16 d’octubre de 2010

Tortilla, Matagalls y barbacoa

El viernes por la tarde lo dedicamos a preparar la cena ante la inminente llegada del Tito Geme. Le esperábamos en casa pasadas las 21 h y, puntual a la cita, a esa hora llegó. Irene consiguió mantenerse despierta hasta tarde entretenida con la tortilla de patatas que esperaba a los mayores.

Tras el reparador sueño de la noche anterior, nos encontramos en Collformic con Carles para ascender de la forma más clásica posible a la tercera cumbre del Montseny. El Matagalls nos espera un año después de la KDD del 2009.

Nos preparamos bien antes de abandonar el coche para no pasar frío.

Una vez cargadas las mochilas e Irene a la espalda, empezamos a caminar por el sendero de la cruz de Collformic siguiendo las marcas del GR.

Ante la disyuntiva de pista o sendero, nos decantamos por la segunda opción.

Fuimos ascendiendo tranquilamente los primeros metros de la ruta contemplando de lejos la lejana antecima del Matagalls. El día se presenta fresco, soleado y con cierta brisa helada que nos golpea el rostro.

El primer descanso lo realizamos a la media hora de comenzar para recolocar la mochila. Kira esperando a ver si "pesca" algo que llevarse al hocico.

Las primeras nevadas de la temporada en Pirineos se dejan ver sobre el mar de nubes que cubre la zona de Vic.

Un tierno ternerito pastaba tranquilamente en el monte impasible ante las curiosas miradas de quienes caminábamos a su lado.

La parte más cansada del sendero es precisamente en la que nos encontramos. El sol sigue brillando, aunque por poco tiempo, ya que la niebla está subiendo desde el fondo del valle y amenaza con cubrirnos.

Contraluz.

La juguetona niebla nos tapa en la parte alta del cordal. Por momentos perdemos las magníficas vistas que desde aquí se observan del Matagalls.

Posando a escasos metros de la cumbre. ¡Qué bien se sube sin mochila!.

Tenemos la cruz de cima al alcance de la mano.

Matagalls a 1694 metros, mar de nubes sobre Osona y nieve en Pirineos. Un gentío en la cima y Kira que casi se desayuna el bocata de un chavalín que iba con su padre y que se descuidó un segundo. Menos mal que ni Kira se comió el bocata ni el padre del zagal se enfadó por la insistencia de Kira...

Mar de nubes.

Dado que Irene dormía plácidamente en la espalda de su papi, decidimos no sacarla de la mochila y aprovechar para realizar un descenso rápido hacia Collformic.

La niebla ha desaparecido por completo de la ruta mientras descendemos y podemos echar un vistazo hacia la cima que antes se escondía tras el velo blanco.

En total fueron unas 3 horas de ruta tranquila y sin contratiempos. Nos dio tiempo a decender sin prisas, a preparar las brasas y cocinar la butifarra que le prometimos a Luis antes de su visita a tierras catalanas.

Luis ha seguido camino hacia tierras galas no sin antes ponernos los dientes largos con su planning de vías ferratas para varios días. En otra ocasión le acompañaremos.
Esperamos verte pronto por aquí...

4 comentaris:

Kepa ha dit...

Lo mejor la última foto jejejeje

Marc ha dit...

Pronto te llega el turno.

Zieft ha dit...

Asi me gusta... paseito para hacer hambre y luego una buena butifarra!!! ;)

A ver si en Nadal organizamos algo...

ldiegoes ha dit...

volví y me quedé ya van cuatro días... jajajajajajajjaaj