14 de novembre de 2010

CINGLES DE CABRERA

Segunda jornada de la KDD CATALANS de www.mendiak.net. En esta ocasión la zona escogida está cerca de Cantonigròs, donde nos tenemos que encontrar a las 10 a.m. del domingo para realizar una ruta abierta hasta el Santuario de Cabrera en la montaña del mismo nombre.

Nos acercamos en coche por la cansina carretera de Vic a Olot. Menos mal que la conductora sabe dónde nos lleva, ya que las carreteras forman un magnífico circuito capaz de despistar al más experto. Llegamos a las 10 a.m. de la mañana a la quesería de Cantonigròs donde más de uno está desayunando butifarra.

Reunidos todos en el restaurante, nos acercamos a la sierra de Cabrera. José Luis se encarga de dejar su coche en las cercanías de la Masia d'Aiats para cuando regresemos mientras el resto nos dirigimos al punto de inicio de la ruta, un poco más hacia Vic siguiendo la carretera por la que hemos venido.

En Sant Julià de Cabrera comenzamos a caminar tras haber organizado a adultos, niños y perros. Cada uno en su sitio, bien calzado, bien, cargado y/o bien atado.

Irene, todavía despierta en los primeros compases de la subida.

Angie, Kepa, Kira y yo esperando al grupo que subiremos por la canal equipada con grapas a modo de peldaños.

Reunión de los dos grupos. Pronto nos separaremos para reencontrarnos en el Santuario de Cabrera para comer. hay quien subirá por pista hasta arriba mientras otros iremos por una canal y un sendero más interesantes.

Seguimos marcas rojas y nos adentramos en el bosque.

Kira y yo comenzamos abriendo camino seguidos del resto del grupo.

Tapando a Irene, que ya se ha dormido, para que no le moleste el sol.

Foto familiar.

Numerosos pasos en los que se tiene que trepar un poco. Existen grapas a modo de peldaños que facilitan a los humanos la progresión, no así a los perros, que tienen que buscarse la vida por la roca.

El otoño tiñe parte del bosque por el que ascendemos.

Kepa en plena trepada mientras Carmina y Ángeles esperan su turno.

Un vistazo a nuestro objetivo, queda lejos todavía.

Dos hermanas en Cabrera.

Superadas las dificultades iniciales, nos adentramos en un hayedo que ha perdido la mayor parte de su hoja caduca.

Subiendo por entre las hojas que han tapado el sendero.

Llegamos a la parte alta del cordal y ahora nos queda únicamente llanear un rato entre los árboles.

Carmina de paseo por entre los abetos en busca de la Fuente de l'Osca.

Amanita muscaria, un poco de flipe en el monte.

Llegamos finalmente al Cap del Prat desde donde observamos grandes paisajes en todas direcciones.

Osca de Cabrera, pronto nos tocará estar al otro lado.

Cap del Prat, 1312 m.

Descendemos unos metros por un senderito cercano y nos plantamos en la zona más impresionante del recorrido con un pasamanos a modo de quitamiedos. A un lado la pared y al otro el abismo.

Pasando sin demasiados apuros por el paso equipado.

Descenso por l'Osca de Cabrera.

Contraluz.

Últimas grapas antes de finalizar el paso de l'Osca.

Cap de Prat visto desde el otro lado.

Puigsacalm, muy cerca de nuestra posición.

Cim de Cabrera, 1306 m. Punto de reunión del grupo completo.

Familia en la cima de Cabrera.

Vértice geodésico, al fondo el Santuario de Cabrera, donde comeremos.

Angie en su foto de cumbre.

En primer término el santuario, al fondo el Plà d'Aiats, donde nos dirigiremos más tarde.

Sendero vertiginoso.

Panorámica de la zona. A mano izquierda el punto de partida con nuestros coches al fondo del barranco.

Balcón de Cabrera...

Últimos metros antes de los bocatas.

Ya llegamos, preparad las viandas.

Bota de vino que trajo Ramón, nuestro guía improvisado.

Desayuno-comida en Cabrera.

Foto familiar desayunando.

Las dos princesas de mi vida.

Orgullo de papi.

Carmina y Ángeles frente la santuario.

Dejamos la explanada por una portezuela metálica que sale por detrás de la ermita.

Llaneamos un poco y nos dirigimos a la escalera de bajada dejando a mano izquierda el teleférico que usan para subir comida.

Primer tramo de la escalera que nos descenderá al Coll de Cabrera.

Descendemos dirección a l'Agulla de la Tuta, pero no nos dirigiremos a ella sino que nos desviaremos antes.

Nuestra ruta se dirige hacia el Plà d'Aiats, como bien señala Ramón.

La VEDETTE de la KDD.

Una curiosa puerta metálica evita que haya fugas de animales.

Descendiendo el segundo tramo de escaleras.

Una vez descendida la escalinata, tenemos que tomar el camino de la izquierda marcado con señales azules y rojas.

Nos adentramos de nuevo en el bosque, pero esta vez la humedad nos envuelve mientras moja el suelo.

Paso equipado en el bosque.

Carmina seguida por el resto del grupo en el tramo ascendente del sendero.

Finalmente alcanzamos la planicie superior y sólo nos queda caminar un rato hasta el borde del precipicio.

Llegando al mirador de los Cingles d'Aiats.

Foto-finish de la parte alta de la ruta.

Un vistazo a la zona de Collsacabra desde el mirador.

Comenzamos el descenso tras retroceder unos metros por el llano. El punto de descenso está bajo una masía abandonada.

Descenso peligroso por las resbaladizas laderas cubiertas de hojas secas.

Carmina tuvo una caída que le deja un hematoma en la pierna de dimensiones considerables.

Paso espectacular junto a las rocas.

Grupo en pleno descenso.

Destrepando por la canal. Kira se portó como una campeona y acabó acostumbrándose a la tarea de hoy.

De nuevo el otoño hace acto de presencia.

Llegando a la masía d'Aiats.

Bordeamos la masía por debajo de los Cingles para evitar al ganado.

Me siento observado por el rebaño de ovejas de la masía.

Masía d'Aiats, donde el grupo se reúne casi al completo para afrontar los últimos minutos por pista.

Un último vistazo a la Serra de Cabrera justo antes de alcanzar el coche de José Luis y dirigirnos a recoger los respectivos vehículos en Sant Julià.

De nuevo, un año más, la KDD CATALANS llega a su fin. Hemos disfrutado como nunca de una ruta inédita y nos quedan a todos muchas ganas de repetir pronto.

4 comentaris:

Kepa ha dit...

Toda una sorpresa para mi este sitio. Por momentos creí estar en Álava. Petons!!!

morunysnavas ha dit...

Bonito reportaje,lo conocia al revés,y en primavera.Per molts anys,podais haciendo caminadas y inculcarlo a vuestra hija

Carmen y Alfonso ha dit...

Un bonito reportaje con unos paisajes preciosos aunque más preciosa aún es la nena que ya apunta maneras de "montañerina" no nos extraña que sea el orgullo de papá.
Un saludo desde Asturias.

Anònim ha dit...

Acabo de revisitar este post. :)
¡Qué pepona Irene, jeje, cómo pasa el tiempo!

Angie.