21 d’agost de 2013

SESTRALES ALTO Y BAJO

Son las 6:40 de la madrugada, amanece un nuevo día en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Hemos pasado la coche a más de 1700 metros totalmente solos. Un lujazo en pleno agosto. A medida que el Pirineo despierta, nosotros también. Hemos orientado la tienda al este para poder ver la salida del sol.


Poco a poco los peques se despiertan y, asombrados, celebran que la noche la hemos pasado en la "Casita Azul". Recordemos que llegaron al lugar en brazos de Morfeo.


Nos despertamos sin prisa, ya que tenemos todo el día para nuestra ruta de hoy.


Que no es otra que la ascensión a los Sestrales, Alto y Bajo, desde el collado de la Plana Canal. Éstos empiezan a recibir sus primeros rayos de sol.


Salida del sol por encima de las altas cumbres, lejos queda la hora en que el sol es un melocotón rojo en el firmamento, estamos rodeados de demasiadas cimas.


Irene se encapricha de los fideos que no terminé ayer noche, así que desayuno completo con pasta y fruta.
.

Desmonto la tienda rápido ya que un guarda del parque, que no se percata de nuestra presencia hasta que le saludo, me dice que tengo que desmontarla, que no está permitido vivaquear en la zona a menos de 1800 metros (estamos a 1741 metros en el collado). Me advierte que si suben los agentes forestales quizás nos multen.
Es curioso, porque la línea de señales que indican el límite del parque queda algo alejada de nuestra posición por lo que estrictamente no estamos en el interior del parque. Pero da igual, estamos terminando de recoger y no es cuestión de ponerse a filosofar a las 8 de la mañana con el pobre guarda que llegaba más dormido que nosotros.
Así que terminamos de preparar todo y nos encaminamos al punto de inicio de la ruta en el propio collado junto a la barrera que cierra el paso al interior del Parque Nacional. por delante unos 350 metros de desnivel teórico, que con los continuos sube-baja, seguro que alcanzaron los 500 metros de desnivel acumulado.


A por ello. Los primeros metros, de bajada por terreno incómodo lleno de socavones.


Familia de sombras en la hierba mojada.


El sol molesta bastante a estas horas y ya comienza a calentar. Prohibido subir sin llenarse de protección solar.


Las primeras rampas ascendentes son fuertes, pero agradecidas, ya que pronto nos dan vistas a las cumbres nevadas.


A lo lejos va quedando el coche y nuestro vivac.


A media ladera del Tozal de la Fueva, unos hitos se dirigen hacia el camino que ladea la montaña por una de sus vertientes, la este, evitando la subida a la cima.


Iván se apunta a ir con papá si encima le presta sus gafas Irene.


El camino,a media ladera, custodiado por la Suca y las Tres Marías.


Enfrente, los Sestrales, todavía muy lejos. A pesar de las perspectivas, son unas cimas bastante alejadas.


Iván, que no quiero comer piedras...


Castillo Mayor y Peña Montañesa entre brumas.


Tras un rato de flanqueo, alcanzamos el collado dela Mallata Fueva, donde una construcción destruida nos recibe. A lo lejos podemos ver los paredones del Pico Mondoto al otro lado del Cañón de Añisclo, que hemos preferido visitar desde las alturas.


Agradable paseo por el amplio collado antes de ascender de nuevo por las empinadas laderas que tenemos delante.


A nuestra espalda ya se intuye el Collado de Añisclo que da paso al Valle de Pineta.


Admirando el paisaje antes de proseguir.


Desde el Collado de Añisclo y de derecha a izquierda, ya se disfruta de la Punta de las Olas, El Añisclo, El Perdido, Cilindro, Picos de las Cascadas y La Torre, todos ellos de más de 3000 metros de altitud.


El multihitado recorrido es o puede ser muy complicado en caso de niebla, así que cuidado con subestimar el recorrido.


Nos detenemos en la parte alta, junto a una zona vallada del sendero para descansar un rato, coger fuerzas y disfrutar del paisaje, que es lo mejor que se puede hacer en este punto. 
Una de las imágenes que hemos venido a buscar en estos días.


Al rato de estar allí, y habremos estado como una hora de descanso contemplativo, una familia de jabalíes transita a media ladera a unos cien metros de nosotros sin percatarse de nuestra presencia. Doy un salto hacia la mochila en busca del teleobjetivo y eso ha puesto en alerta a Kira que se ha puesto a ladrar y ha ahuyentado a los animales que se han perdido ladera abajo en dirección a la zona del Reguero.


Jabalíes en plena carrera.


Tras el momento de nervios, más tranquilamente nos tomamos la foto familiar con el magnífico telón de fondo que ofrece el lugar.


Más de cerca las Tres Sorores y la Punta de las Olas.


Iván se ha permitido un gateo en condiciones con su nueva mochila (Gràcies tieta).


Unas trepaditas tampoco han faltado.


Es hora de seguir nuestro camino, de nuevo descendiendo unos metros y caminando hacia el Puntón Royo, que nos espera a 2012 metros


Nos acercamos con cuidado al vertiginoso Cañón de Añisclo con sus impresionantes cortados.


Y seguimos ascendiendo por cómodo terreno ampliando cada vez más la panorámica.


La Brecha de Rolando, otra maravilla de la naturaleza que no pensaba poder contemplar desde aquí, aunque un poco lejana, eso sí. A su lado el Casco de Marboré.


El camino en este punto ya se torna muy cansino, apenas asciende y no termina de llegar arriba. 
A pesar de que las panorámicas que ofrece son magníficas.


Finalmente alcanzamos los 2101 metros de altitud del Sestral Alto, totalmente en solitario.


Sierra de Tendeñera.


Cordal de tresmiles de Ordesa, con el Cañón de Añisclo en la parte baja de la imagen.


Pico Posets o Llardana (segunda elevación de los Pirineos).


Muy cerca, pero no tanto, se encuentra el Sestral Bajo que, a pesar de los calores que sufrimos, decidimos ascender.



No sin antes deleitarnos con la presencia de un rebaño de cabras.


Que hace las delicias de los más pequeños.


Impresionante cañón el de Añisclo.


El terreno que nos queda por recorrer es algo más incómodo que el que hemos ascendido esta mañana.


Un lapiaz en toda regla nos espera. Si perderse antes era complicarse, perderse ahora... 
Mejor evitar esta ruta con niebla, que total, tampoco ofrece nada más allá de las espléndidas vistas que hay.


Un lirio que todavía permanece florecido.


Casita de marmotas. ¿Dónde se han escondido este año?


Descendiendo la primera parte del lapiaz.


Y entrando en la segunda, todavía en descenso.


El Sestral Bajo con su gendarme, el Fraile.


Esbelta aguja llamada el Fraile.


Una última dificultad en el sendero que se acerca peligrosamente a los abismos de Añisclo.


Nos queda un rato todavía sin apenas bajar.


Ni subir.


Más terreno kárstico.


El Sestral Alto. ¿Parece una cara o es que tengo sed?


Pasillo de los campeones.


Sestrales Bajo, 2075 m.


Cañón de Añisclo.


Pareja de chovas piquigualdas.


De regreso, echamos en falta un poco de agua y empezamos a delirar viendo caras en las rocas.


Pero lo llevamos de la mejor manera posible racionando el líquido elemento al máximo.


Todavía nos queda un largo camino que recorrer antes de llegar al coche.


Las mariposas azules se posaban en la mochila, en las botas e incluso en los dedos de la mano.


El Castillo Mayor y la Peña Montañesa, con mejor luz que esta mañana.


Los últimos metros han sido muy pesados antes de alcanzar el punto de inicio. Mucho calor y ganas de beber. Dado el cansancio que llevamos y las pocas ganas de movilizarnos, decidimos echar un ojo a la cabaña de pastores de la Plana Canal, a escasos 5 minutos de la barrera donde tenemos el coche.


Los peques disfrutan con la presencia de un rebaño de vacas mientras nos vamos de expedición a investigar.


Vamos a ver qué tal está la casita y también a ver si encontramos agua en la fuente que señala el mapa.


Olvidadlo, muy estancada y con la cantidad de ganado... mejor aprovechamos las reservas que hay en el coche y mañana ya cargaremos.


Viendo que las condiciones de la casita son más que óptimas decidimos pasar la noche allí. Nos despedimos de Joaquín y su familia a quien hemos conocido hace unos minutos en el aparcamiento y emprendemos el camino hacia el refugio cargados con las máximas comodidades que me permite cargar la espalda. Sólo faltó el colchón hinchable.


El refugio de la Plana canal, a 1741 metros, consta de dos partes: una con chimenea y dos bancos de piedra y otra, más precaria con sólo cuatro paredes. Ambas estancias están limpísimas, hecho que se agradece viendo como están ciertos refugios del Pirineo.


En la puerta del refugio antes de preparar los trastos para dormir.


Nos espera otra noche estrellada sin nubes.


Organizados los sacos en el suelo, nos disponemos a preparar la cena.


Unos fideos de primero.


Un poco de butifarra de segundo.


Kira atenta a ver si cae algo...


Con las vacas que se acercan y se alejan de la casa a su voluntad.


Una visita tardía antes de ir a dormir. Así no hay quien acueste a los pequeños.


Parece que hasta que no se ponga definitivamente el sol, tenemos jaleo para rato.


A eso de las 8:30, el sol comienza a descender y los pastos quedan en sombra. La mayoría del ganado comienza a moverse hacia sus lugares de descanso.


Pero todavía nos queda el cartucho de la ventana para seguir viendo a los animales...


Al final conseguimos meter a todo el mundo en el sobre y cerrar los ojos.


Con tranquilidad y sin vacas ni luz, el resultado es casi inmediato.


Mañana nos espera un nuevo día de montaña, así que nos despedimos...


Un croquis de la ruta desde la tienda y la situación de la cabaña donde pasamos la coche que, por cierto, está habitada por un pequeño ratoncito de campo de color negro que vi al llegar por la tarde y que se hizo el escurridizo durante toda la coche a pesar de que le estuvimos escuchando sobre nuestras cabezas.

5 comentaris:

Kepa ha dit...

Tenéis mucho mérito...

JonYmao ha dit...

Guapo el recorrido y guapo el poder (y querer) llevarte a los crios a una de esas. Menudos borricos campestres te han de salir jajaja.
Saludos

ALBONTZA ha dit...

De nuevo os habéis dado un paseo por las nubes.
Vaya días más buenos que os salieron, se ve en las fotos tranquillidad.
Andando con los críos, de repente los jabalíes que para ellos y muchos de los mortales será la primera
vez que vean a tantos en grupo.
De nuevo recuerdos de ayer mismo.
Que envidia me dáis.
Dos años justos.
Hoy tiene 29.
El del Balaitous ha venido tocado de la rodilla, el traumatólogo le ha dicho que un mes de reposo.
Al día siguiente los amigos hicieron Infiernos y él con las ganas se quedó en el refugio.
Ya habrá tiempo para todo, hay que saber repartirlo bien.
Vamos lo que estáis haciendo vosotros ahora mismo con esa pareja de "pajaritos" que tenéis entre manos.
Me ha encantado poder ver esos recorridos que habéis hecho con los pekes.
Estoy seguro que los valores que vean ellos en lo que habéis hecho esos días les marcarán en un futuro.
La vida es muy sencilla, no nos la compliquemos más de lo que es.
Sorte ona bikote. Suerte buena pareja.
Agur bero bat.

MACC ha dit...

Brutal.
Enhorabuena, hay que tenerlo muy claro para meterse con los crios pequeños en estas "aventuras".

Julio Mendiak ha dit...

Ya veo que habeis estado disfrutando de la montaña en familia, vaya gozada y que "animaos" que sois.

La fotos, preciosas. Buenos recuerdos os llevais de los Sestrales