nos encaminábamos al Nou Camp. Mi primera vez allí para un concierto. Teníamos entradas muy alejadas del escenario, en el gol norte, pero estábamos dentro y eso era lo importante.


Son las 22:20h.

Bruce está al caer. Los nervios están a flor de piel. De repente, sin aviso, sin lógica, se apagan las luces del estadio. Todo el mundo grita. Esos 30 segundos entre que apagan la luz y aparece el Jefe en el escenario son lo mejor. Vuelves a tener 3 años, y Papá Noel está en la ciudad. "¡Hola Barcelona!". El Boss pasa lista. Sabe que estás ahí. Ya tienes tu recompensa. Una larga espera, pero ya está aquí.

Las palabras las saqué de internet hace unos días
y reflejan claramente lo que sientes estando ahí.


Durante tres horas de derroche energético, Bruce va sirviendo grandes éxitos de su carrera: Glory Days, Jungleland, Atlantic City, The River... son algunos de los buenos momentos del recital. Pasada la medianoche se pone la cosa seria y ataca los bises, un terremoto de rock que arrasa el césped y las gradas azulgranas. Sobre la 1:30h se despide con toda la familia Springsteen en lo alto del escenario.


Llegamos a casa casi a las 3 de la madrugada y con planes para el día siguiente. Tras 9 años de seguir "tranquilamente" a Bruce; Carmina y yo nos convencimos mutuamente para acercarnos al hotel donde se concentraba Bruce durante su estancia en la Ciudad Condal: un refugio en la montaña del Tibidabo al cual pudimos acceder sin demasiados problemas hasta el momento en que indicamos que queríamos dejar en la recepción un regalo para el Sr. Bruce Springsteen. Muy "amablemente" una "relaciones públicas" del hotel nos indicó que no podían ayudarnos y que debíamos esperarle fuera... menos mal que el día era bueno y el sol, que acabó siendo sofocante, nos broceó la cara. Podemos decir que pasamos el día en la montaña del Tibidabo...
A eso de las 18 h, tras varias horas de espera viendo como algo más de una veintena de fans nos congregábamos a la salida del hotel, apareció la inconfundible figura de Bruce en la puerta del hotel. Saludó desde lejos y se metió en la furgoneta. Con un letrero le indiqué: A GIFT 4 YOU. No sé si fue por eso o por otra cosa, pero detuvo la furgoneta para que me pudiese acercar. Abrió la ventanilla y sin cruzar ni media palabra le entregué un libro y estrechamos la mano.


Tres segundos después entreban en la furgoneta decenas de discos para que Bruce los firmase, tuve tiempo de colar el que habíamos traído y sacar un autógrafo aparte de la foto.


Unos minutos después, subió la ventanilla y se despidió rumbo al Nou Camp mientras fuera le saludamos con la mano.


Satisfechos con lo conseguido a pesar de no ser nuestro plan inicial, nos despedimos del guarda de seguridad del hotel, el único amable de toda la gente que rodeaba el recinto, y nos dirigimos al concierto no sin antes tomar algo y cambiarnos el calzado.


A las 20 h nos encontrábamos con Dani y el resto de gente que tenía que entrar en el recinto con nosotros, ya que éramos los encargados de custodiar las entradas hasta la entrada al Nou Camp. Estábamos muchísimo mejor situados que el sábado, en la segunda gradería bastante cerquita del lateral del escenario. Eso garantizaba una mejor calidad de sonido, a priori. Así fue.


A las 22:00 h, tras un corto retraso, las primeras notas de Tenth Avenue Freeze Out encendían el Estadi que no dejó de saborear las mieles del rock durante las tres horas, hoy también, que duró el concierto. En total 15 temas nuevos respecto al día anterior, más de medio concierto: Youngstown, Workin' on the Highway, I'm Goin' Down, Detroit Medley... y sobretodo, Rosalita, una de las que tenía pendientes de escuchar en directo.


Con una sonrisa de oreja a oreja, con los tímpanos temblando y los pies hinchados llegamos al final del concierto. una vez más Bruce había cumplido y nosotros también.

Esperemos volver a verle pronto.


Algunas de las imágenes están sacadas del foro springsteencorner.com

6 de juliol de 2008

Via ferrata: Morera de Montsant

El domingo por la mañana nos acercamos a la población de Morera de Montsant en la provincia de Tarragona. Un montón de curvas después de salir de casa, dejamos el coche y comenzamos a caminar por un camino que una media hora más tarde de nuestra salida se bifurca hacia la derecha dirección a la gran mole de la muralla del Montsant pasando por debajo de grandes bloques escalables plagados de chapas. Hay que seguir las marcas rojas que zigzaguean hasta llevarnos al inicio de la vía ferrata del mismo nombre y que nos servirá para iniciar a Elsa en el mundo ferratero.



Una vez a pie de vía, el calor es sofocante por lo que urge meterse en faena y esperar un poco de viento más arriba.


El primer tramo de grapas viene seguido de un destrepe de tres metros que cada uno hace como le parece.


Un flanqueo sencillo y algún resbalón que otro en la arenilla suelta del camino nos acercan al tramo más espectacular de la vía. Se trata de un encajonado tramo de grapas con un pequeño puente para realizar un cambio de aguja.



Otro interesante grupo de grapas nos hace coronar una aguja y afrontar el puente nepalí de 16 metros y que se mueve bastante por efecto del viento.



Seguimos hacia arriba por una canal herbosa equipada con grapas y que nos deja una de las imágenes más bonitas del día con unos ferrateros que nos siguen de cerca subiendo por la aguja previa al puente.


El último tramo es el más tumbado y en su parte alta tiene una cadena para ayudarnos en nuestra progresión.


Foto finish en la parte final de la vía ferrata. Ahora nos espera una bajada larga hasta el pueblo siguiendo el cordal y descendiendo por uno de los barrancos que llegan hasta el pueblo.

5 de juliol de 2008

Trepando en Montserrat

Todos recordamos nuestro bautizo en la roca como algo especial, a mí me pusieron boca a bajo al descenderme de mi primera pared en la escuela de Atxarte. Este pasado sábado por la tarde le tocó el turno a Elsa, mi sobrina de 13 años. La recogimos en Barcelona al mediodía, nos acercamos al monasterio de Montserrat y cogimos el funicular de Sant Joan que nos acercó a la escuela del antiguo restaurante. Allí nos organizamos y empezamos a trepar por terceros y seguimos por algunos cuartos sencillitos para tomar contacto con la roca. El calor se dejaba aguantar gracias al vientecillo que soplaba y a la agradable sombra de los árboles del lugar. Empecé yo a trepar con Carmina al grigri.



Le tocó el turno a Elsa mientras yo la aseguraba desde abajo. Unos primeros momentos de duda acerca de la seguridad y la confianza en el material que la mantenía a salvo fueron los únicos escollos a la hora de empezar a trepar. Luego enseguida se empezó a mover como pez en el agua. Parece que le gustó.




Enseguida quisieron asegurarse la una a la otra.



Spidergirl y Catwoman se fueron turnando para bailar con la roca mientras yo me dediqué a sacarles fotos desde abajo, aunque cierto es que me dejaron trepar en más de una ocasión.



El sol iba cayendo a medida que pasaban las horas.


Estuvimos allí toda la tarde y sólo lo dejamos cuando realmente no tuvimos más ganas de seguir trepando. Antes, habíamos rapelado desde la reunión y Elsa se había currado su primera vía como primera en Montserrat, un tercero tumbadito pero disfrutón.