21 de desembre de 2013

TRON DE L'ESPASA: LA EXCALIBUR CATALANA

Una espada al más puro estilo de la popular Excalibur que desclavó Arturo para reclamar el trono de Inglaterra o la que San Galgano clavó en la Toscana dejando atrás sus años de guerras y dedicándose desde entonces a una vida de recogimiento; se esconde entre las agujas montserratinas. Ambas leyendas se asemejan en la presencia de elementos religiosos cercanos a la roca donde yace la espada, ya que según la leyenda artúrica, Merlín clavó la espada en una roca cercana a una abadía londinense.
La leyenda catalana nos habla del señor feudal Otger Cataló, llamado Padre de la Patria, dueño de uno de los cinco castillos que vestían antiguamente la montaña de Montserrat. En una de las batidas que se realizaban para cazar, tuvo un encuentro con un jabalí que huía de la persecución de su perro Gànguil y el resto de la jauría. La aparición repentina del animal cogió desprevenido al Señor y, no teniendo tiempo para coger su lanza, se decidió por golpear al animal con su espada. El paso del jabalí fue tan rápido que éste erró la estocada y golpeó el suelo con tal fuerza que quedó clavada en la roca. El impacto fue tan fuerte que todos los esfuerzos por desclavarla fueron inútiles. Otger decidió prohibir la caza en todo el territorio mientras no fuese retirada su espada de la roca. Los esfuerzos por retirarla duraron seis días, desde Jueves Lardero (Dijous Gras) hasta el Miércoles de Ceniza (Dimecres de Cendra) día del entierro de la sardina. De nuevo con la espada en la mano, Otger revocó la orden y los frutos de las cacerías regresaron a las mesas. Desde entonces el lugar donde yació la espada se conoce como Tron de L'espasa y se encuentra en las zona más oriental de la montaña montserratina.


Hoy nos hemos dirigido hacia Montserrat para tratar de encontrarla.


Hay diferentes maneras de acercarse al Tron, ya que es de fácil acceso al estar muy cerca de uno de los caminos más transitados de Montserrat, el que va desde Collbató hasta el monestir de Montserrat siguiendo el GR5 Y EL GR172.
Hemos aparcado el coche en el parking superior de las Coves del Salnitre en Collbató donde nos han informado que la barrera de acceso a dicho parking se cierra a media tarde. En caso de alargar la excursión y encontrar la barrera bloqueada tendríamos que llamar a la policía del pueblo para que nos abriesen la carretera...No entiendo esta manía de ponerle puertas a la naturaleza.

Cogiendo fuerzas para poder sacar la espada si la encontramos: un poco de pasta...


Unas mandarinas


Para compartir


Y ya estamos listos para lidiar con este par de monstruos.


Foto familiar en el aparcamiento antes de comenzar a caminar.


El inicio es común a las Coves del Salnitre.


Hay que superar el primer desnivel por unas escaleras bien protegidas hasta la misma puerta de las cuevas.


Abajo va quedando el aparcamiento y más abajo, Collbató.


En este punto abandonamos las indicaciones del Salnitre para seguir adelante por el GR.


Terreno muy cómodo en el Camí de les Feixades que recorre la parte sur de la montaña.


Es un buen paseo para toda la familia.


Con muchos alicientes para los más pequeños.


El sendero se pega a la pared en numerosas ocasiones.


Sombras.


Olivos, madroños y demás nos dan sombra en este claro del bosque, uno de los pocos sitios anchos de la ruta.


Dejamos atrás la canal del pas de la Barra que da acceso al Serrat de les Garrigoses. Un buen puñado de escaladores desafían esta mañana sus paredes.


Llegamos al extremo más oriental del sendero con vistas hacia la Mola, Puig Ventós, Sant Salvador de les Espases...


Cruce de caminos. Aquí se nos juntará el GR6 que viene de Olesa de Montserrat.


El camino pierde su horizontalidad y empieza a subir fuerte hacia el norte. A lo lejos ya vemos nuestro objetivo, pero no sabemos todavía si es ese o no.


Sabemos que hay que ganar el collado de la izquierda siguiendo el GR, pero no conocemos a ciencia cierta la ubicación de la espada, así que vamos especulando un poco.


En este punto hay que extremar precauciones porque el sendero es muy estrecho sobre el abismo.


Un descanso de mochila para estirar un poco las piernas y jugar con las piedras.


En todo momento seguimos las marcas de GR junto con estas marcas amarillas.


Mis princesas.


En un primer momento hemos especulado sobre la posibilidad de que fuese uno de estos dos, pero confirmamos que se trata del Cap de les Canals (635 m)


Mis princesas (2). El otro perfil.


Seguimos adelante por el camino que nos brinda un montón de zetas. Camino cómodo y sencillo aunque se hace un poco pesado en este punto.


Estamos pegados a la pared y muy cerca del collado. Veo un par de puntos débiles de la montaña a mi derecha según subo, pero no caigo en la tentación y sigo adelante en busca de un paso más cómodo. El desvío está cerca, seguro.


Por las imágenes que hemos visto en internet, tengo claro que estamos en el buen camino.


El desvío, mano derecha según subimos, se esconde entre los arbustos. En este punto abandonaremos el GR y nos meteremos entre los matorrales.


Unos pocos metros nos separan de nuestra primera cima.


Vistas hacia los Pirineus, con algo de nieve.


El Prepirineu y la Santa Cova, lugar de ofrendas varias.


Sant Llorenç del Munt y Serra de l'Obac.


Foto de cima en la Fita (635 m), coronada por una trasto metálico. 
Irene ha bautizado la cota como Cim Pàtic.
Iván duerme a mi espalda.


Descendemos unos metros por terreno pedregoso y dejamos la mochila escondida antes de seguir adelante.


Un tramo de arista no apto para cardíacos nos espera. La zona es corta y sencilla de transitar, pero hay que estar atento en todo momento. Mejor no meterse si no se tiene claro lo que te vas a encontrar. Hay que estar acostumbrado a transitar por este tipo de terrenos ya que hay que echar las manos a la roca en numerosas ocasiones.


Las dificultades se terminan al descender por la arista. Encontramos sendero bien trazado y algunos hitos.


Curioso cartel que indica la presencia de abejas.


Subiendo los últimos metros dejamos atrás la Fita.


Un tramo de un par de metros más verticales y pulidos equipado con una cable nuevo.


Ya casi hemos llegado.


La espada de Otger nos espera en su trono.


Las chicas intentado desclavarla.


Parece que las cacerías seguirán estando prohibidas, porque yo tampoco soy capaz de sacar la espada de la roca.


No sé si atreverme...


¿Pruebo?


Iván ha probado también y ha conseguido un poco más que los demás...


Foto de cima a 658 metros.


¿Probamos los dos a la vez?


¡Esto no lo sacamos!


Después de intentar infructuosamente retirar la espada de la roca, nos hemos dado por vencidos.


Se nos hace tarde y decidimos descender. 
De nuevo en el paso equipado.


La arista al regresar es terreno más sencillo al ser ascendente, pero tenemos que seguir atentos en todo momento.


De nuevo en el GR confirmamos que esta roca alberga el Tron de l'Espasa.


De nuevo en el Camí de les Feixades con el sol dorando nuestros rostros con sus últimas fuerzas en el día más corto del año.


Llegamos al coche justo para ver caer el sol mientras reponemos fuerzas con un buen plato de pasta.


Atardecer en Collbató.


Con las últimas luces nos despedimos del Tron y la Fita vistos desde la estación inferior del Aeri de Montserrat cerca de Monistrol.


Un par de croquis sobre ortofoto de la ruta de hoy:
Desde el este.


Desde el sur.


Es bonito descubrir nuevos lugares y rincones en zonas que teóricamente conoces bien, una satisfacción compartirlo con quien más quieres y un placer relatarlo para quien quiera conocer nuevos lugares.
Si alguien quiere seguir el track: 

Por cierto, la espada está débil y estaría bien que si alguien lee esto y tiene intención de subir, se lleve un poco de cemento y agua para fijar un poco más la espada en el suelo y evitar así que se pierda la magia de este lugar. Ya hay hecha más de una reparación a tenor de los diferentes tonos del cemento que sustenta la espada, pero no estaría mal reforzarla de nuevo.