22 de març de 2013

CASTELL DE CAN PRAT

Segunda visita en menos de un mes a la zona del Montseny en Gualba. Nos quedamos prendados del pico situado tras la masía de Can Prat. Estuve buscando información y descubro que es el Castell de Can Prat, Hay sólo una duda, ya que no encuentro demasiada información; ¿Será ese pico esbelto el Castell o queda por detrás y ese es sólo uno de sus picos satélite?


Seguimos en coche por la pista que sube desde Gualba hacia Riells y avanzamos un poco en dirección a Can Berenguer. En una curva cerrada a la derecha dejamos el coche y visitamos un encajonado paraje que bien podría haber sido el punto de inicio de la ruta, pero en la parte baja lo que parecía un sendero pronto se convierte en una zona bastante impracticable; así que decidimos no arriesgarnos a perder la mañana y salimos hacia Can Prat por la pista.


No sin antes sacar unas imágenes de los pekes en sus respectivas mochilas.


La que iba loca perdida era Kira, tras unas últimas excursiones quedándose en casa.


Finalmente desistimos del intento de recorrer este paraje y descendemos los pocos metros que hemos subido.


En la pista, buscamos la entrada de la Masía de can Prat, marcada con una piedra grabada.


Irene ya ha visto que ese tipo de sendero es más fácil para correr un poco y ya nos ha pedido bajarse al suelo.


Pocos metros más arriba ya vemos Can Prat. Lo dejamos a nuestra izquierda para ascender por la pista que gira bruscamente a la derecha alejándose de los edificios principales.


Más tranquilos, alejados de la zona guardada por los perros de la finca, seguimos por la cómoda pista.


Pasamos a tocar de los corrales de la masía, pero dan aspecto de no estar en pleno rendimiento. Una zona que, de noche, no debe de ser muy agradable de recorrer solo.


Dejamos atrás los corrales y nos adentramos en una zona marcada con advertencias de la presencia de abejas. Hay un montón de panales a pocos metros del camino. Pasamos rapidito y sin detenernos para evitar algún susto.


Irene, cada vez más suelta en el monte.


Una bifurcación. Hay que tomar la dirección lógica, la que va por el medio. Las otras dos (a derecha e izquierda) están menos pisadas.


Turó de Berenguer y Turó de Moixell observan silenciosos nuestras evoluciones en el monte.


Aquí me paro y tu te sientas a mi lado.


Papi y Mami. Copyright by Irene.


Parece que nos volvemos a cansar un poco.


A la espalda y seguimos adelante. Estamos en la última curva bajo el Castell Xic. Vamos a flanquear un buen rato antes de atacar la subida al collado.


Para ello, un poco de fuet y un buen trozo de queso nos permitirán recuperar fuerzas.


Iván, sigue dormidito a la espalda.


Kira, copyright by Irene.


Kira es mi perra y la quiero mucho. ¿Me haces una foto con ella?


Hemos vuelto a ser tres para caminar. ¿Me das algo de eso que tienes para comer?.


Tu entretente con las fotos que mira lo lejos que se han ido estas dos.


El terreno poco a poco se va convirtiendo en un sendero, ancho, pero más complicado para las piernas de una niña pequeña de menos de 3 años.


El flanqueo rodea toda la montaña y nos acerca adonde parece que podríamos haber llegado de haber subido por el barranco donde hemos aparcado el coche.


El sendero de nuevo asciende y nos permite descansar en alguna de las últimas curvas.


Espagat.


En ocasiones parece que se multiplican mis chicas.


Kira nos va esperando, tiene ganas de ir rápida pero hay que ir al ritmo de los más lentos del grupo.


Mira, papi ,qué palo me he encontrado!!


Has visto esta piedra tan grande?


De nuevo el sol nos calienta de nuevo y de nuevo regresamos al suelo.


Cada vez nos queda menos, estamos llegando al collado. A la derecha se intuyen las rocas de la cima.


Esto... ¿puedo coger unas piedras para casa, si us plau (pu pau?).


Menuda cuesta nos queda para llegar al collado, parece pensar Kira.


Nos percatamos de que hemos perdido la gorra de Irene por el camino. Luego la localizaremos en los inicios del camino tras los corrales; pero mientras tanto, la de mamá me sirve un montón.


El sendero nos hace terminar la etapa en alto tras un incómodo pedregal.


Mis princesas.


Por fin el collado, desde aquí la pista sigue hacia la zona del pantano de Santa Fe de Montseny.


Pero nosotros descansaremos unos instantes antes de acometer el último repecho.


Un estrecho senderillo se acerca a la parte alta de la montaña, parece ser que el Castell de Can Prat es algo más alto que el esbelto pico que se observa desde abajo.



Iván, se despierta oportunamente al llegar a los últimos metros.



Mami, ¿Me ayudas?. Este camino es difícil (palilil).


Un paso más alto que para Irene se convierte en una entretenida trepada.


¿Descansamos un poco?



Incómodos pasos antes de alcanzar la cumbre, que ofrece un pequeño rellano para quien no quiera trepar el último metro sobre las peñas cimeras.


Foto finish a 779 metros en el castell de Can Prat. Parece haber paso hacia el Castell Xic, pero lo dejamos para otra ocasión, que el tiempo se nos echa encima y queremos regresar con luz.


Un vistazo a la otra vertiente por donde sigue la pista del pantano.



Castell de Montsoriu.


Corredor-Montnegre.


Bueno, id vosotros delante que a mí me da la risa.


Sí, eso, id delante que yo descanso un poco más.


Curiosa piedra con el número...


El regreso ha sido bastante más rápido que la ascensión, ya que los nenes han ido en la mochila todo el rato ya que íbamos buscando la gorra perdida. una vez abajo, he confirmado que no hemos subido el esbelto Castell Xic sinó el más alejado y cercano al collado, Castell de Can Prat.


Os dejo un croquis sobre ortofoto de la ruta que, extrañamente, no está marcada en los mapas. De hecho la pista no figura más allá de los corrales de Can Prat. Todo un misterio.



1 comentari:

Marc Bota ha dit...

Bueno familia, bonita ruta os habéis sacado de la chistera. No conocía la presencia de este castillo tan cerca de casa Creo que algun día tendré que ir a investigar.
Salut!