3 de novembre de 2013

TORRASSA DEL MORO CON 15 MESES

Hoy ha coronado Iván su primera cima sin ir porteado en ningún momento. Ha sido una cima modesta, la Torrassa del moro en el término de Llinars del Vallès. Poco desnivel y nada de peso aunque sí un camino muy incómodo incluso para los adultos.


Hemos dejado el coche en un rincón de la pista que sube desde la carretera de Dosrius, donde hemos ido a cargar algo de leña para el invierno.


No ha sido fácil salir de casa, más aún con la recién recuperada Irene, tras dos semanas malita con fiebres y vómitos. No estaba para muchos trotes la pobre.
Aunque esta mañana estaba animada, ya que...


... íbamos en busca del fruto del madroño: dulce y sabroso.


Mientras Irene recoge sus madroños, Iván se prepara estirando un poco la musculatura.


¡A por ellos, que son pocos y cobardes!


Primeros compases por pista, aunque enseguida la abandonaremos.


Con Papi de la manita.


Las chicas nos adelantan y hay que ir solicitando que se detengan para que Iván pueda seguir un ritmo cómodo. Es decir, el de coger cada piedra del camino y meterla en la boca a ver a qué sabe.


Tras un metro y medio de desnivel, ya llevamos los pantalones llenos de tierra. 
Mejor, así no hay que sufrir...


Primeros pasos en la montaña.


Si te caes, te expulsas las manos como quien hace palmitas y seguimos. Así lo hemos hecho.


Un palo a modo de bastón nos puede ir bien


¿Por qué se agachan los peques cuando los adultos nos ponemos a su altura?


Iván con su palo e Irene que quiere ir suelta.


El camino en el que nos metemos es más bien una torrentera muy trillada donde hay que elegir entre la piedra incómoda o la gravilla suelta en pendiente...


Descanso en las piedras del camino.


Los peques con Mami en plena ascensión.


Mira, mira como me desenvuelvo entre rocas.


Irene nos indica la buena dirección para llegar a la cima.


Se adelanta para estar con Papi, pero se para para seguir las evoluciones de Iván.


Censando las hojas de los árboles e intentando saber por qué este año el otoño se está resistiendo tanto en cotas bajas.


A punto de salir de la torrentera para llegar a la pista que llega a la cima.


Madroños bien cargados nos sirven de avituallamiento.


Recordad: rojos, blanditos y que se caen de maduros, es el modo de acertar.


Iván, en un momento dado, se ha tumbado boca abajo a trastear con la tierra. 
¿Qué mejor modo de conocer el terreno que pisas que comértelo?


¿Venís o sigo solo?


Buscando la dificultad. ¿Es innato?


Finalmente Irene se ha sumado a la fiesta de Iván y le ha querido acompañar de la manita los últimos metros.


¿Te ayudo?


Llegando a la cima de la Torrassa del Moro, coronada por una torre de vigía que está abierta los domingos y que se puede visitar.


Atravesando la entrada de la fortaleza.


Subiendo la escalera.


Ahora sí, un poco de ayuda.


Llegando a la zona de vigía.


El Montseny totalmente encapotado se esconde.


En el llano, brilla el sol.


Corriendo en la parte alta de la edificación.


¡Que te pillo!


Foto de cima en lo alto de la torre.


ENHORABONA PETITET, LA PRIMERA DE MOLTES.

2 comentaris:

Anònim ha dit...

Felicitats família la veritat és que no deixeu de sorprendre’ns!!!!!
Una gran gesta pel petitó i molt de mèrit dels pares. A casa tot i que en Gerard té casi els 15 mesos és impensable que ho pogués fer, ja que només fa 50m i ja aixeca les mans al cel reclamant uns braços salvadors...

MARC ha dit...

Ja ja ja. Quin tio en Gerard. Nosaltres ho anem fent poc a poc i sempre amb la motxilla aprop per si un cas que mai se sap quan s'alçaran els braços al cel reclamant A COLL