21 d’agost de 2011

CARLIT: 2921 m

Recién llegados de EEUU y todavía con el horario cambiado por el jetlag, nos dirigimos a Mont Lluís en la Cerdanya francesa donde hemos quedado con Carles, David y Kepa para pasar la noche en los aledaños del Lago de las Bullosas y comenzar a caminar con las primeras luces del domingo en dirección al pico más alto de la Cerdanya.

Esperamos pacientemente a las 19h, hora en que abren la barrera de la carretera del lago para que puedan pasar los vehículos particulares. Aparcamos en el parking situado a más altura y preparamos algo calentito para cenar.

Tras la cena, cada uno se buscó su rincón en el bosque y se preparó para la noche. Nosotros tuvimos una noche movidita, ya que a la una de la madrugada, la Emperatriz Infantil se despertó y nos tuvo en vela hasta las tres y media de la mañana. no fue nada traumático, ya que los tres seguíamos en el horario americano. Sobre las cuatro de la mañana nos dormimos todos y no fue hasta las seis, cuando Kepa aporreó la tienda, que nos despertamos.

Con la primera claridad del día y las legañas en los ojos era complicado distinguir quienes eran nuestros compañeros de excursión...

Finalmente, el astro rey se alzó majestuoso en el cielo y comenzamos a prepararnos para la ruta. Nos esperaba un desnivel aproximado de poco menos de mil metros y unas cuantas horas de monte bajo el sol de agosto; de ahí el madrugón.

Cambiamos calzado bajo por botas y recogimos el material de dormir para no tener que hacerlo al regresar por la tarde, ya cansados.

En un principio, marcas amarillas y blancas van juntas en la ruta de subida. Más tarde, la azul subirá a la cima del Carlit y la amarilla seguirá el recorrido circular por los lagos.

El camino es sencillo de seguir, de lo trillado que está; aunque se pierde en alguna zona de rocas, bien señalizada.

Pese a ser poco más de las siete de la mañana, la ruta ya está bastante concurrida. Sabemos que el Carlit es uno de los montes favoritos de la zona, ascendido tanto por franceses como por españoles, sobretodo catalanes.

Parada de confort a la media hora de comenzar. Hay que aligerar un poco y quitar ropa, que el calor empieza a notarse.

Al rato de andar entre lagos, echamos vistas a nuestro objetivo. El Carlit con su característica pedrera que separa las cimas gemelas está todavía lejos.

Un magnífico y simple puente de madera cruza un torrente. Estamos en la zona llana del recorrido, algo que se hace pesado sobretodo al regresar.

Un picacho imponente se alza majestuoso frente a nosotros tapando las constantes vistas hacia el Carlit.

Poco a poco nos vamos acercando a la zona técnicamente más comprometida. De momento es cuestión de seguir sendero y poco más.

Es el momento de la verdad. Sólo los más experimentados coronarán la cima del coloso...

Hace ya rato que Kepa ha decidido seguir un ritmo más acorde con su forma física. Le hemos perdido de vista. Nosotros subimos más pausadamente disfrutando de la compañía y del agradable vientecillo que sopla y hace más llevadera la subida.

Irene se ha dormido a la espalda de Carmina. Atrás van quedando los lagos que más tarde visitaremos.

Un último lago y un último descanso antes de acometer la rampa final. La mitad del desnivel de la excursión concentrada en los últimos metros de recorrido. Es duro, pero se lleva bien, eso sí, es mejor echar un buen trago de agua y comer algo en el pequeño lago a pies del Carlit.

Zona lacustre de las Bullosas.

A nuestra espalda, un moteado azul cubre el manto verde de las montañas.

Poco a poco vamos acercándonos a la zona más comprometida donde encontraremos pasos donde poner las manos. No es difícil pero, como siempre, hay que extremar las precauciones. Sobretodo es importante separarse del resto de montañeros para evitar posibles percances en caso de caída de piedras.

Más espectacular que complicado.

Esbeltas agujas donde agarrarse. Es sencillo progresar, sobretodo si seguimos las contantes marcas rojas en la roca. Buenos agarres muy fiables.
Terminada la zona de trepada, un corto tramo de sendero atraviesa la parte alta de la pedrera.

Posando y descansando en la pedrera.

Un lunático a la espera. Nos ha sacado una hora de ventaja.

En la cresta. Nos quedan escasamente diez metros de desnivel.

Cima del Carlit a 2921 m. Un monte que bien tiene merecida la fama que le precede y al que hemos subido sin demasiadas aglomeraciones de gente.

Foto de grupo en la cima.

Avituallamiento post-siesta.

Todavía nos queda un poco de pan, pero decidimos comerlo mientras bajamos. Cambio de montura para que mami pueda destrepar con menos compromiso.

Destrepando por el camino normal mientras Kepa nos saca fotos desde la arista natural del monte. Únicamente nos saca un par de minutos de ventaja al llegar al collado.

Llegando al collado. Las dificultades han terminado.

El calor empieza a apretar y no hay ni una sombra en este tramo del recorrido.

Último vistazo al Carlit antes de desaparecer entre las cumbres vecinas.

Tras una parada de reagrupamiento bajo la sombra escasa de un minúsculo arbolillo, seguimos adelante por el sendero de los lagos, que los va bordeando. Es bonito, pero acusamos el calor y las ganas de llegar al coche.

Últimas pasarelas antes de llegar al aparcamiento.

En total hemos empleado unas cuatro horas en subir, incluyendo las paradas y unas tres más o menos en la bajada. Son cerca de las 17h cuando comenzamos a descender la pista asfaltada y advertimos que Carles se ha dejado olvidada la cámara sobre el techo del coche... no es la primera vez.
Nos quedan unos días intensos por delante, ya que Kepa pasará en casa una semana y media y viene con ganas de hacerse un hueco en el alpinismo catalán. Seguiremos informando.

3 comentaris:

Kepa ha dit...

Mira que sois lentos.. una hora... Y gracias por lo de lunático, me viene que ni pintado jejejje

Zieft ha dit...

Carles se volvio a dejar la camara?¿? jajajaja

Kepa, una hora les sacaste?¿ Ufff... yo soy mas del ritmo de los papis..;)

Marc ha dit...

Lo de lunático es sin acritud, ¿Eh?. Es que me vino a huevo al ver la luna en la foto que te hice estando tú en la arista. Je je je.