21 de setembre de 2013

EL MORDISCO DEL DIENTE DE LLARDANA

Viernes por la noche. Hemos llegado al aparcamiento de la Cascada de Espigantosa en Eriste. Llevo varias horas de viaje: desde casa hasta BCN en coche y luego tren hasta Reus (la logística familiar tiene estas cosas). Allí me reúno con Luis y emprendemos viaje hacia Eriste en el Valle de Benasque.
Noche más o menos plácida con luna llena. No vamos a demorarnos mucho en nuestro despertar ya que tenemos un horario que cumplir que, aunque flexible, es un tanto exigente.
Partimos sin prisa pero sin pausa del aparcamiento a 1550 m a las 6:03 a.m. Es noche cerrada todavía, aunque la luz de la luna nos ilumina un poco entre los árboles del bosque.



Los primeros compases de la ruta son por pista de tierra hasta llegar a la Cascada de Espigantosa, cuyo estruendo ensordecedor nos indica que vamos por el buen camino.


Próxima parada en el refugio de Ángel Orús, punto de partida de numerosas ascensiones, la más famosa al Posets o Pico Llardana. Nos separan 550 metros de desnivel por el valle de Eriste.


Vamos tranquilos pero a buen ritmo subiendo por el camino del bosque: cómodo de subir, pero horrible al bajar.


Las luces de la mañana empiezan a clarear el cielo sobre las 7:30 a.m.
Estamos llegando al refugio.


Ahora yo con el refugio en lo alto de la colina.


Última rampa hacia el refugio.


El sol parece que quiere asomarse en breve por entre los picos.


La luna llena se empieza a esconder en el collado.


Por fin llegamos, cumpliendo bien el horario al refugio. No se ve ni un alma.


Pero ésta seguro que ha visto partir a más de uno hace un rato de buena mañana.


Paramos detrás del refugio para hidratarnos un poco y descansar unos minutos. Aprovechamos para meditar un rato sobre nuestra ascensión: OOOOOHHHHHHMMMMMM.


Una vez hemos reposado unos minutos, nos encaminamos hacia la ruta normal al Posets.


Dejamos atrás el refugio cuando el sol todavía no domina el cielo.


Unos metros más arriba perderemos de vista el refugio y encararemos la senda que nos ha de acercar a la Canal Fonda, pero todavía nos faltan muchos metros por caminar.


Nos iremos acercando poco a poco al Valle  de Llardaneta.


Por fin el sol hace acto de presencia e incendia las rocas del Forcau.


Así como la Sierra de Llardana.


Pasillos de roca granítica pintados con marcas de GR nos reciben.


El segundo de los pasillos nos acerca a la siguiente indicación.


Un cruce de caminos que debemos seguir en dirección a Viadós para buscar la entrada de la Canal Fonda.


En pleno Valle de Llardaneta y con el sol ya como amo y señor del cielo, vemos por primera vez nuestro objetivo: el Diente de Llardana.


Posando con el Diente de Llardana.


Debemos cruzar las aguas del Torrente de Llardana por un puente de metal en unas condiciones cuestionables...


Cuidado con los hierros retorcidos del puente.


Nos encaminamos por la autopista hacia la Canal Fonda.


A nuestra espalda la Cresta del Forcau.


Poco a poco vamos terminando de remontar el Valle de Llardaneta...


... y nos acercamos a la Canal Fonda por la Rue Royale. 
A ambos lados de la canal, el Diente de Llardana por el este y las Tucas Alta y Baja por el oeste.


Por fin entramos en la Canal Fonda que suele conservar nieve hasta bien entrado el verano. Hoy termina la estación estival y la nieve está presente nada más entrar en la canal, aunque podemos evitar pisarla subiendo unos metros por el inmenso pedregal.


Flanqueando por un resbaladizo sendero de piedra suelta (más comprometido que la ascensión final al Diente).


A mitad de canal, un neverito testimonial que hay que atravesar.


Autofoto con la nieve de la parte baja de la Canal Fonda, la que acabamos de superar.


Por delante, de nuevo en terreno dominado por el sol nos espera un último repecho pedregoso e incómodo y un nevero evitable subiendo por las rocas de la derecha antes de llegar al collado del Diente.


Últimos metros de piedra con la Canal Fonda a mis espaldas.

Sobre el camino, los paredones del Diente de Llardana.



Llegamos al último nevero antes del collado. Es evitable por la zona de la rimaya durante un rato. 


Al final hay que encaramarse a la roca para evitar el hielo.


Llegamos al Collado del Diente (3010 m) dentro del horario previsto y nos permitimos el lujo de descansar un rato antes de atacar su esbelta cima.


Sin duda una de las montañas más bonitas del Pirineo.


El ratito de contemplación nos permite adivinar cómo atacar la cumbre.


Así que, una vez llenado el buche, dejamos escondidas las mochilas tras unas rocas alejadas del transitado paso hacia el Posets y nos encaminamos hacia arriba.


Cuanto más nos acercamos más inexpugnable parece, ¿verdad?.


Nuestra ruta sigue por las fajas de hierba y roca que cubren la parte este de la montaña.


Hay que ir echando de vez en cuando las manos.


A pesar de que la mayoría de hitos van más abajo, nosotros decidimos atacar la ruta más bien pegados a las paredes de roca de nuestra derecha evitando así la sensación de vacío.


Superada la zona más empinada, hay que dar un giro hacia nuestra derecha según subimos para alcanzar la arista cimera y la antecima del Diente de Llardana.


Sólo nos queda recorrer una corta arista muy sencilla aunque impresionante,eso sí, para llegar al hito de cumbre que se vislumbra al final.


Las vistas son impresionantes en todas direcciones y más con el espléndido día que estamos disfrutando. Nos rodean grandes macizos como el del Perdiguero.


El monarca Aneto.


Me estoy entreteniendo con las fotos y Luis está llegando a la cima.


Me saco una autofoto con el Posets a mis espaldas y me lanzo a por la arista.


El último tramo de arista, que debe transitarse por el filo es el más expuesto a pesar de ser bastante sencillo de recorrer.


Cumbre del Diente de Llardana a 3094 metros según el mapa.


Desde aquí seguimos nuestro trabajo de identificar cumbres: las Forquetas en primer término y el macizo de Cotiella a lo lejos.


La impresionante cresta del Espadas al Posets preside la zona con su colección de picos de más de tres mil metros de altura y que culmina en la segunda cota más alta del macizo, el pico Posets o Llardana de 3375 m.



En su cumbre se agrupan multitud de montañeros a estas horas de la mañana. Son las 11 a.m.
Nos ha costado 5 horas de ruta cubrir los más de 1500 metros de desnivel positivo desde el aparcamiento, paradas incluidas.


Antes de marchar, una última foto a los ibones de Posets, flanqueados por la Sierra de Llardana por el sur.


Recorreremos la cresta de nuevo en sentido contrario para descender de nuevo al collado.


Terreno relativamente sencillo si se está habituado a transitar por zonas similares pero tremendamente expuesto en caso de caída. 


Prohibido tropezar.


Descenderemos los últimos metros expuestos intentando encontrar los pasos más sencillos que ofrece la ladera del monte hasta que finalmente llegamos a zona mucho menos expuesta donde nos relajamos y podemos seguir buscando nuevas imágenes del coloso recién conquistado.


Curiosas líneas en la roca de distintos colores y texturas.


Roca buenísima para el agarre y la adherencia, mejor incluso que el granito que encontramos cerca del refugio muchos metros por abajo.


Enfrente mismo, la romería al Posets.


Merecido descanso en el collado donde recuperamos las mochilas. Decidimos no demorar más nuestra partida, así que dejamos el collado y destrepamos la roca que nos acercará de nuevo a la Canal Fonda.


Que no se diga que no hemos pisado nieve.


La bajada por la canal la haremos casi corriendo, ya que en muchos tramos la piedra pequeña y suelta permite el deslizamiento. Aunque en el último tramo, una roca suelta me ha hecho perder el equilibrio y he acabado en el suelo algo magullado.


Se puede decir que el Diente nos ha permitido nuestra conquista pero se ha reservado un buen mordisco antes de dejarnos marchar. 



Nos despedimos del Diente de Llardana y encaramos la bajada hacia el refugio sin perder velocidad apenas.


El Torrente de Llardana baja bastante cargado de agua a pesar de las fechas en que estamos.


Cruzamos de nuevo el puente con el Corbets de fondo.


De nuevo seguimos marcas de GR ahora con ganas de llegar abajo a descansar un rato.
Muchas personas subiendo a esas horas con el calor que empieza a apretar.


Llegando al refugio justo después de mi rodillazo a la roca. El que me ha hecho bajar un poco tocado durante la última hora de recorrido.



El Valle de Eriste, ahora sí lo vemos.


Detalle del río de Eriste.



Pozas que invitan al baño, pero hoy no.


Últimos repechos en el descenso.


Una serpiente de madera en el borde del camino.


Finalmente la Cascada de Espigantosa, que nos recibe justo antes de llegar al aparcamiento.


En total serán ocho horas y media de recorrido que nos permite coger el coche a una hora prudencial para llegar a casa a merendar el brownie de chocolate que nos tiene preparado Carmina.

2 comentaris:

Luis Dorado ha dit...

Vaya día tuvimos Marc,todo salió perfecto y llegamos pronto a Cardedeu.Por cierto no había oído ni leído nada de eso de la Rue Royale,pero si tú lo has puesto será por algo.
Un abrazo.

MARC ha dit...

La Canal Fonda es conocida como Ruta Real o Rue Royale. Eso he leído en otros blogs.