25 d’agost de 2011

PUIG DRAU A GOLPE DE PEDAL

Jornada de descanso activo con ruta BTTera por el Plà de la Calma. Montamos el portabicis y lo cargamos con una bici más de las que tocan. Nos dirigimos desde casa hasta Collformic para pasear una rato en bici por las pistas de la zona alta del Montseny.

Una vez en Collformic, nos damos cuenta de que no hemos hinchado las ruedas antes de salir de casa. El hinchador, como no, en el parking bien guardado. Menos mal de un ciclista que nos prestó una mancha minúscula, tamaño mechero, que nos permitió seguir adelante con los planes iniciales.

Unos metros en la carretera y enseguida nos ponemos a pedalear por la pista que sube al Plà de la Calma, justo detrás del restaurante.

Primer tramo entre bosque.

Enseguida conectamos con las pistas del GR5 que surcan la parte alta del cordal.

Apenas un desnivel significativo, pero sí un continuo sube y baja que se hace notar.

Nos entretenemos bastante por el camino con constantes paradas que aprovechamos para beber líquido. No hace excesivo calor, pero se nota que es agosto.

Kepa montado en una Giant Hurricane que tiene casi 20 años.

Nos decidimos, visto el nivel del grupo, por la sencilla y cercana cima del Puig Drau; apenas 6,5 km desde Collformic.

La gran beneficiada de que lleguemos por fin a destino es Irene que puede salir de la sillita y corretear un poco por el monte.

Foto de cima a 1344 metros de altitud.

Un regreso algo accidentado con caídas y cadenas salidas, nos confirma que tenemos más madera de montañeros que de ciclistas. Aún así, lo hemos conseguido. Hemos vencido al gigante Drau que se despide de nosotros mientras conduzco de nuevo por las carreteras que bajan del Montseny.


3 comentaris:

Kepa ha dit...

Marc me dejó su bicicleta de la adolescencia, una Giant modelo Hurricane. Un pedazo de cacho de trozo de hierro que pesaba un quintal, sin suspensión, ni delantera ni trasera, con cambios desincronizados y frenos de no disco. Una pasada de bici, de hombres, y no de esas que están llenas de chuminadas. Vamos, una bici para recios, de las de toda la puta vida. Yo, como no tenía casco de bicicleta, me puse uno de escalada. Todo un espectáculo.

Kurkudi ha dit...

A Irene le pasa como a Haizea q el casco se le cae sobre los ojos y no sabe x donde va... pobres...

Ilargibetea ha dit...

Que bueno, eso es una bici!! esas no se rompían ni daban ningún problema!