10 d’agost de 2011

USA NATIONAL PARKS 2011: EL VIAJE

Por fin ha llegado el día. Hoy partimos hacia los EEUU haciendo escala en Canadá para ir a visitar el parque nacional más antiguo del mundo, el de Yellowstone junto con su vecino Grand Teton. Para llegara allí nos esperan tres vuelos desde Barcelona hasta Toronto, luego Chicago y finalmente Jackson Hole en el estado de Wyoming en pleno Far West. Son las 7 a.m. en España y estamos a punto de comenzar el viaje.

Unas horas más tarde y habiendo cuadrado perfectamente la logística de cómo y dónde dejar el coche, nos plantamos en el avión que nos lleva a Canadá. Para Irene, su primer vuelo.

Hay que echar mano de todo tipo de entretenimientos, de momento se está quieta con sus libros de animales.

Pero pronto comienza las sesiones de paseo por los pasillos del avión saludando prácticamente a todos y cada uno de nuestros vecinos de vuelo. Es curioso ver cómo serios ejecutivos japoneses y norteamericanos hacen mil muecas al paso de la pequeña.

Cuando ya las ideas se agotan, echamos mano de Ángeles, que nos acompaña en este viaje y que nos sirve para poder coger fuerzas mientras la Irene está de fiesta.

Casi 9 horas más tarde, y con 6 horas de diferencia respecto a España, llegamos a Toronto (Canadá) donde hay que echar una carrera para llegar al siguiente vuelo a tiempo.

Puesto que tenemos las maletas facturadas a destino, lo único que hay que hacer es cruzar las aduanas de los EEUU, que curiosamente se encuentran en Canadá. Habíamos oído y leído decenas de experiencias de película en las citadas aduanas, pero la verdad es que los trámites fueron sencillos y rápidos. Es cierto que el control es férreo, pero una vez estás metido en el sistema, no nos encontramos con nada fuera de lo común: escáneres, cacheos y similares los encuentras hoy día en prácticamente todo el mundo. Vale decir que con Irene en la palestra, todo el mundo se enternecía hasta el punto de no importar el cacheo, más bien se interesaban por su edad, y por hacerle carantoñas; mejor. Me pareció curioso que muchos funcionarios se esforzaban por mostrarte sus conocimientos de castellano al ver que nuestro nivel de inglés era suficiente para entendernos perfectamente.

Una vez en interior del siguiente avión, tuvimos la suerte de pillar asiento de ventanilla, hecho que permitía un mayor número de distracciones para la pequeña y para su padre, que se aburre superlativamente en los aviones. Nos despedimos de los canadienses y comenzamos a volar hacia los EEUU.

Un vuelo corto de un par de horas para atravesar el inmenso lago Huron que conecta con el lago Michigan antes de alcanzar la ciudad de Chicago.

Chicago desde el aire a escasos minutos de aterrizar. Debemos retrasar de nuevo el reloj una hora, por lo que seguimos alargando el día.

Un rápido cambo de avión nos pone de nuevo en el aire tras tomar el último enlace que nos llevará a nuestro destino final: Jackson Hole (otra hora menos, hasta un total de 8 respecto a España). De nuevo ventanilla, una suerte. Irene duerme ya, pero yo sigo aburrido dentro del avión, así que me deleito con las vistas. Sobrevolamos Idaho y Nebraska antes de llegar a Wyoming.

Las vistas de las montañas son impresionantes y las luces de este eterno atardecer de hoy embellecen el panorama.

Estamos llegando a destino, sobrevolamos Blacktail Butte, una colina cercana al aeropuerto que destaca en el inmenso llano de Jackson Hole.

Finalmente aterrizamos justo para ver las últimas luces en el horizonte dibujado la silueta de los inmensos picos del Grand Teton National Park que visitaremos mañana...

Salimos del avión, son las 8:20 p.m.. Hemos volado todo el día y todavía hay cosas que hacer, pero no podemos dejar de sentirnos relajados al ver que el viaje ha sido bueno y ya estamos aquí.

Primeras fotos con las montañas. Hay ganas de comenzar, pero primero hay que descansar algo.

Bienvenidos a Jackson Hole, donde recogeremos el coche de alquiler y haremos la reclamación para que nos entreguen las maletas máximo en un par de días en el hotel. Ésta es ya una actividad clásica a la que nos hemos enfrentado TODAS las veces que hemos sacado la maleta de casa. Será la última vez, ya no pensamos volver a facturar, lo que quepa en el equipaje de mano se viene, lo que no quepa, se queda en casa.

Foto clásica a la salida del aeropuerto con el clásico arco de cornamentas de ciervo que adorna muchas zonas de Jackson.

Recogemos el coche, un Dodge Caravan, y nos vamos directos al hotel en Jackson, donde una ducha y una cama nos esperan. Mañana será otro día y hay que ir bien preparados para lo que vamos a ver y disfrutar los próximos días.

4 comentaris:

rosa ha dit...

Esperem aquestes fotos... una abraçada... Teniu una nena preciosa.

Zieft ha dit...

A ver los siguientes capitulos... llegaron las maletas a tiempo?¿
Por cierto, no sabia que Yellowstone estuviera en Wyoming...

Marc ha dit...

Está en la esquina noroeste de Wyoming frontera con el estado de Montana. Las maletas para los siguientes capítulos...

Marc Bota ha dit...

Que llargs que es fan el viatges quan has d'agafar diferents avions...