5 de maig de 2012

PEDRA GENTIL, EL DOLMEN

Siguiendo nuestro periplo para conocer las rutas cercanas a casa, hemos ido a visitar uno de los múltiples monumentos megalíticos de la zona. En concreto el Dolmen de Pedra Gentil, muy accesible desde la zona de Sant Celoni. Seguimos la carretera que desde dicha localidad se acerca a Vallgorguina y nada más entrar en el pueblo, nos desviamos a mano derecha y cruzamos la riera por un puente. Allí mismo se indica el inicio del sendero circular que nos acercará al dolmen. Debemos dirigir nuestros pasos hasta la cercana depuradora de aguas de la población.

Comenzamos a caminar por una pista bastante ancha siguiendo el GR pero pronto la abandonamos tras casi ser arrollados por una docena de motos a todo gas.

Decidimos adentrarnos en un bosque de verdes brotes huyendo del mundanal ruido.

Y pronto localizamos un perfecto senderillo que se adentraba en los llanos cercanos a la depuradora.

El agradable paseo nos permite estirar las piernas antes de acometer la ascensión hasta nuestro objetivo.

A lo lejos ya intuimos el Turó de Pedra Gentil de 321 m.

Abandonamos los llanos con el Corredor-Montnegre a nuestras espaldas.

Al monte hay que ir bien preparado SIEMPRE: con ropa adecuada, calzado y métodos de orientación.

La cúpula de hojas verdes que nos cubre.

Nos obliga a detener el paso y extasiarnos contemplándola.

Curiosa formación de árboles en racimo. No había muchos que nacieran en solitario.

Abandonamos la compañía de las aguas de la riera para seguir adelante por el sendero marcado en verdiblanco.

Princesas.

Encrucijada. Nuestra ruta nos obliga a coger el ramal de la izquierda.

Una vez en el camino correcto, seguimos adelante sin demasiadas prisas.

Un ratito después, el calor aprieta e Irene se apunta a la opción del porteo.

Mientras Irene dormita un rato, la pista asciende rápidamente y nos ofrece magníficas vistas sobre el Montseny.
Hay que ver lo retorcidos que son algunos...

Postal.

Corredor- Montnegre desde el camino.

Seguimos esperando.

Finalmente, el sendero nos conduce a una ancha pista apta para vehículos justo bajo el dolmen de piedra de Pedra Gentil.

Al que se llega tras superar el laberinto de raíces que tapizan el suelo.

Últimos metros.

Llegamos al dolmen mientras Irene todavía dormía, así que nos hicimos la foto de rigor con ella todavía a la espalda.

Seguimos adelante buscando pequeños hitos en forma de dolmen.

No tardamos en coronar el cercano Turó de Pedra Gentil que con su modesta altura ofrece pocas vistas.

Aunque, eso sí, magníficas sobre el Turó de l'Home.

Un ratito después, la pequeña princesa de casa se ha despertado con ganas de ver la "casita de piedras" que le habíamos prometido.


Así que hemos regresado sobre nuestros pasos para ir a visitar el domen otra vez y que ella se entretuviese un poco.

La pequeña lo ha pasado en grande entrando y saliendo del monumento.

Foto familiar al completo.

Arriba.
Abajo.

Con papi.

Saliendo.

Así aprovechamos para mostrar las diferentes caras que tiene el dolmen.

Como no, papá se ha subido arriba para ver qué se veía desde lo alto.

Viendo que el calor era sofocante a estas horas, hemos decidido no hacer la ruta circular, así que rápido descenso por el GR y en un ratito nos estamos refrescando en el coche.

Magnífica y sencilla ruta para hacer con niños y embarazadas en avanzado estado de gestación por la sencillez del recorrido y las estupendas posibilidades que ofrece la excursión.