A los pocos metros de abandonar la pista asfaltada que viene del Coll d'Estenalles nos encontramos de frente con nuestro objetivo.
Poco a poco vamos ascendiendo por las suaves laderas del monte. No hay prisa ya que la ruta es cortita, aunque conviene coronar de día y bajar al menos hasta la pista con luz natural.
Parada de avituallamiento. Son constantes estas paradas para permitir que Kira descanse y beba agua para reponer fuerzas.
Seguimos subiendo mientras las luces del sol de julio van cayendo poco a poco.
Cima, la primera los tres juntos.
El descenso lo hacemos de día pese a llegar de noche al coche.








1 comentarios:
HOLA MARC
SUPONGO QUE RECOGEREIS LAS "CAQUITAS", NO ???
ESTO DE TENER UN PERO ES TODA UNA RESPONSABILIDAD...
SALUT
JOAN
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