16 de març de 2012

MONTALT I CA L'AMAR

Situado a escasa distancia de Mediterráneo, se levanta un conjunto de montañas llamado Els Tres Turons. El más alto de los tres, el Montalt de 595 m, es nuestro objetivo para hoy. Para ello nos dirigimos en coche desde casa hacia Arenys de Munt y circulamos por una carretera interior que nos acerca a Torrentbó. Hay que buscar el Carrer dels Pins, donde dejaremos el coche.

Aparcamos al inicio del sendero que seguiremos tranquilamente disfrutando del bosque en la mejor de las compañías: Carmina e Irene.

El sendero se inicia justo a pie de coche y se adentra en un magnífico bosque de pino y alcornoque típicamente mediterráneo.

Primeros compases de la ruta, terreno suave muy apto para todo tipo de caminantes. Más arriba la cosa se complicará un poco, pero de momento es cómodo.

Un ratito a pie hasta que se cansa Irene y decidimos cargarla a la espalda para avanzar un poco más rápido.

El terreno se ha vuelto más accidentado ya que las torrenteras han erosionado significativamente el camino.

Seguimos marcas verdiblancas durante esta parte del sendero.

La vegetación se abre camino sobre el trillado senderillo que serpentea monte arriba.

Llegamos a zona del Corral d'en Forn donde decidimos detener la marcha y llenar un poco el buche con unos frutos secos y algo de líquido.

El Turó de Vilanegra se alza sobre las masías. Nuestro objetivo se encuentra detrás de éste.

¡¡¡¡ Allá vamos !!!!

El retrete de la masía está señalizado de forma curiosa.

Dejamos atrás un chopo caído y las masías del Corral d'en Forn. Por el laberinto de pistas nos vamos acercando a nuestro objetivo. El paso es pausado, a ritmo infantil.

Sombras.

Kira se adelanta a explorar, pero pronto tiene que volver a recoger el rebaño.

Vistas al Corredor-Montnegre durante este tramo de la ruta.

Hay una serie de rocas pintadas con manos y ojos que dan un poco de mal rollo, la verdad. Uno se siente extrañamente observado.

Seguimos la pista principal dejando atrás el desvío al Turó de Vilanegra a mano izquierda, escondido entre la maleza.

Tras un giro a la derecha, el Montalt aparece en la lejanía.

Llegamos a un cruce de caminos conocido como Pedra de Ferradura y seguimos marcas amarillas hacia nuestro objetivo.

Un empinado sendero asciende rápidamente por entre los árboles que nos sirven de apoyo en más de una ocasión.

Todos echamos mano de las ramas una y otra vez.

Finalmente alcanzamos la cumbre a 595 metros.

Donde encontramos no menos de 25 pessebres con su kit de figuritas, cada una más grande y curiosa que la anterior. Irene lo pasa en grande con la improvisada juguetería.

Foto familiar con un mar de nubes sobre el Mediterráneo.

Descenso rápido por el mismo camino que al subir. Irene se pone las pilas y nos va sacando metros en cada recta de la pista.

Aunque finalmente decide despedirse del monte y pedir un poco de espalda para dormir.

De nuevo en el Corral d'en Forn, decidimos alargar un poco la ruta para acercarnos al Turó de Ca l'Amar; un cercano pico de menos altitud que el Montalt, pero con unas buenas vistas de la zona.

Para ello seguimos la pista en dirección contraria dejando el camino de bajada a nuestra derecha para retomarlo más tarde.

Y seguimos marcas azules que suben por entre los árboles en dirección al pico.

Camino empinado que sube rápidamente; en escasos minutos estaremos en la cima.

A 416 m. Irene se ha dormido hace un buen rato, así que decidimos no entretenernos demasiado.

Autofoto en la cima.

Y magníficas vistas del mar de nubes que poco a poco va dejando espacio al azul del mar.

De nuevo hasta el Corral d'en Forn donde desandaremos el sendero de subida hasta llegar al coche dando por terminada un ruta sencilla, familiar, solitaria y entretenida.


7 comentaris:

Kepa ha dit...

que graciosa está Irene con las gafas jejejej

MARC ha dit...

Te gustaron, ¿EH?

CARLES ha dit...

Bonita ruta por una zona que también desconozco, lo poco que he visto del Corredor es por la vertiente del Vallès

JOAN TURRONERO ha dit...

Tenéis una montanyera de pro, bonita ruta.

MARC BOTA ha dit...

Con esta montañera que tenéis en casa, este verano seguro que dará que hablar. La ruta que habéis hecho se ve bonita pero las cimas no sé porqué pero me da la sensación que solo se ven árboles ...
Salut!

LLORENÇ BOUVIER ha dit...

A mi esa zona me gusta mucho, el problema es lo erosionados que estan lo senderos desde hace muchos años, por el paso indiscriminado de motos durante muchos años, lo que en algunos casos los hacen muy incomodos. Eso sí, de vistas mas bien pocas, aunque siempre seran mejores que las del Turó Gros. Un saludo a la princesita

MARC ha dit...

Referente a las vistas... el Montalt SÓLO tiene vistas si te encaramas al vértice geodésico.

Lo de los senderos trillados por las motos, coincido con Llorenç en lo incómodos que resultan.

Y la peke está cada día más fuerte y más montañera. Es capaz de soportar el coche, que detesta, por ir a caminar por ahí.

Veremos en verano qué podemos hacer. Dependerá de muchos factores, entre ellos las fuerzas y ganas de Carmina.