10 de novembre de 2013

DOLMEN DE CA L'ARENES

Hoy hemos querido aprovechar la mañana cerca de casa y nos hemos desplazado al Corredor, más concretamente a la zona de Can Bosc de donde parte la ruta circular propuesta por el parque para llegar al Santuari de Corredor pasando por el Dolmen de Ca l'Arenes.
Puesto que vamos un poco tarde, decidimos ir de Can Bosc al dolmen y regresar, aunque al final hemos acabado haciendo una circular por las pistas de Ca l'Arenes evitándonos así las subidas y bajadas continuas del camino.


Bien formalitos en los prados de Can Bosc mientras preparamos la mochila.


Primeros pasos de la mano de mamá.


Dejamos un prado a mano derecha y nos adentramos en el bosque por un ancho sendero muy bien señalizado con postes de color verde y blanco que marcan el SL-C 80.


¿Me miráis?


Esperadme que llego.


Y como os entretenéis, os adelanto.


Irene entretenida recolectando cosas para el cole.


El sendero se encajona en este congosto protegido por pinos.


Pero rápidamente pierde espectacularidad cediendo terreno al bosque.


¿Esto se come?


Equilibrios en la hojarasca.


Del sendero principal sale un senderillo a mano izquierda que nos sitúa en lo alto de un pozo de hielo, el mayor de los cinco que hay en el término de Dosrius.


Irene se ha dormido a su hora.


Disfrutamos del poco colorido otoñal que presentan las hojas caducas en zonas ampliamente dominadas por pinos, encinas y alcornoques.


Foto familiar que nos ha sacado un amable buscador de setas.


Helechos en otoño.


Precioso platanero sobre nuestras cabezas.


El siguiente punto de control lo encontramos en la Font del Ferro.


Seguimos por cómodo terreno hasta la bifurcación de Can Miloca.


Desde donde se obtienen magníficas vistas del Montseny.


El deporte de hoy ha sido recolectar madroños, que se encuentran en estas fechas en su punto justo de maduración.


A por ellos.


A ver, que pienso qué más hemos cogido hoy...


Ah, sí: ¡castañas!


En la zona de la masia de Ca n'Arenes, toca descender un buen tramo por bosque hasta en fondo del barranco.


Tras remontar unos metros desde ese punto, llegamos al objetivo de hoy: el Dolmen de Ca l'Arenes.


Todos despiertos, todos contentos, todos juntos.


Tanto uno como otro se han entretenido un buen rato entrando y saliendo del dolmen.


Aunque Irene (que ha crecido desde la última visita) se ha quejado de que quería que quitasen el techo porque le molestaba...


El regreso lo planificamos por donde hemos venido, al menos de momento.


Pero un vientecillo húmedo y frío se ha adueñado del bosque y hemos decidido acortar la ruta por la masía de ca l'Arenes. No sé si acortamos terreno, pero los caminos son mucho más cómodos.


Bordeando Ca l'Arenes con Irene bien abrigada con la sudadera de papá.


El alcornocal.


A nuestra espalda el Pic de Corredor.


Qué bonito es salir de casa un domingo.


Grandes pinos nos cubren la cabeza.


Enorme seta. Como no conocemos, mejor desecharla.


Finalmente cerramos el circuito regresando a Can Bosc dando por terminada la ruta de hoy.


Llegando a casa descubrimos un árbol que presenta todo la paleta de colores posibles en este otoño.

1 comentari:

Anònim ha dit...

Ese lindo arbol es un joven arce...y como bien dices en otoño ofrece una variedad increible de tonalidades. Es mi preferido.
Ah este finde hacemos con los amigos la ruta...seremos unos 20 entre mayores y chiquis y sin duda sera genial.
Gracias por tu aporte y no dejes de gozar en compañia de los tuyos del placer de un buen paseo por el monte!
Salut