5 d’abril de 2009

Una cabra en Les Baumes

El domingo por la mañana, tras una intensa semana laboral y con los nervios a flor de piel, nos plantamos en Centelles a eso de las 9. Un desayuno rápido y nos encaminamos a la base del Puigsagordi. Dejamos dos coches en la cima para recogerlos al finalizar la vía ferrata y regresamos para empezar a equiparnos y revisar el material de cada uno antes de meternos en la pared. Mucha gente por delante, así que nos tomamos en calma el asunto para evitar aglomeraciones en sitios clave.

Tras dar las últimas explicaciones y aclarar las penúltimas dudas, empezamos nuestra marcha por la pared a paso lento pero seguro. Para muchos era la primera vez que se metían en una aventura de ese calibre. En este caso, Isa en los primeros metros del primer tramo tras superar el primero de los deplomes de la vía.

La primera parte fue clave para definir un poco el grupo. Hubo quien decidió apearse de la vía y seguir monte arriba por el camino mientras el resto seguíamos hacia el segundo tramo, donde empiezan las emociones más fuertes de todo el recorrido. Marta en un cambio de pared antes del tramo más fotogénico del día.

Carmina colgada literalmente de su material.

El puente tibetano de 68 metros es una atracción que por si sola ya vale el esfuerzo de acercarse a la vía ferrata de Les Baumes Corcades. Primero pasé yo para indicar un poco el modo de hacerlo. Tras mis pasos, Marta.

Robert visto desde abajo parece suspenderse en el aire.

Jorge probando el puente visto desde el inicio del tramo.

Carmina saludando a su llegada.

Tras el subidón de adrenalina, una zona más amable recorriendo horizontalmente los entrantes de la montaña.

Un corto tramo descendente antes de la sorpresa del día.

Una cabra embarazada descansaba junto al cable de vida en la zona de los entrantes. Había que pasar forzosamente por su lado. El animal estaba descansando tranquilamente y se dejó fotografiar.


Incluso se animó a acompañarnos un tramo del camino hasta que finalmente consiguió que le diésemos unos pistachos.


Un último tramo vertical de la segunda parte de la vía, nos alejó definitivamente de nuestra nueva amiga. Tras el merecido descanso, afrontamos la corta y atlética tercera parte de la vía que comienza con una pared ligeramente desplomada que nos deja sobre una antiestética escalera colgada.

Después de la escalera, el más complicado de los desplomes, ya que hay que realizar un esfuerzo tras varias horas de vía y no siempre las fuerzas acompañan. Es por ello que montamos la cuerda y ayudamos a subir a quien no podía por sus propios medios.

Al final, ya en la cumbre, nos reunimos todos para bajar al pueblo a celebrar la hazaña.

8 comentaris:

Zieft ha dit...

Muy chulo!!!

A ver si algun dia me "llevas" ahi....

;)

David ha dit...

que pasada de sitio!!! joer!! y lo de la cabra me ha dejao flipado!! Zieft me ha robado las palabras.. a ver si algún dia nos enseñas ese stio tan wapo!!

Koko y Heidi (David y Nuria)

Marc ha dit...

A ver si algun día os pasais por aquí, que ya otros han hecho el viaje para conocer la ferrata...

Joan González ha dit...

JEJE...FINS I TOT LA CABRA POSA CARA DE FOTO...

MOLT CHULO!!!!

SALUT
JOAN

ldiegoes ha dit...

Que ganillas tengo de veros a los dos!!!!

pero... lo que no quiero es aburriros haciendo otra vez más la baumes corcades...

Marc ha dit...

Las Baumes todavía tiene secretos paa nosotros ya que han abierto un tramo inédito, así que... ya hablaremos.

Alba ha dit...

Una autèntica llàstima que no m'agradin les ferrates, jeje! Bonica experiència, i més bonic encara fer descobrir una activitat així a altra gent.
Parella, mos veiem per estos mons!

Kepa ha dit...

La cabra ferretera jajajajaj, muy bueno, pero una inconsciente la cabra que la he visto que no llevaba ni arnés ni disipador jejeje

Un petonet