29 d’agost de 2012

Al monte con niños

Hace tiempo alguien conocido nos dijo que mucha gente deja de ir al monte cuando tiene hijos, para luego volverse a enganchar cuando son mayores. Creemos que ha quedado sobradamente demostrado que no formamos parte de ese grupo, sólo hay que mirar la cantidad de salidas que hemos hecho desde el nacimiento de Irene que con poco más de dos meses ya hacía sus primeras cimas. Lo que es cierto es que la logística necesaria es más compleja y hay que reciclarse para poder afrontar algunos retos futuros, mientras tanto, nos dedicamos a hacer salidas más asequibles y apetitosas.
Sin ir más lejos, esta misma tarde hemos localizado EL ZARZAL y, con permiso de su dueña, hemos recolectado algunas moras. El ejemplar de araña que vive-trabaja-vigila en el zarzal.


Recolectando en la primera parte del zarzal.


Catadora de frutos.


Mostrando el premio.


 Al final, unas pocas moras que serán íntegramente empleadas para hacer helado... 


Y cuando hayamos terminado el helado, ya se nos habrá ocurrido cómo empezar a ir al monte con los dos niños, pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.