13 d’agost de 2011

YELLOWSTONE 2.2: AVALANCHE & HOYT PEAK

Es hora, por fin, de alejarnos de las multitudes (menos de las esperadas) y adentrarnos en el terreno del oso, del ciervo y la marmota. Nos espera una empresa interesante: la ascensión a los dos primeros 10000 s de nuestra carrera (medidos en pies, que en metros hay que dividir por algo más de 3 las unidades). Se trata de la ruta clásica al Avalanche Peak y la no tan popular ascensión al vecino Hoyt Peak.

Dejamos el coche aparcado en el área de picnic situada al oeste de Eleanor Lake. Una advertencia nos pone alerta. Entramos en zona de osos y el parque no se responsabiliza de las consecuencias. Se aconseja armar algo de jaleo para avisar a los habitantes del bosque de nuestra presencia. Se admiten canciones, conversaciones animadas, silbar, reír e incluso los chillidos más agudos que salgan de la garganta de Irene. Todo para que el oso pueda estar avisado de nuestra presencia. En caso de un encuentro casual con un oso: NO CORRER, ya que parece ser que tienen una tendencia natural a perseguir todo lo que corre. Lo mejor sería intentar retirarse sin hacer ruido en caso de que no nos haya visto y si no es el caso, tumbarse al suelo para hacerle ver que no somos una amenaza. Lo mejor, no encontrarle. Hace un par de meses un hiker resulto atacado por una osa grizzly que protegía a sus cachorros causándole la muerte, así que el tema es como para no tomarlo a la ligera.

Un cartel indica el inicio e la ruta. Es tan grande que es imposible no verlo. El resto de la ruta está señalizado con marcas naranjas.

Comenzamos a caminar. Nos esperan unos 800 metros de desnivel hasta el Avalanche Peak.

Un descanso merecido después de cantar varias veces seguidas el "Cumpleaños Feliz", canción que entretiene a niñas pequeñas y ahuyenta osos negros y grizzly.

Hacemos cambio de montura tras la primera parada de avituallamiento infantil.

El bosque nos acompaña durante buena parte del camino en la parte baja de las montañas. Cruzamos un par de veces el torrente. No se aconseja beber del agua del parque, ya que está contaminada con parásitos intestinales del tipo giardias, que pueden causar malestar a las dos o tres semanas de la ingesta. Eso sí, ante el riesgo de deshidratación, bebe.

Top Notch Peak, otro 10000, al otro lado del valle.

Estamos llegando a la parte alta del bosque y los troncos de los árboles aparecen curiosamente pelados. Trato de hallar en ellos algún signo de territorialidad del oso, pero no veo ninguna marca de garras.

Una vez salimos del bosque, un inmenso circo de montañas nos espera con el Avalanche Peak al fondo. Nos queda un buen tramo todavía, pero las fuerzas acompañan.

Caminamos hacia el oeste rodeando el monte por sendero fácil y con vistas espectaculares, desde el Lago Yellowstone hasta el Grand Teton N.P. al fondo.

La nieve hace acto de presencia sobre los 3000 metros, puramente testimonial.

Toca pisar el manto blanco con el Top Notch a nuestra espalda.

Vamos dejando el Hoyt Peak, nuestro siguiente objetivo, a la espalda a medida que atacamos las laderas del Avalanche Peak.

Sendero bien marcado en las llanuras previas a la cima.

Foto familiar con el Lago Yellowstone y el Grand Teton N.P.

Ya en la arista, Irene se empeña en pisar su primer 10000. Un palo y la mano de Carmina le sirven para progresar, a pesar de que lo que realmente quiere es ir totalmente sola.

Visto lo incómodo del terreno, una sesión de brazos y a la cima, donde sí caminará a sus anchas.

Vistas espectaculares a 360º.

Cumbre de Avalanche Peak a 3221 m.

Comiendo rocas en Yellowstone...

Un papi orgulloso con su niña.

Tras deliberación familiar, valoración de estados de fuerza de todo el grupo y dificultades del plan inicial, decidimos bajar por la cara B del Avalanche Peak en dirección al collado que lo separa de Hoyt Peak.

Hemos decidido que yo me adelante y trate de alcanzar la cumbre del segundo pico de hoy. Carmina, Irene y Ángeles descenderán a su ritmo hasta el collado y luego por terreno llano hasta enlazar con el camino de subida. Yo las trataré de alcanzar antes de llegar al coche.

Un vistazo atrás para verlas bajar por la inmensa pedrera.

Hay que seguir el sendero que bordea el monte de enfrente por la izquierda y atacar el cercano Hoyt Peak, con nieve en sus laderas.

Indicando el camino correcto. Si seguimos el que lleva a la otra cima, toca bajar por una zona sin sendero marcado por el otro lado e la montaña, bastante más empinado que la pedrera del Avalanche Peak. Poco recomendable, pero factible.

Una vez en el collado, me dirijo hacia la punta del Hoyt Peak.

Una panorámica desde el cordal. Se aprecian unos lagos en la base. Es el Shoshone National Forest. Estamos en la frontera de Yellowstone N.P.

Me acerco a la zona más delicada de la ascensión, una pared vertical de imponente aspecto.

Según las reseñas estudiadas en casa, el Hoyt Peak presenta una dificultad de Clase 3 según la numeración americana si se sigue la arista puramente y una menor dificultad en caso de seguir el sendero que rodea las rocas por la derecha, que es menos expuesto.

Me dirijo hacia la arista. No supera las trepadas de segundo grado europeo, eso sí, con un buen patio hacia el Shoshone National Forest.

Una vez en la parte alta, la arista es sencilla de seguir a pesar de sus afiladas formas.

Una vistazo hacia la lejanía.

En la cumbre me encuentro con un amigo de otros tiempos: Mortadelo vuelve a lomos de un bisonte llamado Bison. Cada vez aparece menos, pero siempre está en las grandes ocasiones.

Foto de cima a 3202 m (10506 feet).

Un vistazo al Avalanche Peak y al bosque que nos toca recorrer hasta el coche.

Recorro la arista de nuevo en sentido inverso. Con cuidado y por la parte sencilla esta vez.

Una vez abajo, se terminaron las dificultades. Un trago de agua y un bocado antes de coger la mochila que dejé media hora antes en la base de la trepada, y comienzo a bajar hacia el bosque siguiendo el poco sendero del cordal.

Decido bajar del tirón por una pedrera que se abre tentadora a mis pies.

En un santiamén bajo el inestable terreno. Abajo me vaciaré el calzado de las piedras que le entren, que no serán pocas al no llevar caña alta.

Un tramo de bosque sin sendero, aunque también con pocas posibilidades de pérdida. Me lleva 5 minutos localizar las marcas naranjas.

Me lanzo a la carrera esperando alcanzar a las chicas antes de que ellas lleguen al coche. Las encuentro bastante abajo y celebramos el feliz reencuentro.

Descendemos los metros que nos quedan hasta volver a localizar el cartel indicador de la ruta, ya a pie de carretera.

Un último vistazo al Eleanor Lake, donde dejamos el coche hace unas 5 horas.

Merecido descanso en la parte trasera del Dodge mientras ellas se dedican a visitar la tienda de souvenirs de Fishing Bridge, ya de regreso.

Un mapa de la zona con itinerario pintado en negro. El rojo es la extensión al Hoyt Peak.