24 de febrer de 2010

Nieve y viento en el Turó

Dicen que año de nieves, año de bienes... a ver si es verdad. Este es el aspecto que ofrecía el Montseny desde casa a mediados de febrero.

Dejamos a Carmina en casa cuidando de su barriguita y nos fuimos Kira y yo hasta Santa Fe donde pudimos ver los estragos de los últimos vendavales que han llegado a tumbar enormes árboles.

Ascendemos por pista con las Agudas detrás. Un fuerte viento azota el bosque.

Poco a poco vamos ganando metros y acumulando nieve.

El viento arrecia mientras dejamos atrás los últimos metros antes de alcanzar la cima del Montseny a 1706 m.

Los últimos metros los hacemos atados para evitar que uno de los dos salga volando.



Foto de cumbre en el único lugar resguardado del viento.

Desestimamos la idea de seguir el cordal y decidimos hacer una circular descendiendo por el bosque de las laderas de las Agudas hasta Santa Fe.

Fuimos dejando atrás el paquete de nieve aunque nos tocó abrir huella un buen rato ya que no hay nadie que haya abierto la huella en este segundo tramo del camino.

Una última imagen curiosa antes de marchar a casa con mis niñas.