22 d’abril de 2011

ESCALADA EN FUENTE LA REINA

Situado a escasos kilómetros de Montanejos, clásica escuela de escalada en Castellón, encontramos una recién abierta pared en las cercanías del río Maimona en Fuente la reina. puesto que nos alojamos en el pueblo, no pudimos resistirnos a probar un poco la roca.
En total subimos tres veces a las vías, muy cercanas a la carretera. La primera de las veces fue únicamente una toma de contacto con el sendero ya que, a pesar de cargar con el material, la lluvia hizo acto de presencia al acercarnos a la pared; por lo que decidimos regresar.

El día siguiente amaneció más despejado y fue el día elegido para escalar un poco aprovechando que Irene se había dormido. Para que se vea lo cerca que está el coche de la pared, observad que subimos el capazo de la peque en brazos.

La situamos cerquita de las vías en un lugar protegido antes de iniciar la escalada.

Angie en su primera toma de contacto con el mundo de las lagartijas.

Una panorámica con el pueblo de Fuente la Reina de fondo. Las amenazadoras nubes se acercan...

Probamos varias vías, pero el grado es alto y no nos alejamos mucho del suelo excepto en la última de ellas, más sencilla y disfrutona.

Al llegar arriba observo que no hay reunión a mi alcance y empieza a chispear. Decido acercarme por una vira hasta la reunión situada a unos metros que no corresponde con el trazado lógico de la vía que estoy escalando, pero no quiero rapelar de cualquier sitio y menos con lluvia. Al final, llegué al suelo, tras un rápel volado, justo para ver como empezaba a granizar.

Nos cobijamos en una pequeña cueva mientras Irene, ya despierta, le cogía el gustillo a esto de la escalada.

El tercer día regresamos a recuperar algo de material que se había quedado en la pared al no poder escalar el día anterior nadie más que yo por culpa de la lluvia.

Nos preparamos concienzudamente de nuevo.

Carmina dándole a la roca.

Irene con Conchi asegurándola.

Posando.

De nuevo empezó chispear y decidimos descender a Carmina e ir yo a buscar los expresses olvidados. Una vez en la parte alta, asegurado yo en la roca con una baga, Carmina tuvo tiempo de dar de comer a Irene...

De nuevo abajo, todos celebramos el volver a tener los pies en el suelo. Nos espera una paella en casa.


21 d’abril de 2011

PEÑA LADÍN: HACHA Y TIJERA

En el término municipal de Fuente la Reina en la provincia de Castellón se encuentra un modesto monte de 1033 m que estaba en la agenda de pendientes desde hace unos años. De hecho desde la primera vez que fuimos de veraneo al pueblo, me encantó su silueta y sobretodo me llamaba el hecho de que los lugareños no tenían conocimiento de que nadie hubiese trepado a la cumbre desde hacía muchos años. Justo debajo de ella hay una pequeña cueva donde se guardaba el ganado en caso de necesidad y tras un incendio que devastó la zona hace unos años, las aliagas habían hecho de este monte su feudo.
Un cartel descolorido indica el inicio del sendero justo en el collado a unos escasos 50 metros de la cumbre.

Tras varias visitas a la zona, en 2010 nos decidimos a explorar la zona y nos acercamos desde el pueblo por el paraje de la fuente de la Pinosa. A lo lejos se recortaba el pico.

Carmina, embarazada de 8 meses, se atrevió a intentarlo; pero pronto desistimos ya que las aliagas eran lo suficientemente frondosas como para impedirnos totalmente el paso. Decidimos dejarlo para futuras ocasiones y traer material adecuado.

Ha sido esta Semana Santa cuando por fin hemos podido coronar la cima, pero para ello ha sido necesario un intenso trabajo de jardinería extrema. El día 21 por la mañana, tras las copiosas lluvias de la noche, me acerqué al collado en coche cargando un hacha y una tijera cortasetos. Las aliagas al estar mojadas eran a priori menos temibles...

Preparados antes de la batalla. Sólo 50 metros nos separan del objetivo, pero me llevará cerca de una hora acondicionar más o menos el terreno.

La tijera cortasetos me sirve para ir abriendo el sendero que, a pesar de estar más o menos marcado a ras de suelo, se esconde bajo las punzantes agujas de las aliagas.

El pico se adivina tras la maraña de pinchos. Me voy acercando a paso lento.

Kira me mira curiosa y espera paciente que le vaya abriendo camino.

Cuando la tijera no sirve, un hacha me sirve para ir cortando los troncos de las aliagas secas que impiden el paso.

A mitad de camino me sorprendo al localizar un claro bastante despejado que me permite progresar con facilidad. El monte se ha dejado vencer ya que las aliagas sólo conforman la primera barrera.

Me espera una trepada sencilla en roca pésima. Kira se espera paciente en la parte baja de la roca mientras yo trepo hacia la gloria...

Foto de cima. Hacía muchos años que nadie subía allí, y me alegré de ser el primero en hacerlo.

Al bajar, me decido a hacer una corta visita a la cueva de la que tanto he oído hablar. Es una espacio bastante amplio y sorprendentemente limpio. ¡Lo que hace un sendero lleno de aliagas!.

Una panorámica tras descender del pico.

Unos días más tarde, cuando la meteorología lo ha permitido, me hizo ilusión compartir la sencilla ruta con Carmina antes de regresar de nuevo a casa tras las vacaciones. Nos acercamos en coche al collado y dejamos a Irene al cuidado de su tía mientras nosotros nos permitimos un ratito parejil.

Nos acercamos a la cueva para explorarla un poquillo antes de acceder a la cima.

Y... ¡SORPRESA!. Carmina encuentra un guante que dejé olvidado hace tres días.

Nos hacemos la foto de rigor en el interior de la cueva.

Y un contraluz antes de salir.

Nos esperan las dos sencillas trepadas, pero hay que tener en cuenta la mala calidad de la roca antes de aventurarse.

Carmina accediendo a la parte alta.

Es este un terreno propicio para las baquetas, una variedad de caracol muy apreciado por su sabor.

En la cima de Peña Ladín por segunda vez en tres días.

El regreso fue bastante rápido, pero no exento de cierto riesgo, ya que las aliagas ya empezaban de nuevo a cerrar el sendero.

Así nos despedimos de la Peña Ladín sabiendo que la próxima vez que vayamos al pueblo las aliagas habrán vuelto a ganar terreno y quien quiera subir deberá armarse de paciencia y ganas para reabrir el sendero.

Por suerte para todos, tenemos perdida la guerra a pesar de haber ganado una batalla. La naturaleza siempre acabará ganando.

15 d’abril de 2011

PRACTICANDO CON CUPCAKES

Tras asistir al curso de hace unos días, ha tocado el turno de practicar en casa. Primero hay que hacer las magdalenas.

Un poco de chocolate en su interior para hacerlas más dulces .

Un ratito al horno.

La primera hornada da como resultado el siguiente manjar.

A la vez hemos ido preparando las cremas para su decoración.

En pleno proceso decorativo.

Resultado final: distintos tamaños de cupcakes con su propia decoración.

Ideales para la foto, ahora sólo nos hace falta un poco de suerte para que nos los dejen probar.

De pastelería.

A pesar de los intentos por devorarlos antes de que saliesen de casa, hubo unos cuantos que se salvaron ya que eran el regalo del día de la madre.