15 de setembre de 2012

TORRES DE CASTELLFERRAN

Ruta familiar mañanera la que nos acerca al extremo más occidental de la Montaña de Montserrat. Nuestro objetivo: las Torres de Castellferran, cuya ubicación no queda clara en los mapas, pero sí su altura. 


Aparcamos a mediodía en la carretera del Coll de Can Maçana y nos preparamos para la ruta, de la cual escasea la información, aunque en parte recorre GR.


En esta ocasión, el color de las marcas a seguir es el GROC.


Irene estrenando new-look con una sola coleta en el pelo ha querido traer su gorra de la Pantera Rosa e ir como papi y mami.


Foto de inicio en la misma carretera del Bruc.


La multitud de marcas es exagerada.


Los primeros pasos nos hacen descender unos metros entre bosque.


Para ganarlos inmediatamente y salir al claro en pocos minutos.


Desde aquí vemos la Torre Alta, donde probaremos de subir más tarde.


El tejado de Can Maçana y a lo lejos les Agulles de Montserrat.


Primer obstáculo, una de las primeras trepadas que salvaremos durante la ruta. Todas ellas aptas para niños acostumbrados a pisar piedras, como es el caso de Irene.


Posando a media trepada.


Si huele y no pincha: es romero; si pincha y no huele: cuidado con  las aliagas.


Los tres con la Torre Alta al fondo.


¡¡¡ Adiós !!!


El calor aprieta en estas horas centrales del día.


Así que un poco de descanso nunca viene mal.


Iván dormido en su primera visita a Montserrat.


Seguimos adelante. Irene me indica por dónde trepar este muro de roca.


Ayudando a mamá y a Iván.


Esta claro por dónde seguir en todo momento porque no escasean las señales amarillas en todo el recorrido.


Últimas trepadas antes de llegar al Coll de les Tres Torres, donde seguiremos hacia la Torre Baixa.


El GR nos acerca a la solitaria y derruida torre del castillo.


Al que llegamos tras una hora y media a ritmo infantil. Su altitud apenas llega a los 791 m.


Vistas desde el balcón natural que hay cerca de la torre.


Una vez coronada la Torre Baixa, nos acercamos de nuevo desandando el GR hacia el Coll de les Tres Torres donde decidimos parar a descansar de nuevo y avituallarnos.


Allí nos despedimos durante un rato mientras yo me he ido a explorar la zona.


Mientrastanto Irene se sacaba las piedras de la bota.


Decido subir por la vía directa, un sendero muy empinado marcado con hitos que ataca de frente los pocos metros que nos separan de la cima.


Paso por un angosto sendero rodeado de pinos en fuerte ascenso.


Y finalmente, tras unas trepadas sencillas me planto en la cima.


Torre Alta, 842 m.


Vistas desde la Torre Alta hacia Montserrat. Son identificables muchas cumbres del macizo. Lástima que no haya más miradores como el que ofrece esta cima en los aledaños de Montserrat.


Croquis de una vía partida en la que mostramos en verde la parte apta para todos los públicos y en rojo, la parte que NO ACONSEJO realizar con niños pequeños.


En total nos ha salido una ruta de unas 4 horas que a paso rápido de adulto se puede cubrir en poco de menos de una hora